"Tinieblas para mirar", buenos textos para leer

Llega un nuevo libro de Tomás Eloy Martínez. Catorce textos inéditos hasta ahora, seleccionados por su hijo. Otra gran entrega del escritor tucumano.

Entre la cantidad de cosas buenas que les pueden suceder a los amantes de la literatura está, seguramente, que aparezcan textos inéditos de un autor y que sean publicados. Y la buena noticia para los seguidores (e incluso para los nuevos lectores) de Tomás Eloy Martínez (1934-2010) es que Alfaguara acaba de publicar Tinieblas para mirar, una compilación de catorce textos del gran escritor tucumano en los que su destreza narrativa (por momentos lindante con lo periodístico) queda de manifiesto una vez más.

Tinieblas para mirar no es un libro que Tomás Eloy Martínez hubiese pensado, sino que es el resultado de una recuperación de crónicas, cuentos y relatos reunidos por su hijo Ezequiel. El resultado es un volumen equilibrado y que muestra a un Tomás Eloy Martínez que se desplaza (y despliega) con igual destreza tanto en la crónica periodística como en la ficción más pura, además de que sintetiza su interés de llevar a lo literario sus preocupaciones sociales, sus reflexiones literarias (explícitas o sugeridas a través del accionar de los personajes) y aquellas pasiones que, de una u otra manera, atravesaron su obra, como el cadáver de Evita.

Tinieblas para mirar Tapa

Es justamente el cuerpo de Eva Perón, esta vez bajo la custodia de un imberbe aspirante a poeta, la imágen más poderosa del cuento Tinieblas para mirar, que le da nombre al volumen. Pero también están las creencias populares atravesando las páginas, además de los personajes que el pueblo entroniza, como Andrés Basán Frías, el delincuente manco, según la Justicia, el héroe de la gente según los más desposeídos. Lo simbólico se cristaliza en el texto La inundación, mientras que Vida de genio es casi un juego literario, de la misma manera que El Reverendo y las corrientes de aire, donde el protagonista vive experiencias similares (por su proximidad a las niñas) a las de Lewis Carroll para escribir su obra maestra.

Purgatorio es una alegoría de la Argentina de la década de 1990, y Colimba es un relato en clave autobiográfica sobre el derrocamiento de Perón en 1955, mientras que la obscura dictadura militar encabezada por Videla en 1976 y los años de violencia previos están presentes en varios textos.

Tinieblas para mirar comienza, muy acertadamente, con Confín, una reseña en primera persona de un país sin memoria, al que de tanto en tanto un enemigo invisible acecha y en el que no se sabe en qué momento uno puede ser alcanzado por una bala. Sin duda, la alegoría de una Argentina extrema.

Alejandro Frias

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó10/10
Opiniones (0)
3 de Diciembre de 2016|16:55
1
ERROR
3 de Diciembre de 2016|16:55
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016