Yoísmo

Para cierto sector de la humanidad, su interés personal lo es todo. Si a esta cualidad le sumamos el corto plazo sobre los recuerdos de lo actuado y sobre las implicancias futuras de las acciones presentes, tenemos el marco que encuadra a este individualista que por pensar solo en primera persona del singular, llamamos “yoísta”.

Aclarando con ejemplos de quiénes estamos hablando, podemos citar el caso de personas que pueden pasarse semanas buscando en los clasificados del diario la mejor oferta de un usado para manejar en los próximos años, pero que son incapaces de leer un par de noticias para fijarse a quién van a votar en las próximas elecciones (generalmente un dirigente ya “usado”) y que va a manejarlo en los próximos años… total, su memoria de corto plazo le permitirá en unos meses quejarse como si nada, y sentirse defraudado por alguien que (si hubiera leído el diario antes de votar) a todas luces no era “joya, nunca taxi”.

El yoísta es de quejarse a los gritos y cacerolazos por la inseguridad, si es que hay un muerto cerca de casa. También hay yoístas sectoriales, de esos que se movilizan cuando hay inseguridad en su sector laboral; es que si la inseguridad afecta a alguien que hace su mismo trabajo, tal vez después les toque… mientras los muertos sean pobres, como esos que salen todos los días en las páginas finales del periódico, la cosa no es tan grave, pero cuando es en su sector…

También cacerolea por el fin del conflicto entre el gobierno y el campo, no importa al fin si las retenciones sí o no, lo importante es “que haya acuerdo”, porque “yo” no puedo vivir con este desabastecimiento… asimismo, prosperó el yoísmo cuando aquel ministro osó retener sus ahorros…la medida era injusta, ¿pero no era injusta además la década anterior que expulsó de su trabajo a miles y miles de personas? Ah, pero eran “otras personas”, y el hecho de habitar a mas de medio metro del ombligo del yoísta lo saca de su radio de interés.

Y tal vez se piense por los ejemplos enunciados que el yoísmo es un movimiento nacional y autóctono. Si así lo fuera, cosa que dudo, al igual que la birome y el dulce de leche ya los exportamos al mundo. Los yoístas españoles hace unos años estaban por votar  a un presidente conservador (llevaba amplia ventaja sobre su seguidor según todas las encuestas) y como, atentados en Madrid mediante, les introdujeron en su memoria de cortísimo plazo el recuerdo de que ese gobierno estaba participando de la invasión de Irak, y eso implicaba venganzas y más venganzas, sin aviso previo cambiaron su voto en dos días y dieron la presidencia de España a su opositor. ¿Era mejor el opositor? No sé, pero mientras no bombardeen “mi” barrio… Ni hablar de los yoístas de Estados Unidos, que sólo se quejan de las guerras cuando ven los féretros de sus hijos regresando de los frentes de combate en vaya uno a saber qué lejano país del mundo, y que tienen la costumbre de contar “sólo” sus muertos, como si los otros no fueran humanos.

Pero por si no fuera suficiente que cada uno de los yoístas piense en sí mismo ya sin ayuda, hay un montón de frases comunes y bíblicas también, que potencian esta tendencia. Entre estas últimas, las famosas “ama a tu prójimo como a ti mismo” o “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”, indican claramente que no es que haya que ser bueno, si vos no te querés  está permitido no querer, si vos estas (o te sentís) libre de pecado, podés acusar a los demás. En mi opinión no es que el autor de las frases haya fomentado directamente el yoísmo, habrá seguramente dirigido su discurso a personas que se amaban a sí mismas y que pecaban, pero la puerta que deja abierta es tan grande…

Contrarrestando a este movimiento, hay (y hubo) varios antiyoístas en este planeta. Frases del estilo de: “mientras alguien proponga muerte sobre esta tierra y se fabriquen armas para la guerra, yo pisaré estos campos sobreviviendo”, o también: “vale, pero millones de veces más, la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la tierra”, mantienen la esperanza. 

De todos modos, no todos los antiyoístas son tan puros. Cual mas, cual menos, la mayor parte de nosotros tenemos un yoísta dentro listo para salir a la luz en cualquier momento.

Por esto tal vez sería bueno (modificando otra frase célebre) combatir a este flagelo con aquello de que “el antiyoísmo bien entendido, empieza por casa”. Empecemos…
Opiniones (5)
25 de Julio de 2017|17:46
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25 de Julio de 2017|17:46
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  1. Una perlita: %u201C%u2026lo moralmente bueno, lo que debe procurarse como bien para sí mismo y para la sociedad es producir (...) consumir (...) y exigir los propios derechos. Es completamente disfuncional para la sociedad y desestabiliza y frustra a la persona el que se preocupe del todo social, de la suerte de los pobres. %u201D Fuente: Ball, Carlos. Venezuela: el triste caso de un gobierno rico y un país paupérrimo, en El Desafío Neoliberal. El Fin del Tercermundismo en América. A.A.V.V. 1992. Esta cita, inspirada en el padre del neo-Liberalismo Fiedrich von Hayek, puede explicarnos el por qué después de 18 años de políticas liberales a nadie le importa matar a otro por 20 pesos o las zapatillas (como bien dice Melissa que hacen las clases bajas) o darle duro a la cacerola para apoyar las ideas liberales de sus propios verdugos (como yo suelo remarcar siempre). Es porque aprendieron la lección individualista al pié de la letra. La esencia del capitalismo extremo Liberal tiene su espíritu central en una moral en donde el egoísmo es deseable y es un valor enaltecido por ser considerado el motor del progreso, en tanto los valores solidarios son considerados un instinto nefasto que responde a las épocas de cuando los humanos cazaban en grupo. (fuente: "el atavismo de la justicia Social" de Hayek). Estas ideas liberales están muy arraigadas en el inconciente colectivo del mendocino, y es por ello que tenemos la sociedad que inevitablemente es producto directo de esa filosofía económico-política. Si estas ideas no se renuevan, vamos directamente hacia la fragmentación y destrucción total de la sociedad tal cual la supimos conocer en el siglo pasado. El destino será una sociedad hostil, tecnológico-feudal, en donde miles quedarán por fuera de las zonas "privadas" matándose por un pedazo de pan o de agua potable. Y los que vivan dentro de esos Disneylandia ficticios, vivirán con miedo y rechazando malones, si es que pueden, porque estarán en inferioridad numérica. Pero sin dudas tanto incluidos como excluidos habrán sido los artífices activos de ese destino, fruto de su "Yoísmo"; de su aceptación activa o pasiva del ideario Liberal y su carencia absoluta de valores solidarios.
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  2. Me parece excelente la nota. El yoísta aprende sus derechos, pero no sus obligaciones. Es más dicen que los inventores del yoísmo fueron los renacentistas, que empezaron a firmas sus obras. Quién sabe. Otra característica, es que siempre la culpa la tienen los demás, menos uno. Entonces si aumenta la delicuencia, baja la calidad educativa y la salud anda enferma, pués no es mi responsabilidad, para eso están los demás, que para eso le pagan. En fín, voy a cuidar mi ego y vuelvo.
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  3. Creo que todo lo que marca esta nota es una imposición a escala mundial de un modo de vida americano, un capitalismo voraz que no le importa nada más que generar mercados nuevos y consumir cosas innecesarias, y no pesar más que en un presente individual, tan veloz como fugaz. Es un problema de Colonización Cultural a nivel social más que de un hogar. Con tus planteos marcas sólo una parte, pero le estás escapando al no poner causas de este encierro en lo personal. Grandes autores vienen planteando estos que señalo desde hace varios años (Arturo Jauretche, Scalabrini Ortiz, Jorge Abelardo Ramos, etc.) creo que habría que desempolvar esos libritos y empezar a entender los porqués.
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  4. A ver. Por lo que veo el yoismo el autor lo aplica a la clase media (caceroleros V2001 y V2008), sigo sin entender la demonización de la clase media por quienes se creen pensadores de algo, habria que aplicarlo a los que te matan por una zapatilla (y no solo al que se queja por que le pasa en su "sector"), al que aplaude y grita como imbecil por su chori y sus $100 y no le importa que sus gritos sirven a la causa del que grita en el palco y no al futuro de su hijo, o al que tira basura al terreno valdio de al lado, total nadie lo vé (aunque en el futuro se llene de moscas), incluso también sería aplicable a la ecología en donde todos sabemos que en todo momento matamos nuestro habitat y no nos importa nuestro futuro en unos años. Me parece que quedó verde el concepto del yoismo expresado por el autor, veo mucho prejuicio, resentimiento, y ademas de la comparación tendenciosa de un sector social muy popular en la argentina con los yanquies o los españoles en contextos muy diferentes.
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  5. Sin profundizar en el contenido de la nota, me gustaría expresar mi discrepancia con un punto. El autor menciona a los yoístas españoles en relación con la inesperada derrota de José María Aznar en las elecciones. Es de dominio público que el motivo central de la adhesión a Rodríguez Zapatero fue la flagrante mentira de Aznar al adjudicar el atentado de Atocha a la ETA (Euskadi Ta Askatasuna) sin ninguna prueba inicial, pretendiendo hacer jugar la tragedia a su favor en la campaña electoral. Fue la mentira, la subestimación al pueblo y no el temor a represalias por la complicidad en Irak lo que el voto español castigó en las urnas. No sé juzgar si es de yoístas o no una reacción social que considero muy saludable, pero no tengo dudas de que representó una lección histórica.
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