Massa apeló a su esposa para que Macri lo sume a la PASO opositora

Malena Galmarini consideró "extraño" que el líder del PRO no acepte al Frente Renovador en la gran Primaria anti kirchnerista. "Tenemos que ir juntos", dijo, a tono con otros massistas. "No entiendo por qué no quiere", lamentó.

 El Frente Renovador jugó su última carta en las seguidilla de súplicas para que el candidato presidencial del PRO, Mauricio Macri, acepte sumar al espacio liderado por Sergio Massa a la interna que protagonizará junto a la Unión Cívica Radial y la Coalición Cívica a nivel nacional en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de agosto. En este caso el pedido estuvo a cargo de la esposa del precandidato presidencial del FR, Malena Galmarini, quien eligió el camino de la chicana para hacer pública su posición. "Es extraño que Macri no quiera ir a las PASO con el Frente Renovador" porque "para que Scioli pierda, nosotros tenemos que ganar. Para eso tenemos que ir juntos", explicó la esposa de Massa en declaraciones radiales.

De esta manera, Galmarini se suma a la lista de dirigentes del FR –claro que algunos ya no están con el ex intendente de Tigre– que asume que la victoria del oficialismo en las elecciones de octubre será inevitable si no se modifica el escenario opositor. El primero en decirlo fue el ex massista e intendente de San Isidro, Gustavo Posse, que vaticinó el triunfo en primera vuelta del oficialismo antes de pegar el portazo. Pero quien ha insistido más en el último tiempo con el mismo concepto es el precandidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, Francisco De Narváez.

"(Daniel) Scioli es el kirchnerismo", analizó Malena y agregó que se intenta "hacer creer que hay una polarización de fuerzas" por mostrar a las aspiraciones de Massa como “más difíciles", pero negó que eso fuera así, pese a que insistió con la necesidad de unidad de la oposición para lograr vencer al kirchnerismo.
La primera dama renovadora detalló las razones para reclamar un interna más amplia: “Desde nuestro espacio planteamos que la oposición debe unirse para que se termine el kjirchnerismo representado por Scioli. Pero juntos no significa amontonados o todos mezclados. Significa que hay dos proyectos, ambos de oposición. Queremos que los argentinos sean quienes elijan cuál de esos proyectos es mejor."

Malena relató: "Nosotros fuimos acordando con el PRO y con otras fuerzas políticas en diversas provincias... Macri se sumó al proyecto de José Cano que nosotros venimos acompañando hace varios meses. Por eso no entiendo por qué no quiere ir a las PASO." Lo cierto es que el candidato opositor en Tucumán prefería el acuerdo con Massa, pero el peso de los números hizo necesario su acercamiento a Macri para conservar las chances reales de pelear por la gobernación. Algo similar ocurrió en Jujuy, donde el candidato de la UCR cerró a principios de año con Massa y hace pocas semanas cerró con Macri.
La suerte de "operativo clamor" por la "gran interna opositora" fue avalada por el intendente de San Isidro vía twitter el jueves y defendida por De Narvaéz en la señal de noticias del Grupo Clarín ese mismo día por la noche. El ex empresario colombiano, en sintonía con lo planteado por Posse y Galmarini, señaló que "la posibilidad de que el kirchnerismo gobierne 20 años la Argentina, la verdad, es que es muy alta", y agregó: "Macri tiene que recapacitar, no se puede pensar que una fuerza política sola en la provincia de Buenos Aires puede contra el aparato bestial que tiene el oficialismo."

Los pedidos de la primera plana "renovadora" suenan extraños y forzados. Tan sólo 20 días pasaron del acto en Vélez en el que Massa hizo su relanzamiento de campaña. Allí con Malena como organizadora y De Narváez en primera fila sindicó a la alianza entre Macri, Sanz y Carrió como "la vuelta al ajuste" y "la vuelta al helicóptero". Como dijo el propio líder renovador al compartir en su cuenta de Twitter una nota en el diario La Nación en la que, en 2013, Macri aseguraba que "votaría por Massa": "Cambia, todo cambia… ¿Simpático no?"
La modificación del discurso es el resultado de la fuga masiva de dirigentes que sufrió el massismo. Cuando los armadores del FR pensaron el acto de Vélez, plantearon un esquema de tres semanas que comenzaba con el relanzamiento, seguía con una alta rotación mediática que culminaba con un pedido de mediciones para ver si se había podido revertir el descenso en intención de votos. El pedido de la "gran interna opositora" es el simple reflejo del fracaso de ese esquema.

La voz disidente dentro del espacio que contiene a Massa la aporta el gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, que se mantiene intransigente respecto de la posibilidad de competir en las PASO con Macri. Es que lógicamente luego de haber lanzado el espacio, llave de la ambulancia en mano, De la Sota apuesta a sumar con su prédica peronista a todos y cada uno de los heridos tanto de la interna del FR como del peronismo federal.
El dirigente cordobés que lanzó hace poco menos de un mes el espacio Unidos por una Nueva Argentina (UNA) para competir en las PASO con el precandidato presidencial "renovador" fijó su postura pública mediante su jefe de campaña, no modificó su agenda e intenta mantenerse ajeno a esa discusión. En pos de sumar al peronismo desencantado con el kirchnerimso y con el Frente Renovador, De la Sota arrancó su recorrida por la provincia de Buenos Aires y siguió por Santa Fe. 

Camaño y el ombligo ajeno

La diputada nacional del Frente Renovador, Graciela Camaño, dijo que el massismo no busca una alianza con el PRO sino plantear "una estrategia inteligente para ganarle" al oficialismo. Aunque criticó a Mauricio Macri por "no entender la política", y dijo tener con el alcalde porteño "diferencias de fondo", Camaño se mostró abierta a un acuerdo con las otras fuerzas opositoras para las PASO de agosto. "(Macri) llegó a un techo, tiene miedo de que le ganen. Cree que con lo poquito que tiene va a ganar", dijo, y aseguró que "con esta decisión le están dando el triunfo al oficialismo y tendrán que hacerse cargo los dirigentes que se miran el ombligo", agregó a radio Provincia.

Posse, desde afuera, pide la unión

El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, volvió a considerar "necesaria" la unión de la oposición ya que el Frente para la Victoria, consideró, "hoy está en condiciones hasta de poder ganar en primera vuelta". El ex aliado de Sergio Massa, quien declinó su postulación como candidato a gobernador, admitió que pensaba que su decisión podía provocar una "evolución" con respecto a la política de acuerdos. Sin embargo, dijo, "se fue para atrás respecto de la unión de la oposición". Posse elogió las capacidades políticas del Frente para la Victoria, aseguró que "el mejor candidato presidencial de ellos hoy está en condiciones hasta de poder ganar en primera vuelta".

"Se seguirán sumando los mejores"

El precandidato presidencial Mauricio Macri (PRO) visitóayer la ciudad de Paraná y realizó un timbreo junto a sus precandidatos a gobernador de Entre Ríos, Alfredo De Angeli, y a intendente local, Sergio Varisco. El motivo del viaje fue cerrar acuerdos con la UCR en varias provincias y, sin dar nombres, dijo que a su partido "se seguirán sumando los mejores de cada provincia".
En medio de la embestida de dirigentes del Frente Renovador para forzarlo a ir a una gran primaria abierta, Macri llegó a la capital entrerriana, al día siguiente de sus visitas a Tucumán, en donde selló el acuerdo electoral con el jefe del radicalismo local, José Cano, y a Misiones, en una agenda cargada que culminó con otro timbreo, pero esta vez en la localidad bonaerense de Ituzaingó.
En Paraná, junto a De Angeli y Varisco, Macri celebró los acuerdos realizados en varias provincias con el radicalismo, en sintonía con "la nueva energía que transmite la gente en cada lugar" y mencionó los recientes encuentros con los candidatos a gobernadores de Jujuy, Gerardo Morales, y de Tucumán (Cano), según se informó a través de un comunicado.
El jefe del PRO reiteró su convicción de que "se seguirán sumando los mejores de cada provincia para armar a este gran equipo que la Argentina necesita para salir adelante" y señaló que el suyo "es un partido nuevo en el país que hace política de forma diferente, pensando y trabajando para la gente". Sin embargo, entre esos "mejores", el macrismo dejó en claro que no considera a Sergio Massa o Francisco De Narváez, que vienen reclamando (el primero vía emisarios, el segundo por sí mismo) una gran primaria abierta opositora tanto presidencial como para la gobernación bonaerense.

Solá mantiene sus críticas a Macri

El diputado nacional Felipe Solá, quien bajó su precandidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires, cuestionó al alcalde porteño Mauricio Macri. "Cree que los del PRO tienen una pureza genética y se olvidó que la Argentina es un país multiétnico", dijo en referencia a las habituales críticas del aspirante presidencial a todos los espacios ajenos al amarillo, a los que suele apuntar como responsables de todo lo malo que le sucede al país. Solá, además, confirmó –una vez más– que no volverá a presentarse como precandidato a gobernador bonaerense, como se rumoreó en las últimas horas. El FR tiene dos aspirantes: Francisco de Narváez y Mónica López.

Fuente: Tiempo Argentino

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