¿Por qué encuadernaban libros con piel humana?

La costumbre no era tan exótica o extraña en el pasado. Muchas bibliotecas anglosajonas cuentan con ejemplares de estas características.

Una de esas cosas literarias un tanto inquietantes es la antigua costumbre de encuadernar libros con piel humana. En la Biblioteca de Harvard descubrieron que poseían dos ejemplares (y se convirtió en una de esas noticias macabras y un tanto virales), pero lo cierto es que no es la única biblioteca que tiene este tipo de libros. La costumbre no era tan exótica o extraña en el pasado… Más bibliotecas anglosajonas cuentan con ejemplares de estas características. Pero ¿por qué a alguien se le podía ocurrir la mórbida idea de encuadernar con piel humana un libro?

Los académicos tienen la respuesta. En Filadelfia se acaba de celebrar una jornada en la que han intentado analizar el asunto (y afortunadamente un medio mandó a alguien a cubrirlo). Los expertos han debatido sobre el tema y han apuntado varias razones por las que se encuadernaban libros con piel humana. La costumbre, por cierto (y afortunadamente), cayó en desuso en el XIX y no se conocen ejemplos del XX (el comienzo de la práctica, por otra parte, no es medieval, como podría una pensar – siempre les atribuimos a los medievales todas las costumbres escandalosas -, sino del XVII).

– Por un gusto por lo extraño y lo exótico

Obviamente no todo el mundo tiene un libro encuadernado en piel humana en su biblioteca. La posesión de uno de estos ejemplares era, por tanto, una rareza. Por eso, unas de las razones por las que se encuadernaban libros con piel humana era para tener una rareza, un ejemplar único y diferente. Los expertos ponen el ejemplo de un médico, John Stockton Hough, quien encuadernó en piel humana de una de sus pacientes (la piel la tuvo durante 20 años y no fue hasta que pasó ese tiempo que se le ocurrió usarla para encuadernación) en la Filadelfia de finales del XIX (sí, repetimos, finales del XIX).

– Con fines recordatorios

Si los victorianos se hacían joyas con el pelo de los muertos para recordarlos siempre (por muy inquietante que nos parezca ahora) y las mujeres llevaban pulseras con los cabellos de sus seres queridos muertos, ¿por qué no ser más extremo y quedarse con la piel para tener un recuerdo para siempre de un muerto? Pasaba. Un salteador de caminos hizo que se publicase en un 1837 un libro con sus aventuras, para que sirviese de recordatorio. Dos ejemplares tenían que ser encuadernados con su piel, dejó claro. Uno iría a parar a manos de un amigo y el otro a manos de su médico.

– Era un modo más de castigo

Los castigos que se imponían a los criminales en esas épocas no solo afectaban a lo que le ocurría en vida al condenado: a veces se quería perseguir también lo que le pasaba tras la muerte. Por eso, las condenas no solo podían sentenciar a muerte. También podían sentenciar a ciertos castigos relacionados con el más allá. Los cuerpos de los condenados podían ver como les impedían el entierro en sagrado, por ejemplo, o como los empleaban para otras cosas. Una de ellas era la ciencia y estos cuerpos eran los únicos a los que legalmente tenían acceso los médicos para hacer estudios científicos (aunque en Londres, por ejemplo, existía toda una red de ‘desenterradores’ que se hacían con cuerpos de fallecidos para vendérselos a los muertos). No era el único castigo que recibían.

La ley impedía que ciertos condenados fueran enterrados. Como señalaron los expertos, la ley inglesa de 1751 impedía que los asesinos fueran sepultados. Una actualización de la ley de 1832 fue incluso más allá y prohibió no solo su enterramiento sino que obligó a que esos cuerpos fuesen diseccionados públicamente o colgados en cadenas. Quedarse con la piel para encuadernar libros era una manera más de impedir que sus cuerpos permaneciesen enteros o fuesen enterrados y, como apuntan en el artículo, una forma última de humillación.

Raquel C. Pico en http://www.libropatas.com/

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó6/10
Opiniones (0)
4 de Diciembre de 2016|00:57
1
ERROR
4 de Diciembre de 2016|00:57
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016