Los hilos conductores del debate

En un debate sobre el futuro de la provincia, donde el modelo de crecimiento es una de las claves, uno espera que se abunde en fórmulas, ideas para producir esa mejora o genera un plan. Lo interesante del debate que protagonizaron José Octavio Bordón, César Biffi, Jorge Tanús, Mario Groisman y Rodolfo Vargas Arizu, es que aparecieron hilos conductores que iban a la esencia.

Quien hubiese esperado fórmulas mágicas se hubiera quedado desilusionado, pero en la charla cordial pero comprometida que compartimos, hubo un poco de todo. Lo importante es cuando en esas charlas de tantas horas, surgen los hilos conductores, esos ejes que atraviesan transversalmente todos los temas y terminan mostrándose como la esencia.

La cultura de la sociedad, la necesidad de un Estado eficiente, la mejor calidad institucional, la inseguridad jurídica y los liderazgos así como las responsabilidades de todos los actores de la sociedad, se fueron perfilando, con distintas visiones, como esos ejes que nunca aparecen más que algunos debates académicos o en formulaciones teóricas pero aquí caían en la mesa llenas de ejemplos prácticos. Además, dejaban de ser temas autónomos para transformarse en ejes transversales de la problemática en debate.


Los hilos conductores

La cultura de la sociedad: sobraron anécdotas para explicar de qué manera la cultura de la sociedad era una traba fundamental para conseguir competitividad, pero también para asegurar una mejor convivencia social. La basura, el transporte público, la conducta en el tránsito, leyes que no se respetan porque no se aplican.

Biffi lo sintetizó con el concepto “necesitamos mejorar la civilidad”. Vargas Arizu también hizo hincapié en el problema de la basura, que ya excede la función de los municipios y necesita de mejorar la conducta de las personas en la sociedad. Bordón puso como ejemplo la calle Godoy Cruz después del cierre del comercio, como un ejemplo de lo que no debe ser.

La basura conspira contra la limpieza, contra la salud pública, pero también conspira contra el turismo y hasta contra el discurso ambientalista que tanto le gusta repetir a la gente cuando se trata de prohibirle a otro hacer algo, sobre todo si es novedoso.

Otros tópicos que pasaron por este tema fueron los referidos a las conductas sociales en materia de tránsito y respecto por la ley, o poco nivel de compromiso de los padres por la educación de sus hijos.

Y las soluciones aportadas al respecto, pasaron por la construcción de liderazgos efectivos. En este aspecto, también se plantearon las necesidades de que todos los actores sociales asuman las responsabilidades porque estos problemas no los pueden solucionar solo los políticos porque ellos son parte el problema. Pero como esto involucra a toda la sociedad, es toda la dirigencia la que debe considerarse parte del problema y tiene la obligación de asumir este rol y sentarse a discutir la forma de vida y el modelo de sociedad en el cual se pretende vivir.

Institucionalidad y seguridad jurídica

Pero, como todo aparece con una visión trasversal, los problemas culturales requieren, también, respuestas institucionales y aquí apareció en el debate otro de los hilos conductores que claramente eran referidos cada vez que se discutía un problema o una idea.

El problema de la institucionalidad, que no pasa solo por los grades aspectos, como el cumplimiento de la Constitución, sino que atraviesa la vida cotidiana fue reflejado en el déficit que muestran ciertas áreas para cumplir la ley o hacerla cumplir. Lo más grave, es cuando las instituciones cambian en forma permanente las reglas de juego. Vargas Arizu comentó la pérdida de interés de un inversor cuando se enteró que habían quitado un reintegro a la exportación de aceite de oliva y que no había sido hecho por el Congreso sino por una resolución.

La seguridad jurídica también queda cuestionada cuando la aplicación de las leyes queda sujeta la decisión de los funcionarios, y al respecto Groisman comentó varios aspectos referidos al rubro de la construcción y de qué forma esta burocracia demora las inversiones o, directamente, las desincentiva.

Quizás el caso paradigmático señalado en la charla, donde se conjugan falta de institucionalidad y falta de seguridad jurídica fue el caso del INDEC. Hoy la falta de credibilidad en sus datos es un motor de la inflación ya que cada operador fija su propia pauta según sus particulares percepciones.

La crisis de calidad de gestión de Estado

Este fue uno de los puntos clave en que todos los presentes pusieron su acento. No solo porque la mala calidad de la prestación perjudica a los ciudadanos, sino porque perjudica la competitividad de la provincia y, a su vez, aleja nuevos emprendimientos.

La falta de solución al problema del transporte público aparece como uno de los déficit más señalados, junto con el de la seguridad. De la misma forma, la mala calidad de la infraestructura de comunicaciones, por la desinversión de los últimos años, fue otro de los tópicos.

Mientras Biffi explicaba la necesidad de definir un concepto claro de urbanismo, en el que incluyó la problemática del transporte, los basurales, pero también planteó la necesidad de mantener ciudades chicas, lo que supone una planificación para desarrollar otras zonas de la provincia.

En este sentido, Tanús, defiendo un particular concepto ambiental, reconoció la grave mora de la Legislatura en sancionar una ley de uso del suelo que permita darle racionalidad futura al crecimiento urbano, industrial y agrícola. El presidente de la Cámara de Diputados sostuvo que la provincia, en toda su extensión, debía considerarse reserva ambiental y, a partir de esto, y con la ley de uso del suelo, planificar los lugares de cada asentamiento y bajo que reglas podrían desarrollarse para preservar el concepto ambiental integral.

Otro tema señalado como preocupante por todos los asistentes tiene que ver con la preocupación por las finanzas públicas. “Mendoza debe ofrecer consistencia fiscal, presupuestos plurianuales e institucionalidad” señaló Biffi. “Hay que medir con mucha precisión la productividad del gasto público” señaló Bordón, apelando a su experiencia.

La necesidad de aumentar la inversión en infraestructura fue una coincidencia entre todos los asistentes. Tanús señaló que actualmente se destina a obra pública no más del 10% del presupuesto y con esto es imposible. “habría que llegar a un 20% para mantener lo existente y recuperar lo próximo, señalaron los políticos.

Groisman, quien siempre se mostró descreído de la posibilidad de cambios, contó las diferencias existentes entre nuestro país y Chile para construir viviendas. Dijo que mientras en nuestro país la demora en iniciar las obras tiene que ver con la burocracia, donde unos ingenieros que trabajan en el estado controlan a otros ingenieros que están en la actividad privada y requieren múltiples inspecciones para cada acción, en Chile se da crédito del ingeniero y su responsabilidad profesional.

Además, relató que el Estado subsidia un 30% del valor de la vivienda y el resto es financiado por bancos. "Con el mismo recurso que nosotros construimos una casa, ellos construyen cinco" afirmó

Pero el tema presupuestario pasó también por la necesidad e que la provincia esté presente con más firmeza reclamando sus derechos ante la nación. Vargas Arizu hizo mención al caso de las regalías y la plata que Mendoza pierde por la falta de actualización del precio del petróleo.

Finalmente, el tema de la educación fue uno de los más mencionados y estuvo presente en casi todos los ejes principales. En cuanto a la cultura, se señaló la necesidad de que la escuela vuelva  a defender esquemas de valores, pero que los padres y la sociedad reconozcan su importancia y la necesidad de su apoyo.

Pero también llegó el reclamo por más y mejor educación, junto a la necesidad de mejorar la administración de los recursos para hacerlos más eficientes. También la calidad educativa, la revisión de los contenidos, fueron ejes que apuntaron a la mejora de la competitividad.

Competitividad para crecer

Este fue el tema en donde aparecieron menos coincidencias pero que generó debates muy atractivos. Mientras los políticos defendían la necesidad de que el Estado planifique, los empresarios se quejaban de la burocracia que no hace lo que debe hacer y que hace lo que no debe y estorba la tarea productiva.

El que clavó el cuchillo más hondo y con más precisión fue Bordón, que dijo que “hay que mejorar lo que tenemos pero en forma urgente debemos incorporar las herramientas modernas de la sociedad de la información, de la sociedad global” y fue más duro cuando afirmó que “lamentablemente, Mendoza a quedado afuera de la revolución tecnológica, la era digital le está pasando por el costado”.

El reclamo de Bordón venía atado de un razonamiento básico y era que había muchas cosas en Mendoza que habían mejorado, pero lo que antes podía ser diferencial ya no lo era y había que incorporar cosas novedosas para poder tener un lugar en el mundo.

El ex gobernador también instó a las empresas a internacionalizarse y a los gobiernos a apoyar este proceso al que definió con una síntesis muy precisa “hay que internacionalizarse para no desnacionalizarse”.

Vargas Arizu dijo que en 25 años de experiencia en el comercio exterior nunca había sentido tanto mal trato hacia los argentinos como ahora. “No nos tienen respeto” afirmó. Y justificó esta situación en la falta de seguridad jurídica y en los cambios de reglas de juego.

Al respecto, surgió un debate interesante porque los empresarios dicen que se ha desarrollado una cultura anti empresaria. “Ser empresario en Mendoza es símbolo de ser un malandra” dijo. Y luego afirmó que “en nuestro sector agrícola nuestros precios no se actualizaron como en la pampa húmeda. El vino sigue valiendo lo mismo que hace 5 años y el aceite de oliva también, sin embargo nuestros costos han crecido por la desgracia de la inflación mientras el gobierno nos acusa de tener rentas extraordinarias”.

Los políticos no estuvieron de acuerdo en que hubiese una cultura contra los empresarios y reconocieron que hay emprendedores muy reconocidos por la sociedad. Pero pidieron reconocer la responsabilidad empresaria de que Mendoza tenga un 43% de trabajadores en negro aunque, aclararon, no se puede generalizar.

Respecto de la competitividad, el mismo Vargas Arizu dijo que era inexplicable que no se hubiera tomado una decisión acerca de la ruta internacional. “En 2010 la ruta a Chile será intransitable. En cuanto pasen 1000 camiones diarios estaremos colapsados, con choques en cantidades y imposibilidad de seguir potenciando nuestro paso, el cual no será confiable” sentenció.

El clima fue intenso pero grato hasta el final, donde quedó la sensación de que hacen falta más debates y la necesidad de recuperar los liderazgos políticos, empresarios y sociales. Los desafíos que vienen son muy grandes y solo se podrán enfrentar con consenso acerca de un plan hacia el futuro. Todos son optimistas en este aspecto pero parece complejo dar el primer paso.

De todos modos, hay gente, hay ideas, hay necesidades. Faltan los líderes con capacidad de señalar el camino, que no busquen la gloria personal sino que cumplan con humildad la enorme tarea de ser agentes del cambio.

Opiniones (0)
19 de octubre de 2017 | 06:52
1
ERROR
19 de octubre de 2017 | 06:52
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
    17 de Octubre de 2017
    "Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México
    La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes
    11 de Octubre de 2017
    La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes