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Cuatro tropiezos y sólo dos alegrías para el tenis argentino

No fue una jornada de sol radiante para los tenistas argentinos por el mundo. Es que hubo cuatro derrotas y apenas dos victorias en los torneos que se juegan en Kitzbuhel, Umag y Amersfoort.

El Abierto de tenis de Kitzbuhel, en Austria, parece que no es terreno sagrado para los tenistas argentinos. Tampoco lo ha sido el certamen de Umag, en Croacia. Y mucho menos el de Amersfoort, en Holanda.

En las tres competencias europeas ya se transita por las instancias decisivas, pero sólo dos de los jugadores argentinos supieron sacar la cabeza del agua, uno en el polvo de ladrillo austríaco y el otro en las canchas croatas.

Máximo González y Juan Martín Del Potro fueron los únicos que obtuvieron los boletos para pasar a las semifinales. Uno, el tandilense, estiró su buen juego mostrado en Stuttgart y venció por 6-2 y 6-3 al francés Nicolás Devilder. En la semifinal enfrentará al rumano Victor Hanescu, verdugo de Brian Dabul.

El otro, González, supo llevar adelante un partido complicado y terminó con una sonrisa ante el croata Roko Karanusic. Fue victoria del argentino por 2-6, 6-3 y 7-6, y ahora se medirá con el ruso Igor Andreev, quien superó a Guillermo Cañas.

Hasta aquí, lo bueno para los argentinos. Pero la jornada de hoy tuvo más grises que brillo entre los exponentes de celeste y blanco. Porque tanto Cañas en Umag, como Dabul y Schwank en Kitzbuhel y José Acasuso en Amersfoort, tendrán que conformarse con mirar las semifinales de cada certamen por TV.

En el partido más importante del día, el tenista de Tapiales trató de sorprender a Igor Andreev, pero no lo logró. Cayó por 5-7 y 4-6 y se despidió de Croacia. Brian Dabul también mordió el polvo (el de ladrillo): perdió ante el rumano Victor Hanescu por 3-6 y 4-6 y tampoco podrá pisar la cancha para las semifinales de Austria.

Idéntico destino que Dabul tuvo Eduardo Schwank en Kitzbuhel. El italiano Potito Starace jugó un tenis casi perfecto y borró de la cancha al argentino por 6-1 y 6-2.

Por su parte, José Acasuso no quiso ser menos que Schwank y también dijo adiós de una manera poco feliz en el torneo holandés de Amersfoort. Enfrentó al español Albert Montañés y perdió fácil por 0-6 y 2-6.

En suma: quedó acotada la estadía de los tenistas argentinos por Europa. Hubo sólo dos de cal y cuatro de arena. Una ecuación que no cierra y sigue restándoles posibilidades a los jugadores de Argentina a la hora de conseguir títulos internacionales.
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2 de Diciembre de 2016|21:44
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