Mateo Bermejo, el juez castigado por Pérez

Se desempeña como subrogante en la Segunda Cámara del Crimen y fue uno de los tres jueces que resolvió sobre el caso de Soledad Olivera. Es de Buenos Aires y trabajó en la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).

A raíz de la absolución de Mariano Luque, único imputado por la desaparición de Soledad Olivera en el año 2011, el gobernador Francisco Pérez criticó con dureza a la Justicia y anticipó que no enviará a la Legislatura el pliego de Mateo Bermejo, quien actuó como subrogante en la Segunda Cámara en lo Criminal. Bermejo había sido postulado para convertirse en juez de la Primera o de la Tercera circunscripción, pero el mandatario decidió pisar su pliego.

Consultado por MDZ, el magistrado prefirió no brindar declaraciones sobre los dichos de Pérez.    

Nacido en Capital Federal, tiene 43 años y se egresó como abogado en la Universidad de Buenos Aires (UBA). En 2009, Bermejo trabajó junto al actual ministro de la Corte, Omar Palermo, en la Oficina de Asistencia en causas por Violaciones a los Derechos Humanos cometidas durante el Terrorismo de Estado en Jurisdicción de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza.

 Si bien entre enero y julio del 2011 se desempeñó como Prosecretario Letrado de la Fiscalía de Cámara ante la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, a mediados de ese año se trasladó a San Juan para trabajar como Fiscal General Subrogante ante el Tribunal Oral Federal.

En 2012 concursó para cubrir vacantes de Fiscal General ante los Tribunales Orales Federales de Mendoza y, además de dar clases en la Universidad Nacional de Cuyo, en 2013 se lo nombró Coordinador del Área de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo de la Procelac (Procuración General de la Nación).

En la actualidad, Bermejo ocupa un cargo en la Segunda Cámara en lo Criminal, donde subroga el puesto que dejó vacante Roberto Yanzón. Allí, tuvo la responsabilidad de fallar en la causa de Soledad Olivera donde junto a los jueces Arlington Uliarte y José Valerio determinaron que no habían pruebas suficientes para condenar al imputado, Mariano Luque.

Esta decisión no sólo provocó la reacción de militantes de Derechos Humanos y familiares de Olivera, sino que el propio gobernador salió a cuestionar con dureza a la Justicia y el fiscal que llevó adelante la investigación, Santiago Garay.

Incluso, Pérez adelantó que como consecuencia de la determinación que tomó la Justicia de dejar impune este caso, él decidió no enviar a la Legislatura el pliego de Mateo Bermejo.

Según confirmaron desde el Consejo de la Magistratura, el letrado rindió el concurso para convertirse en juez de Cámara y había sido postulado para convertirse en camarista de la Primera o la Tercera Circunscripción. A raíz de ello Pérez estaba próximo a enviar su pliego a la Legislatura para que sea tratado en el Senado, pero finalmente decidió no elevarlo.

Opiniones (1)
21 de agosto de 2017 | 06:44
2
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21 de agosto de 2017 | 06:44
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  1. Tiene razon el Gobernador Perez, los integrantes del poder judicial se miran el ombligo y se esconden detras de sus escritorios
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