Las esferas de piedra y las locas teorías que las explican

Extraterrestres y atlantes, por supuesto. Y no faltó quien las rompiera porque estaban llenas de oro. Las rocas declaradas Patrimonio por la Unesco.

 La Unesco declaró hace poco Patrimonio de la Humanidad las perfectamente redondas piedras del Diquís y los asentamientos precolombinos en las que se encuentran, en Costa Rica. La cosmogonía bribri (uno de los grupos étnicos más numerosos de Costa Rica) que Tara, dios del trueno. lanzaba estas esferas de piedra a los serkes, dioses de los vientos y los huracanes, con la ayuda de una inmensa cerbatana, para alejarlos de esas tierras.

Por supuesto, adonde hay una maravilla creada por la naturaleza o por la humanidad, especialmente cuando para este último caso no hay registro que explique cómo se realizaron, aparecen los fanáticos de las teorías extravagantes, poniendo allí donde hubo manos humanas “revelaciones” descabelladas.

Los antropólogos Ivar Zapp y George Erikson indican, sin ponerse colorados siquiera, que las monumentales esferas de piedra de Costa Rica "son la prueba" de que la Atlántida, descrita por el filósofo griego Platón, estuvo en América.

Esta teoría es una de las muchas que tratan de explicar el origen y la función de los restos precolombinos que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) acaba de incluir en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.

Según Zapp y Erikson, las cerca de 200 esferas de entre 0,7 y 2,57 metros de diámetro encontradas hasta ahora son la evidencia de que en el delta del Diquís, al suroeste del país, se asentó una sofisticada civilización marítima. En su investigación La Atlántida en América, explican que asta desarrolló una escuela de navegación, para la cual las piedras esféricas constituían un importante instrumento. Gracias a ellas, los marineros podían orientarse y conocer las rutas del mar.

Rocas esferas Diquís

De hecho, basados en la alineación de algunas esferas, afirman que las rocas señalaban otros sitios megalíticos, como las Columnas de Hércules (Gibraltar), las pirámides de Egipto, Stonehenge (Inglaterra) y la Isla de Pascua. Y sugieren así que los supuestos atlantes tuvieron relación con otras civilizaciones más allá de su continente.

Pero si hasta acá pensaban que esta teoría era extravagante, esperen a conocer las siguientes.

Hay quienes aseguraban que las esferas guardaban oro y piedras preciosas en su interior, lo que llevó a la destrucción de muchas de ellas, y también hubo quienes afirmban que fueron los extraterrestres (sí, sólo nos faltaban los extraterrestres) quienes las pusieron en la región costarricense, argumentando que el material del que están hechas, granito, roca sedimentaria y andesita, no se encuentra en el delta del Diquís.

Por suerte, el antropólogo John Hoopes, designado por la Unesco para evaluar si las esferas ameritaban ser sujetas a protección, puso los puntos sobre las íes al decir que todas esas locas teorías eran “sólo especulaciones”. Según Hoopes, hay que buscar el origen de las esferas en las ancestrales técnicas de pulido inspiradas en la erosión natural de las piedras. "Aunque esta teoría aún no ha sido totalmente articulada y la evidencia que la apoyaría sigue siendo circunstancial", aclaró, cauto, y agregó: "Los indígenas observaron cómo las fuerzas de la naturaleza pulieron las rocas y quisieron emularlo con sus técnicas". Con el tiempo y la práctica, esto derivó en formas tan perfectas como las de las esferas del Diquís.

Hoopes apoya la teoría de que señalan el lugar en el que se encontraba una residencia, probablemente de miembros de la alta sociedad de la época. Según el antropólogo, existen evidencias de ello en la Finca 6, uno de los cuatro yacimientos en los que se han encontrado las esferas. Y cree que comenzaron a usarse en torno al año 500 aC, "en tiempos en los que la organización de las sociedades indígenas se tornó compleja y sofisticada".

Fuente: BBC

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