Deportes

Gallardo, el DT que le devolvió la gloria a River

El Muñeco asumió de urgencia con la salida de Ramón Díaz, dejó afuera a Boca y reconquistó América 17 años después.

Considerado un ídolo de la institución por su brillante pasado como futbolista, Marcelo Gallardo asumió la responsabilidad de continuar el proyecto iniciado por Ramón Díaz, quien fue 'hacedor' del campeón del Torneo Final 2014 pero luego terminó tomando la sorpresiva decisión de abandonar el cargo. Sin demasiados 'pergaminos' en su poder, teniendo en cuenta que solamente había hecho sus primeras armas como técnico en Nacional de Montevideo, llegó observado y hoy es venerado por su intachable labor.

Además de expresar su emoción y entusiasmo por ser el primer entrenador electo por la gestión liderada por Rodolfo D'Onofrio, el "Muñeco" enfrentó los micrófonos desde el primer día y no tuvo reparos en adelantar lo que se venía: un estilo vistoso, ofensivo, buscando en cualquier reducto el arco rival. Y las ideas del conductor "millonario" se vieron rápidamente en acción, mejorando una estructura que había quedado debilitada por salidas varias y pocos 'nuevos', congrandes actuaciones ante San Lorenzo e Independiente, entre otros compromisos.

Rodolfo D´Onofrio personaje

Fueron efectivamente ocho jornadas brillantes para el equipo de Núñez, cautivando la admiración de sus propios hinchas y generando el reconocimiento de los simpatizantes de los demás clubes. No obstante, las lesiones de figuras importantes (la de Matías Kranevitter, un caso emblemático), las convocatorias de parte de Selecciones Nacionales (Teófilo Gutiérrez faltó en algunas citas) y la imposibilidad de contar con un grupo lo suficientemente 'largo' le causaron inconvenientes. Y hasta las condiciones climatológicas le dieron la espalda, justo en un Superclásico donde llegaba como claro favorito para quedarse con una satisfacción.

Priorizando otros 'frentes', prácticamente ni molestó la caída en la tanda de penales de la Copa Argentina ante Rosario Central en la provincia de San Juan, donde el "Millonario" se presentó con una formación absolutamente alternativa que frustró las intenciones de la Triple Corona.

Las 'tempestades' pudieron ser sobrellevadas con ingenio, personalidad y obviamente 'fortuna', un factor que debe tener como aliado cada uno de los elencos que aspira a una alegría futbolística. De hecho, en el marco del primer juego de Copa Sudamericana ante Libertad (Octavos de Final),un corte de luz lo benefició cuando perdía 1-0 y tenía un penal en contra. La ineficacia de los "guaraníes" le jugó una buena pasada, los jóvenes remontaron las acciones y se cerró con facilidad el avance a la siguiente ronda.

De todas maneras, la realidad se tornó inocultable: River ya no era el mismo. Le costaba desplegar esa filosofía abrumadora, que le valió triunfos, ovaciones y cataratas de goles. El trajín por la acumulación de encuentros lo obligó a modificar formas, redoblar los esfuerzos y apelar a algo más que la calidad para continuar por la senda del éxito. Encima apareció Estudiantes en el calendario, con una serie más que pareja, situación que desgastó aún más a un "Millonario" que planeaba llevarse todo. Si bien eliminó al "Pincha" a nivel internacional, dejó escapar el invicto en el ámbito doméstico.

Gallardo

Notoriamente ahogado por la dificultad que lo esperaba en el horizonte, Gallardo se 'cargó' la responsabilidad sobre los hombros y apostó fuerte: una alineación completamente alternativa para visitar a Racing, que desembocó en una derrota que lo hizo ceder la punta y pasar a depender de lo que haga el propio elenco de Avellaneda. Desde luego, los exámenes "coperos" ante Boca fueron la razón de su maniobra, enfocando todos los cañones a 'echar' al rival de toda la vida de la competencia continental. Para colmo de males, en el medio, sufrió la pérdida física de su madre. El Monumental, en su instancia más triste, complicada y decisiva, le regaló una ovación inolvidable.

Su audaz jugada, surtió efecto: Leonardo Pisculichi venció la resistencia de Agustín Orion con un preciso zurdazo, el resto de sus compañeros defendió la ventaja 1-0 y, a raíz de la igualdad sin tantos de la semana anterior, River se sacó una 'espina' histórica al superar a Boca en el plano internacional. Después de 11 años, el regreso a una definición de esa índole, aunque el hecho de haber derrotado a los 'Primos' fue y será siendo la alegría más importante durante varias décadas.

Como si los resultados no estuvieran a la vista del mundo entero, D'Onofrio reiteró su predilección por el "padre de la criatura" y elogió las decisiones de Gallardo post triunfo en el Superclásico. El entrenador logró su objetivo y reforzó el respaldo de todos los sectores, aunque siempre mostró compostura y exteriorizó su preocupación por pensar únicamente en los duelos ante Atlético Nacional.

Sin resignar sus ideas pese a la 'presión' de enfrentarse a un imponente Atanasio Girardot, River sufrió el primer tiempo en Medellín pero se levantó en el complemento, anotando otra vez desde la calidad de Pisculichi y dejando la llave servida para la vuelta olímpica ante su propia multitud.Gallardo, después de los 90' iniciales, plasmó su conformismo y se imaginaba un final feliz.

River plate campeon

En el Monumental, el capítulo más esperado. El "Millonario" se proclamó ganador de una corona anhelada desde hace un largo tiempo y disfrutó su noche soñada ante 60 mil almas.Definitivamente River volvió a ser River, y Gallardo se consagró como un "Señor Técnico".Su influencia y trabajo fue determinante para hacer realidad el escenario soñado, respetando el paladar histórico de la institución y aportándole un trofeo más a la vitrina tan poblada que poseen los de Núñez. Ahora, a encarar la búsqueda por más...

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó10/10
Opiniones (0)
5 de Diciembre de 2016|07:39
1
ERROR
5 de Diciembre de 2016|07:39
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016