Kirchner cerraría una refinería de Shell

Según un informe de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable la petrolera contamina la cuenca Matanza-Riachuelo, motivo para clausurar la planta que se ubica en Dock Sud.
A este reporte se suma los problemas que ya enfrenta Shell por haber violado la ley de abastecimiento durante la crisis energética.

La semana pasada la petrolera ESSO decidió irse del país y la empresa Shell hace meses que libra una disputa con el presidente Néstor Kirchner, que ahora tiene en sus manos la decisión de disponer la clausura por supuesta contaminación de la refinería que la compañía Shell tiene en la localidad de Dock Sud, justo en un momento en que el Gobierno mantiene un duro enfrentamiento con esa petrolera.

La secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación manejada por la cuestionada funcionaria Romina Picolotti, podría cerrar la refinería que la petrolera Shell tiene en Dok Sud.

Para el organismo estatal, en base a un informe que resulta de las inspecciones realizadas a la planta, se detectaron pérdidas de combustible que habrían contribuido a la contaminación de la cuenca Matanza-Riachuelo.

Desde la secretaría aseguran que el cierre se producirá este jueves ya que el informe está terminado y la decisión tomada pero todavía se están haciendo los papeles correspondientes.

Frente a la acusación Shell alegaría un trato discriminatorio, ya que aseguran que otras 60 compañías también contaminan la cuenca pero no serían clausuradas, sino que se les solicitaba su relocalización para el año que viene.

Si bien la clausura deberá ser dispuesta formalmente por Picolotti, la decisión política será adoptada por el Jefe de Estado a raíz de la trascendencia que tiene esta resolución.

Una vez dispuesta la clausura de la planta o de las instalaciones en infracción, sólo puede levantarse la medida una vez que una auditoría contratada por la empresa verifique que se ha superado el inconveniente.

En el informe elaborado por la secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, se señalan muchas deficiencias, entre las cuales tres son “motivo de clausura” para el organismo que Picolotti dirige.

A Shell se la acusa de filtraciones de fuel oil en tanques y cañerías, carencia de pruebas hidráulicas en calderas y equipos (control de calidad previo a su funcionamiento), y una cuantiosa toma de agua sin permiso del Río de la Plata y el Canal Dock Sud.

La petrolera afirma que las acusaciones no están probadas o son de una magnitud menor a la que advierte el reporte.

“Los auditores designados por nosotros, que deberían advertirnos sobre estas cuestiones, no comentaron nada acerca de las supuestas filtraciones de fuel oil”, contestó un vocero de Shell.

También recuerda esta fuente que, según la Resolución 785/2005 de la Secretaría de Energía, los controles sobre todo tipo de instalaciones de hidrocarburos (desde refinerías hasta estaciones de servicio y plantas de almacenaje) deben ser hechos por los “profesionales independientes y empresas auditoras de seguridad” anotados en un registro, y que “ejercitarán los controles materiales” exigidos en esa resolución.

Esto quiere decir que si Energía delegó el control y auditoría sobre terceros y quienes se encargan de aplicarlo sobre Shell no detectaron anomalías, no hay razón para la clausura. “No fuimos informados de ningún hallazgo”, afirman desde la petrolera.

También hay interpretaciones cruzadas sobre la legalidad de tomar diariamente más de 440 millones de litros de agua de dominio público. Según los asesores de Picolotti, Shell viola la ley 12.257 (1999) y la resolución 08/2004 (ambas provinciales) desde la creación de la primera.

En la compañía aducen haber hecho “todos los trámites para obtener el derecho de uso desde que esto fue obligatorio, en 2006. Mientras esperamos la resolución podemos utilizar el recurso para no interrumpir nuestro proceso productivo”.

Este conflicto además se ve magnificado por la disputa que el gobierno nacional mantiene con la empresa por supuesto incumplimiento a la Ley de Abastecimiento.

Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, ya pidió en sus declaraciones ante la justicia, la detención del presidente de Shell, Juan José Aranguren.

Si bien en ese expediente en que aún no hay resolución judicial, el Gobierno acusa a la petrolera de no haber abastecido debidamente la demanda de gasoil durante la crisis energética.
Opiniones (0)
16 de diciembre de 2017 | 18:51
1
ERROR
16 de diciembre de 2017 | 18:51
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Leopardo al acecho
    7 de Diciembre de 2017
    Leopardo al acecho