Estambul: la ciudad de "Las mil y una noches"

Un recorrido por una de las ciudades del mundo que está ubicada en dos continentes. Hoy es uno de los destinos más requeridos en las agencias de viajes locales.

Situada entre Europa y Asia, posee lo mejor de cada uno. Estambul, proviene de las palabras griegas ies tin poli “a la ciudad”, es una ciudad acostumbrada a cambiar el curso de la historia. Heredera del peso del Imperio Romano, tras el cisma de Occidente, Constantinopla, como se llamaba antiguamente, fue joya y orgullo de la cristiandad hasta su caída en 1453. Pero lejos de decaer, su mito siguió creciendo con el Imperio Otomano que Solimán el Magnífico llevó de Bagdad a Hungría, con el Mediterráneo a sus pies.

La ciudad es enorme, mucha gente todo el tiempo caminando, muchos autos, muchos ruidos, muchos olores, muchos colores. Para llegar a la ciudad vieja hay que cruzar el Bósforo. Los hoteles más modernos están en Taskim, uno de los barrios más europeos de la ciudad.

Llegamos a la ciudad vieja. Primero visitamos la Basílica de las Cisternas, un enorme reservorio de agua construido en épocas de Justiniano I. Un imponente edificio subterráneo que posee miles de columnas, testigos de la ingeniería romana, para sostener su techo abovedado.

Basílica de las cisternas

Las columnas de la Basílica de las cisternas.

A la izquierda de la Basílica de las Cisternas se encuentra Santa Sofía. Primero Basílica y luego mezquita, su impresionante cúpula lleva 16 siglos asombrando con la riqueza de sus mosaicos. Frente a ella, la Mezquita Azul, así llamada por el color de los 20.000 azulejos de su interior, y cuya grandeza quiso competir con la mismísima Meca, al levantar seis minaretes, en lugar de los cuatro habituales.

Santa Sofía

Las cúpulas de Santa Sofía.

Entre los dos tempos religiosos se encuentra el Hipódromo Bizantino, aquí estuvo el centro deportico de la ciudad y se construyó en el siglo V en la actualidad se emplaza la famosa Plaza del Sultan Ahmet.

Terminamos en el palacio de Topkapi, Palacio de la Puerta de los Cañones, desde este lugar se dirigió el imperio turco entre los años 1465 y 1853. En su interior, encontramos el diván del sultán, y las estancias del harén. Además de una impresionante colección de joyas y armas. Una de sus salas posee uno de los diamantes más grandes del mundo. Desde sus terrazas tenemos unas impresionantes vistas del Bósforo.

Llego el turno de El Gran Bazar, fundado en el siglo XV, es una continua y laberíntica exposición de mostradores de productos diversos desde joyas hasta alfombras, donde los vendedores, dotados con el don de las lenguas, intentan conquistarte y venderte como sea. Infinitamente más pequeño, el Bazar Egipcio o Bazar de las Especias es otra parada imprescindible para los amantes de la buena comida. Son solo dos calles en ángulo recto, pero la concentración de puestos dedicados a la venta de alimentos y condimentos supera con mucho a la de otros mercados.

Gran Bazar

El colorido del Gran Bazar.

Desde aquí como nos encontramos cerca del río, lo cruzaremos y nos dirigiremos al distrito de Beyoglu que en la edad media se conocía como Pera que significa “el otro lado”, aquí se encuentra el centro artístico, de ocio y de vida nocturna de la ciudad de Estambul.

Si volvemos a buscar el mar muy cerca encontraremos el Palacio de Dolmabahce en turco Dolmabahçe Sarayı, se sitúa en la costa europea del Bósforo y fue el centro administrativo en el imperio otomano desde el año 1853 hasta el año 1922. De estilo neobarroco, entre cuyos salones hallaremos explicación inmediata a expresiones como 'lujo asiático'.

Palacio de Dolmabahce

El hermoso Palacio Dolmabahce desde el Bósforo.

La visita no está completa si no hacemos un crucero sobre el Bósforo, es una de las atracciones turísticas más importantes de Estambul y vale la pena subirse porque se pueden ver unas imágenes idílicas de la ciudad. Cruzaremos por el Puente de Galata para entrar al cuerno de oro desde allí veremos la ciudad antigua, el Palacio de Dolmabahce, un lujoso barrio residencial, el museo naval y los puentes colgantes que unen la ciudad.

Si la tierra fuese un solo estado, Estambul sería su capital. Napoleón Bonaparte.

Tips

*Para los que se animan, relajarse en un baño turco tradicional como los de Cagaloglu.

*Siempre consultar en el hotel el costo del taxi para ir a algún lado. Nunca salir sin mapa, las calles son caóticas y el idioma muy difícil.

*La cocina turca posee unos sabores increíbles vale la pena probar todo. El té y el café turco son riquísimos. Lo ofrecen en todos lados. Uno no puede regresar sin su kit especial de especias.

*Para los amantes de las joyas, hay cosas increíbles. La piedra de Turquía es la turquesa.

*En todos lados hay que regatear, incluso llegan a no venderle si uno no lo hace. Prefieren el euro antes que el dólar.

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26 de Septiembre de 2016|14:09
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26 de Septiembre de 2016|14:09
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  1. Agrego como lugar interesante la Torre Galata una de las tres torres mas antiguas del mundo y que concede una vista maravillosa de la extensa Istambul y del Bósforo. Santa Sofía ha sido iglesia y mezquita sucesivamente y hoy es un museo digno de visitar especialmente por las pibnturas de la edad media que aun decoran sus paredes. Un tips para el viajero: si Ud pide un cafe (exquisito) que sea azucarado porque como tiene borra si Ud intenta ponerle azucar al revolver tiene una mescolanza y si espera que se asiente se le enfria.-
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