Estudio sobre los chimpancés que cazan con lanzas

El único grupo de primates que usa herramientas en forma habitual puede aportar claves sobre el origen de las sociedades humanas.

Investigadores de Estados Unidos, Alemania y Reino Unido han conseguido nuevas evidencias sobre la habilidad adquirida por un grupo de chimpancés para construir y utilizar con éxito instrumentos o armas de caza, un comportamiento que generalmente se atribuye en exclusiva a los humanos. Los autores de la investigación consideran que el estudio de la conducta de grupos de chimpancés como el de Fongoli ayuda a entender la historia evolutiva humana.

El grupo de animales estudiado, de la subespecie chimpancé occidental o chimpancé del oeste africano (Pan troglodytes verus), vive en libertad en la sabana de Fongoli (Senegal) y ha adoptado la caza y el consumo de carne como una conducta relativamente corriente. Estudios anteriores han mostrado la habilidad de algunos chimpancés para hacer servir pequeños palos para capturar termitas pero el caso de Fongoli está considerado como el único conocido que puede ser considerado como una práctica de caza con armas. Los autores de la investigación consideran que el estudio de la conducta de grupos de chimpancés como el de Fongoli ayuda a entender la historia evolutiva humana.

Junto a esta innovación tecnológica, en Fongoli se da también una innovación social que les distingue del resto de chimpancés estudiados en África: hay más tolerancia, mayor paridad de sexos en la caza y los machos más corpulentos no atropellan tan a menudo los intereses de los demás gracias a su fuerza.

"Son la única población no humana conocida que caza vertebrados con herramientas de forma sistemática, por lo que forman una fuente importante para hipótesis sobre el comportamiento de los primeros homínidos basadas en la analogía", explican los investigadores en un estudio en el que plasman sus conclusiones tras diez años observando las cacerías de Fongoli. Este grupo, liderado por la antropóloga Jill Pruetz, considera que son un buen ejemplo de lo que pudo ser el origen de los primeros primates erguidos sobre dos patas.

En la sociedad de Fongoli, las hembras protagonizan exactamente la mitad de las cacerías con lanza. Gracias a la innovación tecnológica que supone convertir las ramas en pequeñas lanzas con las que se ayudan para cazar galagos —monos muy comunes en ese entorno—, las hembras consiguen cierta independencia alimentaria. En la comunidad de Gombe, que durante tantos años estudió Jane Goodall, los machos se apuntan en torno al 90% del total de las presas; en Fongoli, solo el 70%. Además, en otros grupos de chimpancés los machos más fuertes roban una de cada cuatro presas cazadas por hembras (sin herramientas); en Fongoli, apenas el 5%.

"En Fongoli, cuando una hembra o un macho de bajo rango captura una presa, se les permite quedársela y comérsela. En otros sitios, el macho alfa u otro macho dominante suele tomar la presa. Así que las hembras obtienen poco beneficio de la caza, si otro chimpancé les va a quitar su presa", asegura Pruetz. Es decir, el respeto de los machos de Fongoli por las presas obtenidas por sus compañeras serviría de incentivo para que estas se decidan a ir de caza más a menudo que las de otras comunidades. Durante estos años de observación, han cazado con herramientas prácticamente todos los chimpancés del grupo, que ronda los 30 individuos.

El clima seco provoca que los monos más accesibles en Fongoli sean los pequeños galagos y no los colobos rojos —los preferidos de los chimpancés en otros lugares de África— que son más grandes y difíciles de capturar por otros que no sean los machos más rápidos y corpulentos. Casi todos los episodios de caza con lanzas observados (tres centenares) se producen en los meses húmedos, en los que escasean otras fuentes de alimento.

La sabana senegalesa, con pocos árboles, es un ecosistema que guarda un importante parecido con el escenario en el que evolucionaron los ancestros humanos. Al contrario que en otras comunidades africanas, los chimpancés de Fongoli pasan la mayor parte de su tiempo en el suelo y no entre las ramas. La excepcional forma de caza de Fongoli lleva a los investigadores a sugerir en su estudio que los primeros homínidos probablemente intensificaron el uso de herramientas tecnológicas para superar las presiones ambientales y que incluso "eran lo suficientemente sofisticados como para perfeccionar herramientas de caza".

"Sabemos que el entorno tiene un impacto importante en el comportamiento de los chimpancés", explica el primatólogo Josep Call, del Instituto Max Planck. "La distribución de los árboles determina el tipo de caza: donde la vegetación es más frondosa la caza es más cooperativa frente a otros entornos en los que es más fácil seguir a la presa y son más individualistas", señala Call.

No obstante, Call pone en duda que estas prácticas de Fongoli se puedan considerar caza con lanzas propiamente dicha, ya que le recuerdan más a la obtención de hormigas y termitas usando palitos, algo más común entre los primates. "La definición de caza que realizan los investigadores en su estudio no se distingue mucho de lo que hacen metiendo una ramita en un orificio para conseguir insectos para comérselos", asegura Call. Los chimpancés de Fongoli pinchan con los palos a los galagos cuando se esconden en cavidades de los árboles para forzarles a salir y, una vez fuera, les arrancan la cabeza de un mordisco. "Está entre una cosa y la otra", defiende.

Pruetz responde a este tipo de críticas diciendo que se trata de una estrategia para evitar que el mono les muerda o escape, una situación muy distinta a la de colocar una rama en un orificio para pescar bichos. Si es lo mismo, plantean Pruetz y sus colegas, la pregunta es "por qué los chimpancés de otros grupos no cazan más".

Más allá del caso particular, ni siquiera está cerrado el debate sobre si debe tomarse a los chimpancés como modelo de lo que fueron los ancestros humanos. "Hemos de tener en cuenta que el bonobo no hace nada de esto y es tan cercano a nosotros como los chimpancés", defiende Call. "Cogemos el chimpancé porque nos viene bien para señalar determinadas influencias comunes. Hay que tener mucho cuidado y no investigar la especie que nos interese dependiendo de lo que queramos encontrar", propone.  

Fuente: http://arqueologia-paleoramaenred.blogspot.com.ar/

Opiniones (5)
9 de Diciembre de 2016|03:07
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9 de Diciembre de 2016|03:07
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  1. VOSNOSOSNISMAN el muerto se ríe del degollado .... andá lancero de bengala.. y alegráte que capaz jueguen este fin de semana con aldosivi en bombostera clausurada juajuaaaa!!!!
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  2. jajaj genial yonosoynisman!!
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  3. Cuando tipeaba su nick, escribió 'cocovasile'. Se dió cuenta del error histórico y lo corrigió. Eso es autocrítica. De chico jugaba mucho al metegol. Cuando se cansó, le puso una puerta encima y se fabricó un escritorio. Ahora juega al Escritorio, y tiene muchas fichas guardadas, como mandar gashinas con la camiseta equivocada para que tiren porquerías y así seguir participando. Lunati, Tigres, Delfino. Una historia jalonada de nombres ilustres. Ah, y nunca cazaron con lanzas. Lo suyo son lapiceras.
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  4. en argentina la especie no humana llamada bostero la mariconea con gas pimienta....no cazan nada y quedan eliminados de la copa.....luego vuelven a su choza y recuerdan, copa de leche mediante, que les falta medio estadio, que les falta medio año para terminar la temporada y que son muy amargos.
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  5. Che... Aflojen con este tipo de notas.no aportan nada nuevo. Acá, sin ir más lejos, hay un montón de gorilas que saben leer y escribir y hasta opinan, cosas sin sentido, pero opinan. Así que el hecho de que usen lanzas no puede sorprender a nadie...
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