Lázaro Báez y los $254 millones de una firma inexistente

Una investigación difundida hoy por La Nación revela que una empresa del santacruceño ligado a los Kirchner recibió esa suma de dinero de una firma inexistente de Curazao.

 Mientras la justicia avanza lentamente con las causas por lavado de dinero, asociación ilícita y encubrimiento en las que se encuentra involucrado el empresario Lázaro Báez, este domingo se difundió un informe periodístico que elevan las sospechas hacia el empresario K, en este caso, por el ingreso de $ 254,3 millones en Austral Construcciones a través de una compleja operación con supuestos capítulos en Curazao, Belice y Uruguay.

Lo que explica el artículo difundido por La Nación -firmado por el periodista Hugo  Alconada Mon- es que ese diario tuvo acceso al Balance de Austral Construcciones cerrado al 31 de diciembre de 2011, en el que figura que la firma “J+J Holding NV” de Curazao, le pagó a la empresa de Lázaro la suma de 254 millones de pesos en concepto de indemnización por un supuesto “proyecto de inversión” fallido en Belice. 

Se trata de un caso que arroja dudas ya que el Registro Público de Comercio de Curazao informó al diario porteño que publicó el informe que la sociedad J+J Holding NV se encuentra inactiva desde 1989. Desde entonces no registra movimientos, no paga la tasa anual, ni tiene domicilio o agente en esa isla caribeña. Es, para las autoridades de Curazao, “inhallable”. 

La inyección de fondos bajo sospecha se concretó gracias a la intervención de varios hombres del entorno de Báez, según reconstruyó el informe de Alconada Mon. Entre ellos, Claudio Bustos, Ricardo Leandro Albornoz y César Gerardo Andrés.

Bustos es un apoderado de Austral Construcciones que terminó por convertirse en un lugarteniente de Báez. Como tal, mantuvo reuniones con el “empresario” Leonardo Fariña en Río Gallegos; también, con el jefe de la Regional Bahía Blanca de la AFIP, con quien discutió en julio de este año cómo solucionar los problemas de facturación trucha que la constructora afrontaba en esa ciudad. Y firmó, también, los documentos que terminaron con la inyección de $ 254 millones por la trama Curazao-Belice-Uruguay.

Albornoz es, en tanto, el escribano de confianza de Báez. Como tal rubricó el balance de 2011 de Austral Construcciones, cuya copia obtuvo La Nación. Pero antes figuró como socio en Valle Mitre, la gerenciadora del hotel Alto Calafate de los Kirchner, aunque Báez terminó por reconocer la administradora como propia ante la Justicia.

Gens, por último, es un contador de máxima confianza del empresario patagónico. Se encargó de elaborar el balance de Austral Construcciones bajo sospecha. Y también supervisó la contabilidad de Hotesur, la sociedad con que los Kirchner controlan el Alto Calafate, que ahora investigan el juez federal Claudio Bonadio y su colega del fuero Penal Tributario, Javier López Biscayart.

Para Báez, el ingreso de esos $ 254 millones permitió que Austral cerrara su balance sin declarar pérdidas y así avanzar junto al Banco Nación con el polémico fideicomiso que negoció Fariña, hasta acumular deudas con la entidad por alrededor de $ 314,8 millones, según consta en los registros oficiales del Banco Central (BCRA).

Fuente: La Nación

 

Opiniones (1)
21 de agosto de 2017 | 10:34
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21 de agosto de 2017 | 10:34
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  1. ¿¿¿¿¿¿¿CUANTOS MILES DE MILLONES DE DOLARES HABRA ROBADO ESTE LAZARO BAEZ QUE EN REALIDAD SON DE LOS KIRCHNER????? LADRONES.
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