Mitos y verdades sobre los viajes en avión

Todo los que siempre quisiste saber sobre aviones, vuelos y tripulación, pero nunca te animaste a preguntar.

¿Se abrirá la puerta del avión en pleno vuelo? ¿La tripulación del avión puede arrestar a un pasajero? Las tormentas, ¿incrementan el riesgo de un accidente aéreo? ¿Las bebidas alcohólicas pegan más fuerte a 10.000 metros de altura?

1. La puerta del avión puede abrirse durante el vuelo. Las puertas del avión sólo pueden abrirse si la presión dentro y fuera de la nave son prácticamente las mismas, algo que no ocurre luego del despegue. La presión del aire a gran altura es peligrosamente bajo, por eso la presión de la cabina se incrementa de manera artificial durante el vuelo. Por otro lado, las puertas encajan como un corcho y cuando la puerta está cerrada la presión de la cabina se ejerce sobre la puerta. Ni el pasajero más fortachón podrá abrirla. Una vez que el avión aterriza, la diferencia de presión se reduce al mínimo y las puertas se abren fácilmente.

2. La tripulación de cabina puede arrestar a un pasajero. Esto es verdad y siempre que el comandante lo autorice. Lógicamente, esta situación se da cuando el pasajero en cuestión represente una amenaza para la seguridad del vuelo.

3. Las tormentas incrementan el riesgo de un accidente aéreo. Un mito. Los aviones buscan evitar las tormentas, en parte porque las turbulencias resultan muy molestas para los pasajeros. Sí es cierto que todo avión comercial puede recibir el impacto de un rayo al atravesar tormenta, pero esto no afecta la seguridad del vuelo.

4. Si nacés a bordo, podés volar gratis por el resto de tu vida. Es un mito. Parte del rumor responde a que en 2009 un bebé nació a bordo de un vuelo de AirAsia y la compañía low cost decidió regalar tickets aéreos para la madre y su bebé de por vida. Pero hubo muchas otras situaciones similares en las que nació un bebé, pero el ansiado regalo no llegó.

5. Te emborrachás más rápidamente cuando volás. Mmmmm... es un mito. Es cierto que por la presurización y el aire más seco, el vino “se sube más rápido a la cabeza”. Pero también hay que decir que muchas personas toman pastillas para dormir durante el vuelo, que no resultan una buena combinación con el alcohol. Conclusión: 6 copas de vino y el estómago vacío, te van a “entonar” lo mismo en un bar a la vuelta de la esquina que en pleno vuelo.

6. Los tripulantes de cabina tienen que cumplir con ciertos requisitos de altura mínima y máxima. ¡Muy cierto! En KLM, por ejemplo, la tripulación de cabina tiene que tener entre 1,58 y 1,90 metros de altura. A los más bajos se les complica la manipulación de estantes y compartimentos superiores; los más altos pueden tener problemas en los desplazamientos por el pasillo.

7. No hay fila 13 a bordo de un avión. Una realidad a medias. Como es un número considerado de mala suerte en muchos países, son varias las compañías aéreas que decidieron eliminarlo de su configuración. Para qué poner nerviosos a los pasajeros supersticiosos. De todos modos, existen compañías que no se saltean ningún número.


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29 de Septiembre de 2016|10:28
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