Monumento a Guaymallén, el recuerdo huarpe

Hace más de medio siglo, Mariano Pagés creó una de las obras más imponentes e icónicas de Mendoza. Historia de un símbolo de nuestra tierra.

Monumento Cacique Guaymallén Plazoleta del Indio INTERIOR

Frente a la Terminal de Ómnibus y en uno de los cruces viales neurálgicos del Gran Mendoza, se alza una imponente escultura tallada en piedra cordillerana que popularmente es conocida como el "Monumento al Indio", sobre una plazoleta que también se la llama igual, en el distrito de San José, departamento de Guaymallén.

En realidad, su nombre es "Monumento al Cacique Guaymallén" y la plazoleta se denomina Guaymaré. El monumento fue levantado entre los años 1948 y 1950 por el célebre escultor sanjuanino Mariano Pagés, siendo su primer gran trabajo y el puntapié inicial para su aclamada carrera artística.

El monumento se compone de tres grandes esculturas que representan a los pueblos huarpes, una de ellas hace referencia a la figura del mítico cacique Guaymaré. En el medio se alza una torre central que alcanza los siete metros de altura, y está rodeado de una fuente de agua, haciendo clara referencia al elemento vital que permitió el florecimiento de esta cultura cuyana.

Sobre la torre se asienta la placa conmemorativa que recuerda el 30 de octubre de 1950, día en que se realizó el acto oficial de inauguración.

Por el año 1947, el gobierno llamó a concurso para la creación de un monumento que sirviera de homenaje al histórico cacique Guaymaré o Guaymallén, como lo conocieron los conquistadores españoles. La ganadora fue la propuesta del sanjuanino Mariano Pagés, quien había egresado de la Escuela de Bellas Artes de Mendoza pocos meses antes.

Monumento Cacique Guaymallén Plazoleta del Indio 02

Inmediatamente después, en 1948, Pagés comenzó a trabajar en las tres esculturas de arenisca dorada extraída de la precordillera. Su lugar de trabajo fue, principalmente, los talleres de la UNCuyo, donde creó las figuras de arcilla cuya altura alcanzaron los 3,20 metros cada una. Una vez pasadas en yeso, fueron trasladadas a la piedra.

Según recordó el escultor en el libro Pagés, con estudio crítico de Rafael Squirru, editado a mediados de la década de 1980, la creación del monumento demandó dos años. Cada figura se talló sobre dos bloques, montados uno sobre el otro, separados por planchuelas de plomo para evitar tensiones.

Colaboraron picapedreros de la zona, todos oriundos del sur de Italia, amigos y familiares. Entre estos colaboradores estaba su hermano Edgardo, quien fue fuente de inspiración para Mariano, ya que algunas partes de las esculturas, como los pies, fueron creadas a base de los moldes del cuerpo de Edgardo. Incluso, años más tarde, Edgardo Pagés se encargaría del negocio familiar (dedicado a la venta de cerámica artesanal), que sus hijos, sobrinos de Mariano, aún mantienen con mucha vida a pocos metros del monumento.

Según recordó Mariano en el libro de 1987: "Pasado un tiempo tenía que observar la figura con un espejo para ver, con su reflejo, sus lados invertidos; de tanto mirar, no veía. Finalmente llegó el día del montaje definitivo. Cuando se inauguró, sentí una inmensa paz en mi espíritu, había concluido un gran esfuerzo".

La celebración peronista y el después

El acto inaugural se realizó el 30 de octubre de 1950 y contó con la presencia del gobernador provincial Blas Brisoli y el intendente de Guaymallén Roberto Espínola, bajo un contexto caracterizado, como era costumbre durante las presidencias de Juan Domingo Perón, por una fuerte impronta partidaria.

Sin embargo, Mariano Pagés parece no haberse quedado con un buen recuerdo de ese acto, ya que según él mismo asentó en su libro: "Estaba curtido por algunas circunstancias para no importarme la recordada ocasión en que no se me invitó ni nombró en la ceremonia inaugural de mi obra 'Monumento a Guaymallén', en tanto el intendente del pueblo se lo pasó en su discurso comparando a Perón con el cacique".

Monumento Cacique Guaymallén Plazoleta del Indio 01

Pasaron los años y Pagés comenzó a ser más reconocido, tanto a nivel nacional como internacional, mientras que su emblemático monumento se alzaba a la vista de miles de personas, en una zona que se veía cada vez más inmiscuida en el crecimiento gracias a la inauguración de la Terminal de Ómnibus y la mayor actividad comercial.

Pero Mariano Pagés no estaba conforme con el "trato" que su amada creación recibía de parte de las autoridades. "Han pasado muchos años, y al ver este monumento rodeado de postes inmensos para sujetar cables de trolebuses, sus pequeños jardines abandonados, da pena tanta desidia", escribió en la década de 1980.

Nuevamente, el Monumento al Cacique Guaymallén volvió a estar en el centro de las miradas en el año 2000, cuando se realizó un festejo por el cincuentenario de su inauguración. Al acto asistió el entonces intendente, Jorge Pardal, representantes de los gobiernos provincial y municipal, familiares de Pagés y muchos artistas.

Monumento Cacique Guaymallén Plazoleta del Indio 03

Desde su inauguración, esta fastuosa escultura hecha con materiales mendocinos, única en su tipo, ha estado impoluta ante el paso del tiempo, más allá de los achaques propios generados por la naturaleza que, sorprendentemente, no han puesto en peligro una obra que no ha sido intervenida ni restaurada desde su puesta, en 1950, salvando algunas remodelaciones en la plazoleta y esporádicas limpiezas del monumento.

De todos modos, los vecinos de San José desean que su emblema artístico tenga más relevancia para las autoridades, incluso, han existido tratativas privadas durante los últimos años para darle un destaque importante al monumento, como levantarlo un par de metros más sobre el suelo y dotarlo de iluminación moderna, como tienen otras figuras tradicionales de Mendoza.

Será cuestión de que las autoridades provinciales y municipales pongan más atención a esta icónica obra que representa, quizás como ninguna otra, la historia de nuestros antepasados, los que iniciaron el desarrollo de lo que sería la sociedad mendocina y a quienes les tenemos que estar eternamente agradecidos.

Minibiografía de un profílico escultor

Mariano Pages 01

Mariano Pagés nació en la ciudad de San Juan el 6 de enero de 1922. En su juventud cursó sus estudios en Mendoza, en la Escuela de Bellas Artes, de la cual logró recibirse en 1946, especializándose en escultura, su gran pasión. Durante la década de 1940, Pagés obtuvo premios en salones de Mendoza, San Juan y Santa Fe, demostrando sus grandes talentos artísticos, mientras participaba en los talleres plásticos de maestro chileno Lorenzo Domínguez.

Tras dejar inaugurado el Monumento al Cacique Guaymallén, en 1950, dos años más tarde Pagés encaró las obras de embellecimiento de la bodega Cremaschi, en General Alvear, la cual fue conocida como bodega Faraón, debido a su semejanza con los míticos edificios del Antiguo Egipto, y que hoy sigue siendo una de las principales obras arquitectónicas del Sur mendocino. Además, realizó hermosas obras en San Juan y Buenos Aires, donde su figura adquiría notoriedad pública.

Con el paso de los años, Mariano Pagés logró reconocimiento nacional e internacional, con exposiciones colmadas de asistentes en distintas ciudades y una excelente crítica del ambiente artístico. Sentó su radicación definitiva en Buenos Aires por el año 1955, pero eso no le impidió recorrer el mundo (principalmente Europa, durante las décadas del 70, 80 y 90) y visitar asiduamente la región cuyana.

Entre algunas de sus obras más importantes fuera de Mendoza se encuentran la escultura "Paloma", inaugurada en 1953 en la Necrópolis de Flores; el mural de Hotel Provincial de San Juan, en 1966, y el monumento a Carlos Gardel, en el año 2000.

Ejerció como docente en la Escuela Manuel Belgrano y en la Universidad de Cuyo y estuvo a cargo de la Escuela de Artes en San Juan. Pagés obtuvo numerosos reconocimientos, como el Gran Premio de Honor Presidencia de la Nación, en 1962, el primer premio del 47º Salón Nacional de Bellas Artes y el premio Konex en cerámica, en 1982.

A pesar de sus logros y su reconocimiento internacional, Pagés vivió un triste episodio en 1953, cuando el entonces gobernador mendocino, Carlos Horacio Evans, ordenó de palabra, según sostuvo el escultor, la destrucción de su ángel de fibrocemento que había sido colocado en el frente de la Escuela de Bellas Artes.

Su estilo característico y particular, su eclecticidad en el manejo de distintos materiales para crear sus obras y la permanente adquisición de nuevos conocimientos artísticos (sobre todo con la histórica técnica japonesa Raku, que daría un sello a sus creaciones) convirtieron a Mariano Pagés en uno de los escultores argentinos más importantes del siglo XX.

Nicolás Munilla

Opiniones (4)
10 de Diciembre de 2016|12:22
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10 de Diciembre de 2016|12:22
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  1. ratoncucharita estoy de acuerdo con usted. Pensemos en un concurso convocado por las próximas autoridades y empecemos a soñar despiertos. Pero para eso hay que participar. Esta propuesta hay que acercársela a los candidatos a intendentes, pero obvio a los candidatos que quieran hacer algo por Guaymallén.
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  2. Mariano Pagés, hermano del locutor Tito Pagés, fue el artista que realizó el monumento a Gardel realizado en bronce ubicado en Bs As sobre El Abasto. un Gardel gordito inspirado en su juventud y seleccionado por concurso. Muy linda nota. Coincido con Ratóncucharita sobre la base en mármol que nada tiene que ver con la pierda noble de la obra de arte.
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  3. No sería desacertado elevar un poco el grupo monumental. Hoy da la impresión de estar "hundido" en el pavimento de las calles circundantes. Sin adecuada visión. Recuerdo el basamento en perfecta pirca a pie de palo que lo contenía. Una muy buena síntesis con sólo tres elementos: roca de la cordillera (monumento), la pirca y el pasto entre ambos. La intervención del arquitecto Juan Brugiavini en tiempos de la gestión Pardal Monarca (mitad Mono/mitad Garca), que agregó zócalos de mármol y llenó de globos blancos, caminitos, una agüita y hasta un puentecito de jardín japonés (el uso de diminutivos es a propósito), no hizo más que desvalorizar uno de los más interesantes conjuntos escultóricos de Mendoza. En realidad, merece ser estudiada, rediseñada y revalorizada toda el área. Pero pensar en un concurso convocado por las actuales autoridades es soñar despierto.
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  4. HERMOSA OBRA.. FELICITACIONES!!!!!!
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