Juguetes sexuales: de eso en Mendoza no se habla

Las mujeres no hablan mucho pero de a poco van rompiendo el hielo. Los hombres del tema no hablan en público. Y los homosexuales se alarman al ver las alternativas fálicas. Los juguetes sexuales han existido siempre en la historia de la humanidad, pero en Mendoza el negocio todavía no está muy desarrollado.

Aunque tratemos de evitar hablar del tema, a los mendocinos nos interesa cada vez más saber de sexo.

 Con el desarrollo de la sociedad, los hábitos han cambiado y ahora ya no es necesario ir a un sex shop para comprar productos para conseguir mayor placer. También se pueden conseguir por Internet o en reuniones conocidas como “Tupper-sex”.

El “Tupper-sex”, es una reunión en la cual una o dos personas explican cómo se usan los juguetes sexuales que hay en el mercado.

Tradicionalmente en Mendoza, ha funcionado un sex shop en una galería céntrica y hace un tiempo abrió otro local en Guaymallén frente a la Terminal de Ómnibus. Pero ninguno de estos dos lugares,  es visitado por mujeres. Por eso esta moda de las reuniones, viene justo para las que buscan algo distinto.

Disfraces, anillos con pilas para el pene, consoladores de látex,estimuladores y cremas, todo está al alcance de la vista y la mano en las reuniones de “Tupper-sex.

Anillos para el pene.

“Las mujeres al principio son muy reservadas”, dice Natalia, una especie de Alessandra Rampolla mendocina que habitualmente vende productos de esta manera. “Pero si el grupo se conoce entre sí, va soltándose y las mujeres se animan a preguntar de todo. Agarran, tocan, prueban y se matan de risa. Esas son las que se olvidan de los prejuicios y comienzan a investigar este mundo nuevo”, cuenta.

Natalia se dedica a la venta de ropa por catálogo. Y su esposo Sergio es docente. Ella, para sumar un ingreso extra decidió probar suerte con este tipo de negocio.

Hace dos años, y a raíz de un problema que ellos mismos tuvieron como pareja, comenzaron a investigar y estudiar sobre los juguetes sexuales. Ambos son mendocinos, tienen dos hijos de 8 y 12 años, y una familia que poco sabe de sus enseñanzas en materia  sexual.

Ninguno de los dos se inhibe al hablar de este tema y están convencidos de que el diálogo y el juego en la pareja, salva matrimonios.

Antes de comenzar con este negocio ambos consultaron a especialistas, consejeros sexuales y urólogos.“Queríamos conocer todos los detalles del tema - dice Sergio- queríamos aprender para poder responder preguntas de nuestros clientes y asesorarlos bien”.

Las reuniones “Tupper-sex son una movida nueva, al menos en Mendoza, donde prácticamente no se conocen. Pero en otras provincias, como Buenos Aires o Neuquén,  ya llevan años de desarrollo con un significativo éxito. 
 
La mecánica de las reuniones consiste en armar grupos de hombres y mujeres, juntos o separados, en una casa. Allí una persona muestra y explica el funcionamiento de cada uno de los juguetes sexuales.  El éxito de esta actividad se ha transmitido de boca a boca, sin necesidad de promoción.

Los más interesados

No son ni jóvenes ni solteros, sorprendentemente quienes más desean saber sobre los productos sexuales son mujeres de edad media, entre 35 y 50 años. “La mayoría de las clientas que tenemos en las reuniones, previamente han consultado con sus maridos o  pareja, dice Natalia, pero también tenemos muchos casos de mujeres que demuestran tener graves problemas sexuales y tratan de encontrar una solución con estos productos”.

Muchos clientes que suelen recibir, son derivados de consejeros matrimoniales. Ellos recomiendan a sus pacientes adquirir estos productos para resolver problemas en la pareja.



Sobre gustos…

Como dice el refrán popular, los gustos en estos casos son variados y dependen de las edades. Las chicas más jóvenes buscan objetos sexuales estimuladores, vibradores, bolitas chinas o mini-bullets para estimular el clítoris.

Hay una gran variedad de estimuladores sexuales en el mercado.

 

 Las mujeres mayores se inclinan por los consoladores, que hay de distintas formas,tamaños, texturas y niveles de vibración. “Esto no es pornografía, es parte del placer, la sensualidad y el erotismo”, dice Natalia.

Consoladores con formas originales y colores divertidos.

Estimulador sexual para  la pareja, funciona con baterías.


Natalia y Sergio, casi como Alessandra, aconsejan, enseñan y fundamentalmente quieren que su experiencia sea imitada por otros para evitar que las parejas se fracturen. Su actividad, la reconocen como un placer más que como un trabajo y así lo quieren dejar saber en sus
reuniones.

En su trabajo, se han encontrado de todo. “Una vez fuimos a una reunión con hombres “gay - cuenta Sergio- y realmente se alarmaron al ver los distintos tamaños de pene. Uno siempre tiene una idea equivocada al pensar que los homosexuales ya han experimentado todo. Por lo menos la experiencia que yo tuve en esa reunión fue diferente”.

“En el caso de las reuniones con hombres, contrariamente a lo que se piensa, no les gusta comprar ni preguntar nada”, continuó diciendo Sergio. “Es como que no quieren exponerse ante los otros. Yo suelo venderles muchos productos pero me contactan vía telefónica en forma individual”, relató.

Historia del juguete sexual

Los falos de madera y cuero tenían éxito en Grecia  antes del año 500 aC. Durante la dinastía Han, en China, se fabricaban varios objetos de bronce, y en la Edad Media, los penes artificiales eran artículos comunes entre la sociedad. 
 
A principios del siglo XX, cuando aún la mujer no era considerada un ser sexual, se creía que los desequilibrios psiquiátricos nacían en el útero.
Por ello los médicos, para “curarlas”, les daban masajes en la vulva con un vibrador, y así “sanar la histeria”. El Kama Sutra dio un giro a la difusión de la sexualidad, es un antiguo texto hindú que trata  sobre el comportamiento sexual del hombre. Sin embargo sigue siendo uno de los libros más vendidos.

Juguetes sexuales caseros

Hay quienes sustituyen alguna comida con fruta, pero también es un buen reemplazo  en el sexo.
 
Vagina-melón: Con un melón maduro, cortar un agujero redondo en medio con ayuda de una cuchara, el agujero no debe ser muy grande. El segundo paso es meter el melón en el microondas, pero no durante mucho tiempo. Con el agregado de aceite se conseguirá una mejor lubricación.

Vagina-Pochoclo: Con un envase de pochocho (como los que dan en el cine) recortar un círculo más o menos a la mitad. Introducir un rollo de papel higiénico en el redondel y recubrirlo con un preservativo. Mantener el envase lleno de pochoclo.

Otros consejos clikear aquí ó clan.mendoza@gmail.com

Opiniones (3)
20 de septiembre de 2017 | 08:34
4
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20 de septiembre de 2017 | 08:34
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  1. que periodista compró un juguete y luego se le ocurrió la nota!!!!!?????
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  2. JAJA MUY BUENO EL VAGINA POCHOCLO..PRUEBENLO EN SUS CASAS JAJA..
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  3. Veo que estamos atrasados alrededor de 50 años, pués cuando estuve en Norteamérica en los años 70, ya era muy común ver éstos adminículos sexuales; no obstante más vale tarde que nunca, pués se trata de informar al ciudadano/a.
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