"Historias prematuras", relatos sobre nacimientos antes de tiempo

Un libro de distribución gratuita que lanzó Unicef como parte de una estrategia para visibilizar la problemática de los nacimientos prematuros y reflexionar.

Equipo, voluntad, fuerza, dolor, vida, compromiso y derechos son algunas de las palabras ilustradas por el artista Milo Lockett en la tapa de "Historias Prematuras", un anticipo del espíritu que encontrará el lector en los relatos con autoría de Sergio Olguín, Mateo Niro, José María Brindisi, Virginia Cosin, Betina González, Josefina Licitra, Ariel Magnus y Patricia Suárez.

Historias prematuras tapa

Salas de neonatología, incubadoras, sondas y tubos que conectan a respiradores, padres que protegen desde el otro lado del vidrio a sus bebés que nacieron antes de tiempo, madres canguros que los sostienen sobre sus pechos, adultos que sólo piden diagnósticos ante la frialdad de los profesionales de la salud, mientras otros agradecen su humana calidez, son algunas de las imágenes que se salpican a lo largo de las páginas del libro.

Y si bien esas imágenes cuentan historias únicas, todas ellas en su conjunto dan cuenta de los claros y oscuros de la problemática de la prematurez. 

"Al igual que en el mundo, cada vez hay más prematuros; en Argentina es la principal y primera causa de muerte infantil", indica a Télam Zulma Ortíz, especialista en Salud de Unicef, sobre estos niños que nacen "con menos de 37 semanas o menos de 2.500 gramos".

"El bebé prematuro tiene más riesgos de sufrir daños, secuelas e inclusive encontrar la muerte antes de tiempo; las afecciones que se originan en el periodo perinatal, y en particular la prematurez y trastornos del crecimiento fetal, junto a las malformaciones congénitas constituyen las principales causas de muertes neonatal e infantil", señala Ortíz.

En este sentido, "Historias prematuras" se une a una serie de acciones que tiene como objetivo "instalar la problemática en la agenda pública desde una perspectiva de derechos y con la participación de equipos de salud, la familia y la comunidad", dice Ortíz, al tiempo que destaca que "todos tenemos la oportunidad de revertir que la primera causa de muerte infantil sea la prematurez".

Es que poco se sabe del derecho de los padres a recibir información, participar de la toma de decisiones y a acompañar a su hijo todo el tiempo, o el derecho de los prematuros a que "el Estado les provea lo necesario para lograr las mismas oportunidades de integración social que los que nacieron a término", y en este sentido el libro ofrece una herramienta fundamental para estar bien parados frente al tema.

El escritor Sergio Olguín se sumó al proyecto con "El comienzo de todo", un relato guiado por la perspectiva de una enfermera y en el que se centra en "los detalles", como él mismo dice."Quería una voz distinta a la de los padres. Me di cuenta de que en los testimonios se hablaba poco y nada de las enfermeras que suelen ser las que más están con los bebés prematuros, tal vez opacadas por la figura del doctor que suele tener un perfil más alto".

"Todo proceso de ficcionalización de una situación verdadera es compleja y a su vez muy movilizante para un autor -comenta Olguín a Télam-. Cuando lo escribía pensaba en los profesionales y también en los padres que viven esos días entre la felicidad de tener un hijo y la preocupación que genera el tratamiento que necesita todo prematuro para ponerse bien y poder vivir su vida normalmente".

Cercano a la problemática por una amiga enfermera de neonatología -Gladys, la misma que lo inspiró por su "pasión y vocación" a escribir este relato- Olguín rescata que el cuidado de los más chiquitos "es un campo de la salud donde se necesita, además de una alta formación profesional, una gran calidad humana. Me gusta saber que existen esos héroes anónimos y que uno los puede encontrar en cualquier guardia médica", dice.

Al igual que Olguín, Mateo Niro se sumó al proyecto y lo hizo con "Anagrama", una historia real a la que accedió por medio del testimonio de los protagonistas, los jóvenes padres de dos mellizos prematuros Axel y Alex, ambos internados en distintos hospitales. En el relato, el autor no sólo refleja el dolor de tener dos bebes sino también el esfuerzo que representa para los padres cuando los recursos económicos no abundan.

"Cuando escuché por primera vez el testimonio, casi como un reflejo se me vino a la cabeza el interrogante de qué puede ir pensando una mamá cuando viaja de un hospital a otro -el viaje real era eterno, incómodo, permanente- a visitar a uno y otro hijito recién nacido e internado...", adelanta Niro a Télam.

"Y ella con el cansancio físico, la incertidumbre, la esperanza. Viajar en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano tiene sus problemáticas en sí ,y si a esto se le agrega un punto de partida y un punto de llegada tan intenso ahí está el relato", condensa Niro y recuerda que cuando terminó de escribirlo -antes no lo había proyectado- "pensé que ojalá le gustara a Yolanda y Alfredo, los papás de los mellicitos".

Para el autor ficcionalizar este caso real significó una experiencia de la que aprendió "muchísimo", al principio "por la necesidad de escribir el cuento, y tener esos insumos para transformarlos en relato. Pero luego, porque es una cuestión tremendamente importante a nivel social y a nivel personal: las familias prematuras, hijos y papás, tienen por delante todo el desafío de la vida ahí cada día".

Como señala Ortíz, prevenir la prematurez es un problema de todos: en lo individual, no cuidarse durante la edad fértil, beber o fumar son algunas de las causas; en lo colectivo tiene que ver con "una falta de conciencia social sobre el valor de la mujer embarazada, todos debemos cuidarla y acompañarla desde que se haga los controles prenatales hasta dar el asiento; y desde lo político hay escaso recurso humano, en particular obstétricas y enfermeras".

Y para prevenirlo es "obvio que los profesionales de salud tienen un rol crítico, pero eso no le quita responsabilidades a una pareja que planifica tener un hijo, una embarazada que debe controlarse, una sociedad que debe proteger al bebé y su familia, y un Estado que debe garantizar que los recursos estén disponibles para evitar la muerte y cualquier daño que puedan sufrir como consecuencia de un nacimiento prematuro", resume Ortíz.

Historias prematuras se puede conseguir gratuitamente en versión papel en las oficinas de Unicef Argentina o bien se puede descargar en la página web www.unicef.org.ar. 

Fuerte: Télam

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