48 hs en Bogotá

El principal destino cultural de Colombia atrae por su centro histórico, una gran cantidad de museos, zonas de diversión y amplios espacios verdes. Te proponemos recorrerla en dos días. Lo que no te podes perder.

Santa Fe de Bogotá se encuentra entre las alturas de la Cordillera de los Andes a 2600 metros sobre el nivel del mar. Es una ciudad moderna, cosmopolita, referente en cultura y, desde hace algunos años, segura. Uno de los principales destinos de Colombia. Posee más de 70 museos, seis zonas gastronómicas y “de rumba” bien definidas, y gran cantidad de parques, plazas y espacios verdes.

DÍA 1

Cerro Monserrate

Empezar el día en este cerro, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Monserrate se encuentra a 3,152 metros de altura sobre el nivel del mar, se sube a la cima a pie o a través de un teleférico o funicular y ahí se puede visitar el Santuario del Señor Caído. Monserrate ha sido centro de peregrinaciones desde la época colonial. También es el lugar perfecto para obtener una vista panorámica de la ciudad.

Casa Museo Quinta de Bolívar

Al bajar del cerro, visitar la Casa Museo Quinta de Bolívar. Tras la guerra de independencia, el gobierno de Nueva Granada decidió obsequiar la Quinta al Libertador Simón Bolívar, quien fue propietario durante diez años y la habitó de forma ocasional. Aunque en diversas ocasiones la Quinta se encontró en mal estado, fue su compañera sentimental, Manuelita Sáenz quien transformó la Quinta en lugar de fiestas y reuniones.

Quinta Bolivar

Interior de la Quinta Bolivar.

La Candelaria

El resto de la tarde pasear por el colorido barrio de La Candelaria y comer ahí en el centro histórico de la ciudad. Como en todo lugar hay que recorrer sus calles, visitar la Catedral, la Plaza Mayor, ver los edificios históricos como el Palacio de Gobierno (Casa de Nariño), el Palacio de Justicia y la Biblioteca Luis Ángel Arango.

Hay dos museos que no deben dejar de visitar. El Museo Botero situado en un palacio del siglo XVIII, que alberga 208 obras donadas por el artista colombiano, de las cuales 123 son de Fernando Botero y 85 de pintores internacionales. El museo es precioso, uno de los puntos principales a visitar en Bogotá. El segundo es el Museo del Oro. Más de 34 mil piezas de oro y tumbaga (nombre que le dieron los conquistadores españoles a la aleación de oro y cobre) forman la asombrosa colección del Museo del Oro, considerada una de las más valiosas de su género en el mundo. La exposición permanente invita a conocer la historia del oro y otros metales en las sociedades prehispánicas del territorio colombiano.

Museo del oro

El impactante Museo del Oro.

En un país donde el café es una de sus ‘joyas’ más preciadas, recomiendo entrar a disfrutar uno para cortar la tarde.

Después de un largo día, nada mejor que una buena cena en la Zona T. Una zona muy popular, llena de restaurantes, cafés y bares.

DÍA 2

Catedral de Sal

En la mañana salir rumbo a Zipaquirá, a unos 50 km del norte de Bogotá, para visitar la Catedral de Sal, una de las maravillas de Colombia. La catedral se encuentra a 180 metros bajo tierra, fue inaugurada en 1995 en una mina de sal. Conforme se avanza y se desciende por el Viacrucis hacia la sala mayor, se van viendo esculturas de sal y mármol alternadas con un juego de luces que dan mayor dramatismo a cada etapa del Viacrucis. Una vez terminada la visita, se recomienda dar una vuelta por Zipaquirá, una ciudad pequeña, pero bastante pintoresca.

Catedral de sal

La Catedral de Sal, un lugar único.

Usaquén

Al regresar a Bogotá, recomendamos comer en la zona de Usaquén, hay una plaza muy bonita, con restaurantes ideales para comer un delicioso ajiaco, una sopa típica a base de diferentes tipos de papa, pollo, mazorca, guascas, alcaparras y nata. Cada domingo, frente al centro comercial Hacienda Santa Bárbara, se monta el mercado callejero de Usabatá, con bellos textiles y las artesanías. Además, Usaquén ostenta una bella arquitectura colonial, especialmente en torno a la plaza central, con el claustro y la iglesia de Santa Bárbara.

Parque Simón Bolivar

No nos podemos ir de Bogotá sin recorrer al menos uno de sus espacios verdes. Con más de 400 ha, el Parque Simón Bolívar es en verdad un “sistema de parques”. Cada día miles de bogotanos lo eligen para pasear, hacer deportes, navegar en su lago, nadar en el Complejo Acuático, visitar la Plaza de Artesanos o disfrutar de una buena lectura en la Biblioteca Virgilio Barco, rodeada de agua y verde.

Un clásico para la cena Andrés Carne de Res. Después de la comida, el lugar se transforma en un “bailadero” donde suenan la salsa, la rumba, los vallenatos. Aunque seguramente muchos bogotanos le dirán que es caro y que conocen otros lugares mejores, la verdad es que aquí el ambiente y la comida no están nada mal. 

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Opiniones (2)
24 de Septiembre de 2016|20:54
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24 de Septiembre de 2016|20:54
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  1. Es realmente hermosa. Pero no se puede volver de Colombia, sin conocer Nedellín y Cartagena de India. Hay que trasladarse en avión o en colectivo, las distancias son grandes, pero vale la pena. Hay mucha delincuencia y billetes falsos en los arbolitos. No es cierto que te devuelven el IVA (16%) cuando regresas. Comprar esmeraldas es muy barato.
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  2. Gracias por los datos. Sería bueno conocer de otros lugares del país para visitar y la época del año más adecuada. Igual, para Perú.-
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