Martino se enfrenta a la hora de la verdad

El Tata está dirigiendo su primer torneo oficial en la Selección y mañana tendrá enfrente a su prueba más difícil, clave para la clasificación.

Gerardo Martino se enfrentará mañana a su prueba más dura desde que es seleccionador de fútbol de Argentina, ya que debe disipar el clima de tensión instalado en el equipo con una actuación convincente ante el siempre difícil Uruguay.

Esa tensión quedó flotando en el ambiente de La Serena luego de que Paraguay remontara el sábado un 2-0 en contra para igualar 2-2 al subcampeón mundial en el primer partido oficial de Martino.

Los jugadores le mandaron claros mensajes al técnico, que en el día posterior al partido no se mostró ante la prensa en el entrenamiento de los suplentes y prefirió quedarse en el hotel, donde los titulares hicieron trabajos regenerativos.

Lionel Messi, con gesto contrariado, confesó que se fue "con bronca". "Jugamos con fuego y nos quemamos", alertó por su parte Javier Mascherano, el capitán sin cinta del plantel y la voz más escuchada. "No fuimos inteligentes", advirtió Sergio Agüero.

Carlos Tevez no pudo explicar bien su papel cuando ingresó en lugar de Javier Pastore, lejos de su habitual juego como centrodelantero. La selección argentina puede "mejorar y salir rápido de esto, haciendo un aprendizaje para el próximo partido" ante Uruguay, instó el campeón italiano con la Juventus.

En los 90 minutos del debut en La Serena, Argentina mostró sus dos caras: la del dominio y el gol, y la de un equipo largo con falencias en el mediocampo y la defensa.

Argentina perdió definición y se desorganizó cuando el rival comenzó a atacar. El técnico apostó entonces a reforzar el ataque, convencido de mantener su estrategia ultraofensiva, pero según muchos fue una lectura errónea de lo que necesitaba el plantel para no ceder los tres puntos.

Martino, que antes de tomar la selección tuvo un breve y pobre paso por el Barcelona, donde ya coincidió con Messi y Mascherano, tiene la oportunidad de buscar el equilibrio administrando la abundancia. Jugar en ataque y defensa, sin ceder en sus convicciones, más ofensivas que el sistema conservador que prefería su antecesor Alejandro Sabella.

"Tenemos que tener bien claro que cuando atacamos tenemos que estar bien preparados para defender. Si nosotros logramos dar ese equilibrio que necesitamos vamos a andar muy bien", le pidió el arquero, Sergio Romero.

Hubo autocrítica tanto de lo jugadores como del cuerpo técnico. Uruguay asoma ahora como la chance de recuperación.

"Tenemos que estar más tranquilos que nunca, pensar en Uruguay, salir a buscar el partido como hicimos en cada partido que jugamos con el 'Tata'. Trataremos de mejorar cosas que no hicimos tan bien e intentar ganar a Uruguay", instó Messi, urgido por conseguir el primer título de la selección mayor 22 años después de la Copa América 1993.


¿Qué te pareció la nota?
No me gustó7/10
Opiniones (0)
30 de Septiembre de 2016|18:56
1
ERROR
30 de Septiembre de 2016|18:56
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"