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River se sacó la espina y le ganó en la ida a Boca

Con gol de Carlos Sánchez, de penal, el Millonario se quedó con el primer chico por la Copa Libertadores y va con ventaja a la revancha que será el próximo jueves en la Bombonera.


En un partido donde se puso el overol y dejó a un lado el traje de gala, River le ganó esta noche 1 a 0 a Boca en el estadio Monumental en el partido de ida de octavos de final de la Copa Libertadores de América. El único tanto del encuentro lo convirtió Carlos Sánchez de penal, a los 36 minutos del segundo tiempo. 

El local terminó con diez hombres por la infantil expulsión de Teófilo Gutiérrez, quien vio la roja a los 43 del segundo tiempo tras aplicarle un planchazo a Guillermo Burdisso. Con un Leonardo Ponzio en un muy buen nivel, River presionó y dominó a su rival en la primera etapa, pero terminó consiguiendo el tanto de la victoria en la segunda, cuando el encuentro era más parejo. 

Con este resultado, el equipo de Marcelo Gallardo queda bien parado de cara a la revancha del jueves próximo y obliga a que Boca tenga que conseguir un triunfo por más de un gol de diferencia para avanzar de instancia. Con una victoria por 1-0 irán a penales. 

 A diferencia del clásico del domingo pasado por el torneo, River salió dispuesto desde el primer minuto a presionar a su rival y lo llevó a cometer varios errores.

En ese sentido, fue clave el ingreso de Leonardo Ponzio para este juego, debido a que con su dinámica el mediocampista le ganó el duelo a Gago, el cerebro de Boca, que nunca tuvo tiempo para pensar y siempre padeció el partido.

Kranevitter, el otro componente del doble cinco que dispuso Marcelo Gallardo para este partido, estuvo lúcido para recuperar y certero para pasar. River neutralizó a la perfección a su rival e incluso forzó a que Pablo Pérez, de buen manejo, perdiera alguna pelota de manera infantil y así poder sacar el contragolpe. En la faceta ofensiva, el "Millonario" no fue tan certero como cuando tuvo que presionar y cortar el circuito de su adversario. 

Sin algún cerebro lúcido como el de Pisculichi, relegado al banco de suplentes por mal rendimiento en este semestre, dependió de alguna jugada rápida una vez que recuperaba el balón. Salvo contadas excepciones, Sánchez y Driussi no rompieron por las bandas y el único que generaba peligro fue Teo Gutiérrez, muy movedizo por el frente de ataque, pero impreciso a la hora de definir. 

Boca no contó con una sola ocasión clara de gol para marcar, mientras que River tuvo varias aproximaciones aunque muchas de ellas no fueron profundas, a excepción de un remate de volea de Funes Mori que se fue por arriba del travesaño. En el complemento, el equipo del Vasco Arruabarrena salió decidido a revertir esa pálida imagen que había dado y, en menos de un minuto, Calleri y Colazo tuvieron dos ocasiones claras para marcar. 

Sin embargo, Barovero le tapó de manera excelente el mano a mano al delantero y en la otra ocasión el tiro desde afuera del área del lateral izquierdo se fue apenas desviado. En esos sesenta segundos, el visitante había generado más peligro que el local en los 45 minutos iniciales. Rápidamente, River reaccionó y Carlos Sánchez agarró mal parada a la defensa cuando estaba saliendo, picó al vacío pero definió a las manos de Orion. 

El trámite era parejo porque Boca había levantado el nivel, a partir de un Cubas que se hacía patrón cuando recuperaba el balón y a las apariciones de Lodeiro para hacer ancho a su equipo. Hubo una jugada que marcó el desarrollo del partido a partir de un error del árbitro Germán Delfino, quien sólo amonestó a Ramiro Funes Mori cuando le aplicó un planchazo a Pablo Pérez a pesar que correspondía roja directa. 

A partir de allí, el encuentro se desnaturalizó un poco y se empezó a meter demasiada pierna fuerte de ambos equipos. Además, el juego se tornó demasiado impreciso y a los dos les costó hilvanar varios pases seguidos, a excepción de una muy buena jugada colectiva de Boca que terminó con una asistencia de Pavón para Pablo Pérez, que definió por arriba del travesaño. 

Gallardo hizo ingresar a Gonzalo Martínez por Driussi y el equipo tuvo que lamentar la baja de Ponzio, el mejor del encuentro, quien debió abandonar el campo de juego por un problema muscular. Sin embargo, un mal pase de Gago -impreciso durante toda la noche- le permitió a River sacar un rápido contragolpe que terminó con un penal de Leandro Marín a "Pity" Martínez. Carlos Sánchez, quien levantó el nivel en la segunda etapa, tomó el balón y cambió penal por gol.

Incluso, River pudo haber ampliado el marcador cuando otra vez de contragolpe quedó un futbolista mano a mano con Orion, pero como a lo largo de toda la noche Teo Gutiérrez definió mal y su remate lo tapó el arquero de Boca. Como para redondear una noche pésima a nivel persona, el colombiano vio la tarjeta roja al dar un planchazo en mitad de cancha a Burdisso. Con Daniel Osvaldo en cancha, Boca se posó los últimos minutos en campo de River, aunque no le alcanzó con colocar la pelota en el área rival para conseguir el empate.  

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