Confirmado: el estrés es contagioso

Los experimentos que llegaron a esta conclusión fueron distintos, por lo que podría especularse con que los resultados serían concluyentes.

Seguramente has podido sentir, si te encontrás en un ámbito (laboral, familiar, de estudio o cualquier otro) en el que hay mucha gente con estrés, que algo de esas tensiones te han llegado, y quizás hasta has pensado que te estás contagiando ese estrés.

Pues bien, investigadores de la Universidad de St. Louis y de la Universidad de California en San Francisco hallaron pruebas de que eso que nos parece una percepción es, en realidad, algo que efectivamente sucede: el estrés es muy contagioso.

Los experimentos que llegaron a esta conclusión fueron distintos, por lo que podría especularse con que los resultados podrían ser concluyentes.

El experimento realizado en St. Louis sometió a los participantes a observar situaciones estresantes, como un hombre defendiéndose contra falsas acusaciones. La reacción inmediata de los sujetos fue generar en sí el estrés del defensor, lo que fue comprobado, entre otras pruebas, por una evidente alza en los niveles de cortisona.

A una conclusión similar arribaron hace algunos meses investigadores del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y del Cerebro Humano, en Leipzig, y de la Universidad Técnica de Dresde, Alemania, quienes sometieron a los participantes a observar situaciones estresantes a través de un espejo unidireccional y en forma virtual a través de los videos. Como resultado, el 30 por ciento de los observadores de las escenas de estrés reales y el 24 por ciento de los espectadores virtuales mostraron un aumento significativo del cortisol.

En tanto, en San Francisco, los investigadores trabajaron tomando como referencia una muestra de madres e hijos, y llegaron a la conclusión de que el estrés se contagiaba fácilmente de las primeras a los segundos.

Durante largo tiempo, la ciencia se interrogó sobre los mecanismos que hacen que las emociones se transfieran de una persona a otra. Ahora se piensa que el estrés se contagia a través de los sentidos, al captar los signos sutiles del lenguaje corporal, además de que aunque el estrés se puede transmitir entre desconocidos, esa transmisión es mucho más fuerte entre familiares.

Además, el estudio de San Francisco muestra que la ansiedad puede afectarnos desde que somos muy pequeños, menos simbólicamente pero más sensorialmente, a través del tacto de nuestras madres.

Previamente, en el estudio ya mencionado realizado por científicos alemanes, también se había concluido que tanto hombres como mujeres experimentan el estrés empático con la misma frecuencia, derribando así el mito de que a las primeras las afectaba más que a los segundos.

En Imágenes
15 fotos de la selección del año de National Geographic
8 de Diciembre de 2016
15 fotos de la selección del año de National Geographic