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Löw respira antes de la final: "Ya no hay presión"

"Llegamos a la final con una alegría increíble", señaló el técnico alemán. "Podemos ganar mucho y eso es lo que deseamos", agregó.

Tras la "loca batalla" de la semifinal ante Turquía, Alemania encara la final de la Eurocopa el domingo con relajación y con la sensación del deber cumplido.

"Ahora ya no hay presión", dijo hoy el seleccionador alemán, Joachim Löw. "Llegamos a la final con una alegría increíble", señaló el técnico, que pese a todo tiene clara la meta para el partido definitivo en Viena en domingo ante España o Rusia: el título de la Eurocopa. Sería el cuarto tras los logrados en 1972, 1980 y 1996.

"Podemos ganar mucho y eso es lo que deseamos", señaló Löw, que espera tener listos para la final tanto a Simon Rolfes como a Torsten Frings.

"Ahora tenemos esa mentalidad ganadora para vencer en la final", dijo tras el emocionante duelo de Basilea en el que Alemania se impuso al final por 3-2.

El duelo fue una montaña rusa de emociones: alegría, desesperación y júbilo desbordado tras el gol en el último minuto de Philipp Lahm.

"Ahora está claro que la meta es llevar el título a Alemania", dijo el defensa goleador. "Fue con seguridad mi gol más importante", señaló tras el éxtasis final. También la canciller alemana, Angela Merkel, tuvo que "mantener la respiración" en el palco de honor del estadio St. Jakob Park de Basilea.

"Lo que termina bien, bien está", dijo con practicidad la jefa del gobierno alemán.

Alemania verá hoy con relajación la pelea por ver quién es su rival en la final. Rusia o España. "Da igual lo que venga, queremos ganar la final", señaló Lukas Podolski. "Los jugadores saben de qué se trata, tanto para ellos mismos como para la gente de Alemania", comentó a la agencia dpa el presidente de la Federación de Fútbol del país, Theo Zwanziger, que cursó una invitación al ex seleccionador Jürgen Klinsmann para que esté en la final.

"Me alegraría mucho que Jürgen viniera a la final. De algún modo, es también su final", dijo Zwanziger sobre el iniciador de la revolución que empezó en 2004, continuada luego por Löw y que puede culminar ahora con un gran título.

Tras un recibimiento con fuegos artificiales en el cuartel general de Ascona la noche del miércoles, los jugadores celebraron el triunfo vaciando unos cuantos vasos durante la noche de verano a las orillas del Lago Maggiore. Hoy fue día de descanso y sólo los reservas estuvieron sobre la cancha de entrenamiento.

Alemania no actuó en su quinto partido en la Eurocopa como un presunto campeón. "Pero quien gana estos partidos es capaz de todo", señaló el defensa Per Mertesacker tras el sufrido triunfo ante Turquía. Los jugadores esperan haber impresionado a su rival en la final por la moral demostrada para batir a los luchadores turcos, especializados en ganar partidos al final. En Basilea fue al revés.

"Quizás fuimos los mejores turcos, ellos no contaban con que regresáramos tras el 2-2", dijo el arquero Jens Lehmann, que tuvo una mala actuación y fue responsable de los dos goles de Turquía.

"Cómo se recuperó el equipo dice mucho de nuestra moral, voluntad y mentalidad", alabó Löw. "Fue una loca batalla con un final dramático", recordó.

La defensa alemana estuvo confusa y el sistema 4-2-3-1 que tan bien funcionó en cuartos ante Portugal no fue igual de efectivo. Löw no se atrevió a cambiarlo y agregar un segundo delantero por temor a la estabilidad de la defensa, sobre todo tras baja del centrocmapista Simon Rolfes y la obligación de contar con Torsten Frings, lesionado en una costilla.

Rolfes amaneció hoy con una imagen de boxeador tras el corte que se produjo en el ojo izquierdo, pero estará listo para la final del domingo, para la que es duda Frings.

El defensa Christoph Metzelder buscó una causa para el mal juego. "Cada día de pausa es un estorbo", señaló antes de encarar tres días antes de la final.

"No tuvimos tanto ataque ni tantas posibilidades como ante Portugal, pero hicimos tres goles, eso fue lo decisivo", dijo Löw, logró gracias a Bastian Schweinsteiger, Miroslav Klose y Lahm su victoria 20 en 27 partidos, por lo que iguala el registro de Klinsmann, que sumó 20 victorias en 34 partidos. Sólo Jupp Derwall consiguió el título en su primer gran torneo como entrenador, en la Eurocopa de 1980.

La Federación ya planea ofrecerle la renovación más allá del Mundial de 2010 en Sudáfrica.

"Debemos aumentar nuestro rendimiento", alertó el capitán, Michael Ballack, que seis años después de ver la tarjeta amarilla que le hizo perderse el partido por el título del Mundial de 2002, por fin tendrá "su" final soñada.

"Estamos en la cumbre. Si llegamos aún más alto lo veremos el domingo", dijo Klose.
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7 de Diciembre de 2016|17:18
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