Nisman temía ser apartado de la UFI AMIA

El regreso anticipado, la denuncia a Cristina, las llamadas finales, las ausencias. Y un expediente de 5.000 páginas que aún no explica su deceso.

 El fiscal Alberto Nisman está muerto por nada. Todos los escenarios, reales o virtuales, que sembraron de mojones el camino que lo llevó a la muerte parecen hoy, a punto de cumplirse cuatro meses de su deceso, razones de escasa relevancia para explicar el por qué. Las 5000 páginas de investigación sobre su deceso muestran a un hombre con un componente fuertemente narcisista, que exhibía una extrema confianza en la investigación que lo había llevado a denunciar por "encubrimiento" de los iraníes acusados por la voladura de la mutual judía a la mismísima presidenta de la Nación. "Cristina ordenó todo", le dijo Nisman a la diputada Patricia Bullrich. "El lunes voy con todo", le prometió a la también legisladora del PRO Laura Alonso.

Sin embargo, esa imagen arrolladora parece contradecirse con los diálogos (los que efectivamente mantuvo y los que no pudo concretar) de los días previos a su muerte. Los relatos de los testigos, la situación intrafamiliar, una desacertada lectura de las consecuencias y reacciones que generarían su denuncia y, acaso, una inesperada decepción por reacciones que bien pudo entender como traiciones y abandonos parecen conjugarse en un cóctel explosivo que detonó entre sus manos.


La ex mujer de Nisman, la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, lo definió como un hombre de una inteligencia superior. ¿Fue un elogio? La relación entre ambos no era buena; sólo hablaban últimamente sobre cuestiones relacionadas con las dos hijas de ambos, según explicó Arroyo Salgado ante la fiscal Fein. Y tampoco en eso parecían ponerse de acuerdo. Nisman le anunció a su hija mayor, a quien le había regalado el viaje a Europa que estaban desarrollando juntos, que debían interrumpirlo por un imprevisto de trabajo. A Arroyo Salgado le explicó que perdería una semana de esquí en Andorra y que ello le generaba un trastorno económico. 

Sin embargo en el expediente está probado que el gasto imprevisto no fue la cancelación de Andorra sino la contratación de un vuelo de regreso el 11 de enero, que sólo él conocía. Pensaba volver con su hija, estar unos días, presentar la denuncia por "encubrimiento" y regresar a Europa. En un mensaje a Arroyo Salgado, Nisman elogió la madurez que –según él– había demostrado su hija cuando supo del regreso temporal. ¿Fue realmente así, o acaso hubo menos comprensión y una discusión áspera que Nisman intentó zanjar días después, ya en Buenos Aires, enviándole a su hija la foto de la revista Noticias en la que aparecía en la tapa bajo el título "Secretos del fiscal que quiere condenar a Cristina"? Pretendió graficar la poderosa razón que lo obligó a volver. 

Pero el intercambio de whatsapp con su ex mujer no fue justamente comprensivo y amable. ¿Cuánto le afectó esa situación, sumada a la ausencia de respuestas de su hija?

Una docena de testimonios aseveran que Nisman venía trabajando sobre la hipótesis del encubrimiento desde hacía por lo menos un año. ¿Por qué apurar la presentación en plena feria judicial interrumpiendo un viaje de placer junto con su hija mayor, a la que amaba y por cuya seguridad parecía más preocupado que por la propia?

Nisman creía que la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, lo iba a apartar de la UFI AMIA. "¿Viste lo que le pasó a Marijuan?, ¿y a Taiano?", le comentó a un colaborador. 

El 30 de diciembre de 2014 se conoció que el fiscal Guillermo Marijuan había sido apartado de la Unidad Fiscal para la Investigación de delitos relativos a la Seguridad Social (UFISES), y Eduardo Taiano cesó en su subrogancia de la fiscalía federal número cinco. Un día después, Nisman decidió interrumpir las vacaciones con su hija. La empresa Iberia informó que "el día 31 de diciembre de 2014 se emitió un billete a nombre de Natalio Nisman y otro a nombre de su hija para la ruta Amsterdam / Madrid / Buenos Aires // Buenos Aires / Madrid / París saliendo desde Amsterdam el día 11/01/15 y llegando a Buenos Aires el día 12/01/15". 

Nisman era la causa AMIA. Un simple razonamiento inverso indica que sin la causa AMIA, Nisman no era Nisman. ¿Existía una decisión de apartarlo de la investigación? A oídos de Nisman llegó una versión: junto con Marijuan y Taiano también iba a saltar él. La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, tenía previsto anunciárselo personalmente a un grupo de familiares. 

Pero esa reunión fue cancelada porque la mandataria se quebró un tobillo en Santa Cruz y los médicos le prescribieron reposo.

Al menos cuatro secretarios de la UFI AMIA trabajaron para presentar el 14 de enero la denuncia. Esa mañana, según publicó Tiempo, el fiscal mantuvo cuatro comunicaciones con un teléfono Nextel que utilizaba el abogado Alfredo "Freddy" Lijo. Después de presentar la denuncia directamente en el juzgado del hermano de Freddy, Ariel Lijo, Nisman habló con el director de la Agencia Judía de Noticias, Ariel Berliner; no pudo atender a su amigo, el ex juez Gabriel Baffiggi Mezzotero, mantuvo cuatro contactos con otro periodista, se comunicó con una abogada, con el representante de modelos Leandro Santos y con el diputado del PRO Cristian Ritondo.

No hay en el expediente una sola explicación sobre por qué Nisman fue directamente al juzgado de Lijo en lugar de presentar la denuncia ante la Cámara Federal para que sorteara qué juez debía investigar. Lijo tenía la causa por encubrimiento pero de la denominada "pista siria", y el escrito de Nisman no tenía nada que ver con eso. El juez Rodolfo Canicoba Corral, que tiene el expediente principal por el atentado contra la AMIA, fue el primero en descalificar la denuncia de Nisman. Y un día más tarde, el 15 de enero, la jueza María Servini de Cubría (quien estaba remplazando a Lijo durante enero) rechazó habilitar la feria para comenzar a tratar la denuncia. Incluso el fiscal Carlos Stornelli lo llamó para preguntarle si había enloquecido. ¿A Nisman lo dejaron solo?

Desde el miércoles 14 hasta el sábado 17, Nisman intentó reiteradamente comunicarse con el ex espía Antonio Stiuso, pero no consiguió que este lo atendiera. El resto de sus llamadas por Nextel muestran contactos con el titular de la DAIA, Guillermo Borger, otra vez Freddy Lijo, toneladas de contactos con sus custodios (incluso con los que tenía menos trato) y tres llamadas hasta ahora inexplicables. Un alerta con un teléfono a nombre del Ministerio de la Producción, otro con un aparato registrado en el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires pero para un funcionario que hace tres lustros que no trabaja allí y una comunicación de tres minutos con una línea registrada a nombre del ex comisario de la bonaerense Ricardo Oscar Bogoliuk, quien estaba en Mar del Plata. Bogoliuk fue conocido en 2011 porque fue asaltado junto con el ex jefe de la bonaerense Aníbal Degastaldi cuando lo estaba visitando en su quinta de la localidad bonaerense de Moreno.

Tiempo publicó que la invitación que le habían formulado Laura Alonso y Patricia Bullrich a Nisman para que expusiera en el congreso fue cancelada el domingo 18 de enero a las 18, es decir menos de 24 horas antes de que se produjera. Pero nadie intentó comunicárselo al fiscal (tampoco hubieran podido, pues para esa hora ya estaba muerto) porque se lo iba a anunciar Bullrich al día siguiente a la mañana.

Nisman estaba preocupado por esa presentación. Incluso le pidió a Bullrich que le garantizara la seguridad. ¿Por qué demorar hasta el otro día el anuncio de suspensión que pudo haberle reducido tensiones y angustias al fiscal? Tampoco a ello hay respuestas en el expediente.

Nisman suponía que se iba a quedar sin la causa AMIA, interrumpió el regalo de 15 años de su hija, discutió con su ex mujer en Europa, regresó solo, presentó una denuncia que –según sus propias palabras– se iba a "llevar puesta a Cristina", pero más allá del rebote mediático fue descalificada por sus pares, incluso por el ex juez de la Corte Raúl Zaffaroni. El principal factotum de la investigación desde sus inicios, Stiuso, no le atendía el teléfono. Estaba virtualmente recluido en su departamento. ¿Acaso esperaba que una acción como la que emprendió tuviera como reacción la aceptación con mansedumbre de los acusados? Bullrich y Alonso le propusieron que fuera el 15 de enero al Congreso; Nisman sugirió el martes 20 y finalmente aceptó que fuera el lunes 19. En esa secuencia, le pidió un arma a su empleado informático Diego Lagomarsino, y asesoramiento a uno de sus custodios, Rubén Benítez. 

Mañana se cumplirán cuatro meses de la muerte del fiscal.

Fuente: Tiempo Argentina.

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19 de agosto de 2017 | 22:48
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