Carajo: una fiel invitación a despertar

La banda con mayor proyección de la escena pesada nacional se presenta este fin de semana. Festejos por sus diez años, reedición de su disco debut y el lanzamiento de su quinto trabajo de estudio, en una charla imperdible con MDZ.

Este encuentro pautado tiene una excusa: conversar con Marcelo “Corvata” Corvalán (bajo), Andrés “Andy” Vilanova (batería) y Hernán “Tery” Langer (guitarra), sobre el cierre de una etapa de más de diez años de trabajo, el relanzamiento de su primer trabajo de estudio, “Carajo” (2002), y la presentación de su nuevo disco, “Frente a frente” (2013) con dos fechas pautadas para el sábado 25 y el domingo 27 abril en N8 Estudio. 

Carajo nace en el 2001 y hasta ahora ha grabado cinco discos: el primero, “Carajo” (2002), bajo un sello independiente; los tres siguientes, “Atrapasueños” (2004), “Inmundo” (2007) y “El mar de las almas” (2010), mediante la disquera Universal, y por último, “Frente a frente” (2013), nuevamente con la impronta de un sello independiente. 

El desafió de logra plasmar en un disco la temática de lo actual fue cumplido una vez más. Con los años, la banda se fue influenciando no sólo del contexto social, político y económico, sino también de cosas más internas, eso de no perder el contacto con la realidad.   

Carajo 2

“Tery” Langer, “Corvata” Corvalán y “Andy” Vilanova. 

“Nuestro nuevo disco es un punto de partida y, a la vez, el cierre de una etapa marcada por el trabajo con Universal. Fue un proceso que arrancó con la vuelta a la independencia de la banda, primero con la reedición de nuestro disco debut, que fue una especie de prueba piloto, para luego ya meternos de lleno en nuestro nuevo trabajo de estudio”, comenta Andy, y Tery agrega: “Al último disco lo veníamos cocinando desde hacía tiempo, ensayándolo, componiéndolo, y en el medio se nos ocurre la idea de reeditar nuestro primer trabajo, ya que estaba descatalogado y representaba los inicios de la banda, y, casualmente, volvimos a retomar el camino independiente”. En la misma sintonía que sus compañeros se encuentra Corvata, para él, “se cerró una etapa de siete años con una misma disquera, y ahora es como volver a tener la libertad, como volver a festejar los comienzos, como que se cierra un círculo y se abre otro nuevo que nos encuentra más maduros, pero siempre con el mismo ímpetu, la misma expectativa de cuando empezamos”.


Uno a veces piensa que lo mejor que le puede pasar a un artista es firmar con una multinacional. ¿Por qué, entonces, volver a tomar el camino de la independencia? “Es loco”, responde Andy, “pero no hubiésemos logrado este último disco si no era de manera independiente. Seguramente, si lo charlábamos con Universal, nos hubiesen dicho que no por ciertos parámetros y cosas que te imponen con respecto a presupuestos, etc.”. Para Corvata, el problema es un poco más estructural. “Básicamente se iba del presupuesto. Carajo es una banda que le iba bien y ellos estaban contentos con nosotros, pero teníamos un contrato estándar, sin ninguna cláusula especial, entonces se hacía todo un poco más burocrático. No hubiésemos podido hacer un disco como el que hicimos”

Para el único género totalmente marginado de la historia del rock nacional, donde el presente se vislumbra como una escena dividida en la que nadie convoca demasiado, salvo que ese alguien venga de afuera, la pregunta de rigor es simple: ¿Cuáles serán las razones por las cuales Carajo se mantiene durante más de diez años completamente activo (produciendo discos) y presente en la escena nacional? Según Corvata, la disciplina es lo que sintetiza tantos años de trabajo, “porque es importante para un proyecto donde están integradas un montón de personas, donde todos tenemos que tener claro qué hacer y, a la vez, tenemos la mismas intenciones, las mismas ganas”. También existen, al parecer, algunas reglas “que no están escritas”, afirma Tery. “Pero sabemos que para que las cosas se den como nosotros queremos hay que trabajar cada uno en lo que sabe”, agrega. Es decir, un sistema simple en donde cada una de las partes cumpla su función y, a la vez, se complemente. A esta altura queda claro que el aprendizaje de tantos años es condición de continuidad y que las cosas, en definitiva, “dependen de nosotros”, concluye Andy.

Carajo 1


Pero quizás el logro más importante del último disco sea que cumplieron con la difícil tarea de unificar los dos universos musicales de Carajo, es decir, el sonido arrasador de sus shows en vivo con la parte instrumental, llena de melodías y sutilezas, de sus discos de estudio. “Siempre existió una división entre el sonido del Carajo en estudio y lo que uno plasma en vivo”, aclara Tery, y remarca: “en los conciertos sabemos que la banda funciona y tiene su impronta; después vemos si en el disco hay una sobreproducción, porque hay cuerdas, por ejemplo, trataremos de ver cómo las adaptamos al show en vivo”. En el caso de Corvata, prefiere imaginarse esta diferencia estudio/escenario como algo que se relaciona con la imagen, “la gracia del disco es pensarlo como una película y que luego ir a tocar en vivo represente como ir al teatro, donde tenés los actores, muchas cosas hay que imaginarlas, hay improvisación porque pasan imprevistos. Es otra adrenalina”.

El presente de Carajo los encuentra de la mejor forma, y como diría Corvata: “Ahora solo nos queda disfrutar de los festejos por los diez años, del relanzamiento del primer disco y ver cómo recibe la gente este último trabajo. Creo que es la excusa perfecta como para seguir tocando, ¿no?”.

Por Gonzalo Arroyo

Opiniones (0)
11 de diciembre de 2017 | 21:09
1
ERROR
11 de diciembre de 2017 | 21:09
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Leopardo al acecho
    7 de Diciembre de 2017
    Leopardo al acecho
    Incendios en California
    6 de Diciembre de 2017
    Incendios en California