Por qué adelgazamos con el frío y engordamos con el calor

Mientras que la grasa blanca es la que se acumula, las ventajas de la marrón son muchas para el organismo. Los beneficios de la última para el metabolismo.

Las bajas temperaturas favorecen la quema de grasas, mientras que la exposición a altas temperaturas estimula la acumulación de lípidos. A esta conclusión arribó el equipo del doctor Paul Lee, un endocrinólogo del Instituto Garvan de Investigación Médica, en Australia, luego de completar un estudio acerca del impacto de una exposición crónica al frío sobre la regulación de la grasa en humanos.

Una exposición frecuente del cuerpo a una temperatura moderadamente baja puede estimular que la grasa acumulada se transforme en grasa de un tipo que el cuerpo usa a modo de combustible para “quemar” calorías y mantener alta la “calefacción” corporal.

La grasa denominada “blanca” es la que termina acumulada alrededor de la parte media del cuerpo y otras zonas, además de ser el almacén de las calorías extra que incorporamos. Este tipo de grasa resulta útil cuando el acceso a la comida es inestable, pero sin esa situación, con un estilo de vida sedentario y una dieta a base de alimentos ricos en grasa y azúcar, se convierte en un problema que conduce al sobrepeso y a la obesidad.

En tanto, la grasa “marrón” o “parda” es la considerada como buena, porque es más fácil de gastar, gracias a que puede generar calor corporal. La grasa marrón mantiene calientes a los animales pequeños y a los bebés, y, por otro lado, los animales con grasa marrón abundante se ven protegidos contra la diabetes y la obesidad.

Los estudios anteriores de Lee habían mostrado que las personas con reservas amplias de grasa marrón tienden a ser delgadas y a tener bajos niveles de azúcar en sangre, y ahora ha concluido también, en el laboratorio, que las células humanas de grasa blanca comunes pueden convertirse en células de grasa marrón.

Para el nuevo estudio, se reclutaron cinco hombres sanos y se los expuso a períodos de cuatro meses a una temperatura determinada (dentro del rango que podemos encontrar en los edificios de clima controlado), en un centro clínico. Llevaban a cabo sus vidas normales durante el día y regresaban cada noche al centro, permaneciendo al menos 10 horas en una habitación a temperatura controlada.

Durante el primer mes, las habitaciones fueron mantenidas a 24 grados centígrados, una temperatura “termoneutral” ante la cual el cuerpo no tiene que trabajar para producir o perder calor.

Al segundo mes, la temperatura fue reducida a los 19 grados centígrados, y luego elevada nuevamente a los 24 grados durante el tercer mes e incrementada hasta los 27 grados durante el cuarto.

Independientemente de la estación durante la cual se llevó a cabo el estudio, la grasa marrón se incrementaba durante el mes con la habitación a la temperatura más fría de las aplicadas y disminuía durante el mes con la temperatura más alta de las usadas.

En el mes con la habitación a 19 grados, los participantes del experimento aumentaban la grasa marrón en un porcentaje de entre 30 y 40 por ciento. Durante el segundo mes termoneutral, a 24 grados, la grasa marrón volvió a disminuir, regresando a la cantidad típica del primer mes, mientras que en el mes expuestos a 27 grados, el volumen de grasa marrón cayó por debajo del valor del primer mes.

Entre los beneficios metabólicos de aumentar la cantidad de grasa marrón no solo está el de perder los kilos de más. También figura el de disfrutar de una mayor sensibilidad a la insulina, lo que sugiere que las personas con más grasa marrón necesitan menos insulina después de una comida para hacer disminuir debidamente sus niveles de azúcar en sangre.

A partir de estos resultados, Lee ve interesante promover la grasa marrón en personas con diabetes, cuyos cuerpos tienen que trabajar más de lo que sería normal para reducir los niveles de azúcar después de una comida. En tanto, la mejora en la sensibilidad a la insulina que acompaña al aumento de la grasa marrón podría abrir nuevos caminos en el futuro para el tratamiento de insuficiencias en el metabolismo de la glucosa.

Los resultados de este estudio fueron presentados públicamente en un congreso de la Sociedad Internacional de Endocrinología (International Society of Endocrinology) y la Sociedad Endocrina (Endocrine Society), en Estados Unidos.

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/


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2 de Diciembre de 2016|15:00
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