Dura condena por abusar de su hijastra de 11 años durante 4 años

El hombre deberá pasar los próximos doce años en prisión, luego de que la Justicia de Paraná lo encontró culpable de haber violado a la hija de su pareja.

Un hombre de profesión ladrillero fue condenado hoy a 12 años de prisión por haber abusado durante cuatro años de su hijastra, quien confesó las reiteradas violaciones mediante cartas dirigidas a su maestra de la escuela.

La decisión, un adelanto en la resolución de la causa, fue tomada por la Sala I en lo Criminal de Paraná, integrado por José María Chemez, Daniel Perotti y Raúl Herzovich.

El acusado fue condenado por el "abuso sexual con acceso carnal reiterado agravado por el vínculo", de la menor, de 11 años.

Según contó la niña en sus cartas, el padrastro, que la había reconocido legalmente, aprovechaba la ausencia de su mujer para abusarla, mientras enviaba a los hermanitos de la niña a otra habitación.

El abogado del sujeto, Juan Carlos Rubio Pérez, en diálogo con el canal 11 de esa ciudad, intentó justificar los aberrantes hechos al decir que había "consentimiento absoluto" de la niña en las relaciones.

En ese sentido, adelantó que va a tratar de apelar a Casación "a los efectos que el fallo tenga claridad en otro sentido", según remarcó en declaraciones al mencionado medio televisivo.

"No se probó absolutamente el planteo del joven que decía que ‘la niña lo buscaba’ y no se entiende cómo se interpreta y cómo se dieron bien los hechos", subrayó Rubio Pérez.

En su declaración testimonial, el ladrillero -de apellido Jiménez-, había expresado ante el Tribunal que se sentía "acosado" por la víctima.

Durante el proceso, se estableció que los abusos se realizaron durante cuatro años, mientras la niña enviaba señales a los adultos de lo que soportaba. 

La nena comenzó a intentar hacer visible la situación mediante cartas que le enviaba a una maestra, aunque quien se dio cuenta fue otra docente, que ya había tenido a la pequeña.

Esta mujer declaró que la niña "era vergonzosa, siempre estaba con la cabeza gacha, no participaba en clase, era muy sensible y lloraba por cualquier cosa".

La docente entendió que algo no estaba bien, por lo que le sugirió que se quedara con ella a hablar durante los recreos, charlas en las que fueron surgiendo situaciones de maltrato y la nena comenzó a enviarle notas en las que le decía que tenía que contarle algo pero que "no se animaba".

La situación se prolongó por un tiempo más hasta que a principios de octubre de 2006, en otro escrito, la nena explicó con claridad  un caso de abuso que había padecido.

Las maestras dieron aviso al "Teléfono del Niño", y al otro día la niña le contó a su maestra: "El papá de mis hermanos me volvió a hacer eso. Yo no quiero que me lo haga más".

Finalmente, la víctima confesó ante una psicóloga del establecimiento que su padrastro la abusaba sexualmente y el hombre quedó detenido, luego de constatar médicamente los  abusos.
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19 de agosto de 2017 | 09:19
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