¿Sabés dónde queda este lugar de ensueño?

Un pueblo medieval “de cuento” adosado a un acantilado. Descubrí dónde está.

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Es uno de los rincones más curiosos que ver en Francia. Rocamadour es un pueblo medieval que se ve “de cuento” emplazado en un lugar completamente curioso. Es también un sitio con fama por sus santuarios, que durante siglos atrajeron peregrinos de toda europa, incluyendo a nobles y reyes.

Rocamadour es uno de los protagonistas de un valle donde abundan los pueblos “colgados” en Dordoña, región de Midi-Pyrénées. Aquí los paisajes accidentados se suceden a través de valles erosionados por el río Alzou en montañas calcáreas. Sobre todo en el cauce del río se suceden pueblos como Rocamadour, increíblemente adosados a acantilados verticales, una estrategia constructiva de siglos atrás para estar a resguardo de cualquier asedio y mejorar las defensas del pueblo, además de aprovechar la zona de valle.

Lo que combina magistralmente este pueblo, es un aspecto de sitios “de cuento” con una situación muy curiosa: sus edificaciones verticales, incluso unas por encima de otras, están adosadas a las paredes de acantilados de hasta 120 metros de altura.

Recorrer la ciudad, evidentemente, requiere afrontar decenas de escalones, desde la altura junto al río, hasta las construcciones notables que dominan las vistas del valle (aunque también hay ascensores que hacen más simple el recorrido). Se suceden iglesias históricas, paredes fortificadas y hasta un castillo.

Un sólo camino atraviesa la ciudad, aunque también está conectada por tren a una estación donde hay varios servicios turísticos, y desde la que se puede proseguir caminando hasta llegar a la parte del pueblo más interesante. Como excursión, desde Rocamadour es posible organizar un paseo en globo por el valle de Dordoña.