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Brasil goleó y se cruza con Camerún en cuartos de final

Thiago Neves fue la figura del conjunto sudamericano ante China. En la próxima fase jugarán ante Camerún, que los eliminó en Sydney 2000.

Brasil perdonó hoy una goleada de escándalo a una timorata China, a la que ganó por 0-3 de la mano de un destacado Thiago Neves, una victoria, la tercera en otros tantos partidos, con la que rubricó un pase a cuartos como primera del Grupo C que le llevará a medirse con Camerún.

Los chinos demostraron una mayor preocupación por no encajar goles que por anotarlos, lo que, unido a su ya de por sí limitado fútbol, extendió una alfombra roja por la que transitó a placer un Brasil a medio gas.

Aprovechando la coyuntura de no jugarse prácticamente nada, el seleccionador brasileño, Carlos Caetano Bledorn Verri, "Dunga", introdujo las novedades de Ilsinho, Thiago Silva, Ramires y Thiago Neves en su habitual 4-5-1 que se convirtió, también como de costumbre, en un 4-3-2-1 durante buenas fases del encuentro, ya que Diego y Ronaldinho ejercieron las labores de enlace con Alexandre Pato.

Por contra, las necesidades de China eran bien distintas, toda vez que a los anfitriones sólo les valía ganar y debían buscar, además, un resultado abultado. Sin embargo, pese a que los locales empujaron de inicio, fue la "canarinha" la que llevó una iniciativa que Diego hizo efectiva en el minuto 17, tras recibir un balón en profundidad de Ronaldinho ante la pasividad de la defensa y batir a Liu en su salida.

El gol asustó más si cabe a China, que en vez de irse hacia delante, decidió replegarse y olvidarse casi de Renan, temerosa tal vez de correr ante su público la misma suerte que Nueva Zelanda, a la que Brasil endosó cinco goles en la segunda jornada.

Y no le ocurrió lo mismo porque la "canarinha" simplemente no quiso y buscó el espectáculo.

Así, Pato y Ronaldinho no ampliaron la ventaja brasileña porque el joven delantero se entretuvo ante Liu, primero, y el ex jugador del Barcelona, que no echó ni una sola carrera en todo el partido, aunque dio buenos pases a sus compañeros, se quiso gustar ante el portero chino, después.

Lo mismo le ocurrió a la zaga "verdemarella", que se contagió de dicha suficiencia y relajación. De este modo, las únicas aproximaciones con cierto peligro de los chinos, pero que no cuajaron, vinieron derivadas de sendos regalos de Breno y Marcelo, antes de que Alexandre Pato volviera a fallar por dos veces una clara oportunidad para ampliar el marcador poco antes del descanso. En la reanudación, Brasil redujo aún más su velocidad y aguardó el paso de los minutos, lo que aprovecharon los locales para estirarse y generar algo de peligro, aunque no fue demasiado y sólo en acciones a balón parado.

Sin embargo, un libre directo transformado en el minuto 68 con maestría por Thiago Neves, de los que más ganas derrochó en las filas "verdeamarellas", cerró definitivamente un partido ya sentenciado de antemano y dejó en evidencia la tremenda diferencia de pegada de la que gozan ambos conjuntos.

El centrocampista del Fluminense, uno de los jugadores de moda en Brasil, encontró además un premio adicional a su esfuerzo cinco minutos después, con un zurdazo que se coló a la izquierda de Liu ante una China absolutamente entregada a la que no le quedaron fuerzas ni ánimos para intentar siquiera maquillar la derrota.

Alineaciones:

0. China: Liu; Li, Wan, Hao (Shen, m.75), Cui, Han; Zhao, Zhou, Jiang, Zhu; y Dong (Gao, m.71). Seleccionador: Ratomir Dujkovic.

3. Brasil: Renan; Ilsinho (Rafinha, m.82), Thiago Silva, Breno, Marcelo; Lucas, Ramires, Thiago Neves, Diego (Jô, m.82), Ronaldinho; y Alexandre Pato (Sobis, m.46). Seleccionador: Dunga.

Árbitro: el sudafricano Jerome Damon, auxiliado en las bandas por su compatriota Enock Molefe y el ruandés Celestin Ntagungira. Amonestó al chino Han (m.67).

Goles: 0-1: Diego, m.17; 0-2: Thiago Neves, m.68; 0-3: Thiago Neves, m.73.

Incidencias: partido correspondiente a la última jornada de la primera fase del Grupo C, en el que Brasil ya estaba clasificada de antemano. Caprichos del sorteo, la selección representante del país más poblado del mundo y la pentacampeona del mundo se midieron en el estadio más pequeño de los que acogen el torneo de fútbol, el Estadio del Centro Deportivo Olímpico de Qinhuangdao, en el que unos 32.000 espectadores llenaron prácticamente el recinto. Brasil saltó al césped con la certeza de que de quedar primera de grupo se enfrentaría a Camerún y de hacerlo en segunda lo haría ante Italia. Tarde calurosa, con 25 grados de temperatura y 86 por ciento de humedad.
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