Savater comparó a los populismos con los curanderos

"Cuando uno está mal, va a un médico; cuando está muy mal, a un curandero", dijo el filósofo y escritor español en una entrevista concedida a "El País".

El escritor y filósofo español Fernando Savater acaba de publicar ¡No te prives! Defensa de la ciudadanía (Ariel), una recopilación de sus artículos de los últimos cuatro años más el epílogo escrito después del resultado de las elecciones europeas, sobre el concepto de ciudadanía, sus derechos y deberes y lo poco que todo ello que tiene que ver, en su opinión, con pertenecer a un territorio, a una etnia o a hablar un mismo idioma.

Savater

En la tarea de promocionar su nuevo libro, concedió una entrevista al diario El País y allí analizó los asuntos que han condicionado la historia de su país, pero que en sus diferentes versiones también afectan a otros países del mundo.

En ese sentido, Savater afirmó que  tiene claro cuáles son los grandes males que afectan a este país: “el nacionalismo y el clero”. Y sobre el independentismo de Cataluña, que  no es más que “un lavado de cerebro político que se ha ido gestando a lo largo de los últimos años. Tenemos que tener claro que hay un desafío por parte de los independentistas para tapar las vergüenzas de una de las autonomías más corruptas, Cataluña, y para ocultarlas han lanzado esa exaltación nacionalista”.

 El filósofo lamentó en la nota de El País la falta de educación democrática por parte de los políticos. “Lo malo es que ya no hay forma de educarlos. La mayoría de ellos no pasan de ser unos perfectos ignorantes”, dijo.

Los "nuevos movimientos"

En torno a los movimientos que están emergiendo en diferentes países tras las últimas elecciones europeas, “unos, de la ultraderecha y otros, productos surgidos de la televisión a los que les gusta soltar arengas sin fundamento político alguno. Estos últimos denuncian lo que todos denunciamos, pero sabemos que sienten simpatía o están relacionados con países que no me interesan mucho, como Venezuela, Bolivia o Cuba”

 “Con los populismos ocurre igual que con las enfermedades graves. Cuando estás enfermo acudes al médico y cuando sabes que no hay curación te vas a la desesperada a una bruja o a un curandero. Lo que sea para intentar sanar. Si te dejas embaucar es tu problema porque lo de tomar atajos no suele ser bueno”, aseveró el filósofo.

El pensador reconoció que existe cierto temor en la sociedad a elegir: “Hay mucho miedo a la libertad y cuando los demagogos toman el poder se producen los totalitarismos y las dictaduras. En épocas de crisis este tipo de discursos encuentran hueco por el malestar de los individuos y los problemas reales que existen en su entorno”. 

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