Deportes

El Palacio Tomás Adolfo Ducó festeja sus 60 años

Uno de los monumentos más importantes del fútbol argentino, el estadio Tomas Adolfo Ducó de Huracán festeja hoy sus 60 años de vida, en un aniversario que reencuentra al hijo dilecto de Parque Patricios en la categoría superior, el espacio donde escribió lo más rico de su historia deportiva.

El cemento del imponente Palacio Ducó y su césped fueron  testigos privilegiados en estas seis décadas de las maravillas más destacadas del club de quienes primero fueron ídolos en "la quema" y luego estrellas del fútbol argentino.


Sus paredes pintadas de rojo y blanco transpiran el olor a barrio, de las calles de casa bajas, el humo de "la quema" y el  grito ensordecedor de hinchas identificados con la mejor gloria que puede tener un simpatizante: el club de sus amores, un hogar insustituible.


Fue el 7 de septiembre de 1947, en un partido del campeonato oficial, cuando el equipo local saltó por primera vez al campo de juego del nuevo estadio, ubicado en un predio que había sido adquirido en 1939, en Alcorta y Luna, que la institución alquilaba. 

 
Ese día Huracán le ganó a Boca 4 a 3, y al nuevo estadio aún le faltaban detalles de terminación y de tribunas que recién finalizaron dos años después, cuando se inauguró con toda la pompa en un cotejo internacional ante Peñarol, el 11 de septiembre de 1949.


El predio fue adquirido con un préstamo de 700 mil pesos que  el club solicitó al Gobierno nacional y en 1942 la entidad pidió una extensión del crédito, esta vez por más de 1.500.000 pesos, con el cual se comenzaron las obras.

 
El 10 de agosto de 1943 se inició la construcción de las tribunas, las que a principios de 1945, ya se asomaban orgullosas por sobre las casas de la barriada de Parque Patricios.


Ese escenario fue el testigo y la caja de resonancia para los momentos gloriosos del profesionalismo del club que se sintetizan con su único títulos en Primera Divisón logrado en aquel inolvidable 1973, con el equipo soñado que cinceló César Luis Menotti.
 

El Palacio disfrutó en aquella temporada de las gambetas de René Houseman, el olfato de gol de Roque Avallay, la guía futbolística de Miguel Brindisi, Carlos Babington y Omar Larrosa, más la categoría para defender de Alfio Basile, Alberto Fanesi, Nelson Chavay y Jorge Carrascosa.


Esa fantástica campaña y el título le permitieron al "globito" ser protagonista de un torneo internacional como la Copa Libertadores de América de 1974, donde alcanzó las semifinales y fue eliminado por Independiente.


A raíz de esa participación internacional Huracán inauguró, a fines de 1973,su sistema lumínico y lo hizo ante el mítico Santos de Brasil, que llegó a Parque Patricios de la mano del Rey Pelé, para pasear su juego lírico y efectivo y ganar en esa noche simbólica 4 a 0 al dueño de casa.


El nombre Tomás A. Ducó se debe a un coronel golpista, que  fue uno de los presidentes de la entidad de Parque Patricios en varias oportunidades entre 1938 y 1955.


Desde las magníficas tribunas del estadio, que tiene dos cabeceras populares con mas de 20 mil lugares cada una, junto a la tribuna Miravé y las plateas Alcorta alta y baja, que totalizan en la actualidad 48.314 lugares, los ojos de los hinchas durante 60 años vieron a grandes figuras que hicieron historias en el club.


Por allí pasaron Norberto "Tucho" Méndez, Adolfo Pedernera, Eduardo Ricagni, Néstor y Oscar Rossi, Norberto Menéndez, Alfredo Obberti, Alberto Rendo, Héctor Veira.
 

Más cerca en el tiempo, lo hicieron Claudio García, Claudio Morresi, Héctor Cúper, Claudio Borghi, Antonio Mohamed, Sergio Saturno, Hugo Morales, Marcos Gutiérrez, Osvaldo Ardiles, Casas, entre otros grandes.

 
En sus tribunas durante estas seis décadas, se reunieron familias completas, herencia de la misma pasión, políticos de comité y unidad básica, actores, tangueros y un hincha símbolo para el club, el recordado Oscar "Ringo" Bonavena, que paseaba su locura de chico grande por las plateas de la Miravé.


En ese estadio cayeron todos lo grandes  y las goleadas que más se recuerdan ocurrieron, en 1954 a Racing (4-1), en 1958 a Independiente (5-1) y en el inolvidable 1973 a Boca (5-1), a Racing (5-0) y a San Lorenzo (4-0).


Sin embargo, el partido donde convirtió más goles fue en 1960 cuando le ganó a Gimnasia y Esgrima La Plata por 8 a 0 y en el Metropolitano de 1968 volvió a vencer al "Lobo" por 7 a 1, en tanto que también superó a Newell’s, en 1949 (7-1) y, en 1975, a Atlanta (6-1) y a Chacarita (7-1)
 

El estadio también fue mudo testigo de tres descensos de su dueño, el primero al fin de la temporada 1985/1986, el segundo en 1998/1999 y el tercero más reciente en el 2003, sin embargo también presenció el renacimiento en 1990, 2000 y en el 2007.


A poco más de un años y dos meses de alcanzar su centenario, Huracán festeja en su casa, "la quema", donde  apaga 60 velitas, y en ese fútbol de barrio, que tiene olor a jazmines, los vecinos están de fiesta: el palacio del fútbol cumple años. NA
En Imágenes