Robot con ojos para reparar satélites en órbita

Entre sus funciones, estará la de ayudar a los operadores de misión que necesiten ojos robóticos para solucionar anomalías.

La NASA está desarrollando y demostrando tecnologías para reparar y hacer el mantenimiento de satélites en órbitas lejanas. Las naves espaciales robóticas, con suficiente autonomía como para que baste un grupo de expertos en tierra para guiarlos en el espacio, en contraposición a los robots espaciales semiautónomos para hacer reparaciones, los cuales deben ser manejados por astronautas desde cortas distancias, podrían volverse muy comunes en un futuro quizá mucho más cercano de lo que creemos.

Uno de estos nuevos robots diseñados para el mantenimiento satelital en el futuro es el VIPIR (Visual Inspection Poseable Invertebrate Robot).

Entre sus funciones, estará la de ayudar a los operadores de misión que necesiten ojos robóticos para solucionar anomalías, investigar impactos de micrometeoritos y llevar a cabo trabajos de reparación satelital mediante teleoperación.

La NASA demostró con éxito las capacidades del VIPIR meses atrás, y tras un análisis minucioso de su conducta, el trabajo con este robot ha entrado ahora en una nueva y prometedora fase.

Históricamente, el desarrollo y uso de robots por parte de la NASA ha sido muy amplio. Aunque los de mayor actividad y más populares son los que exploran la superficie de Marte, hay otros igualmente interesantes. Por ejemplo, están los robots SPHERES, cuyo diseño se inspiró, según se reconoce desde la NASA, en el del robot esférico flotante que en La Guerra de las Galaxias combatía contra Luke Skywalker en sesiones de entrenamiento en las que este perfeccionaba sus técnicas de lucha con el sable láser. Estos robots están diseñados para operar en ingravidez, y han sido habitantes de la Estación Espacial Internacional desde 2003.

Otra clase de robots con un potencial futuro fascinante son los de la serie Robonaut (Robonauta), también empleada en la Estación Espacial Internacional. Se caracterizan por tener forma humanoide, con una cabeza y un torso (incluyendo dos brazos y dos manos), y sus funciones incluyen llevar a cabo tareas de manipulación que eviten la participación de astronautas humanos en situaciones peligrosas. Sus similitudes anatómicas con el Ser Humano le permiten usar las mismas herramientas que emplean los astronautas, sin tener que modificarlas.

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/

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9 de Diciembre de 2016|14:54
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