Omar Pacheco: "No creo en el actor francotirador"

El reconocido director de teatro se encuentra llevando adelante un proyecto en Mendoza y en Misiones para llevar a escena versiones de "La cuna vacía".

Omar Pacheco, de una extensa trayectoria en la escena argentina y director del teatro La Otra Orilla, se encuentra trabajando en Mendoza, llevando adelante el proyecto de poner una versión local de su obra La cuna vacía, que desde hace seis años se presenta en Buenos Aires.

Esta idea de Pacheco de trabajar en otras provincias lo ha llevado a que, en paralelo, hayan puesto manos (cuerpos) a la obra grupos en Mendoza y en Misiones en forma paralela, y, según el director, también está en agenda Córdoba.

Un elenco de veinte personas se encuentra encaminado a lograr la puesta en escena de esta obra, pero sin prisa, aspirando a presentarla antes de fin de año, y es que la labor no está orientada por la celeridad, sino por la consecución del resultado.

Omar Pacheco estuvo esta semana en Mendoza trabajando en el teatro Independencia con el elenco que aspira a poner en escena La cuna vacía, y MDZ Online pudo dialogar con él acerca de este proyecto y de su visión del teatro.

“No es una obra cualquiera, es de gran precisión, que cuenta con un trabajo realizado con Liliana Herrero, Rodolfo Mederos, Liliana Daunes, que además exige la utilización de rampas, luces, títeres que son una duplicación a otra escala”, detalló Pacheco, y agregó: “Así que no estamos apurados. La obra se estrenará cuando esté lista”.

- ¿Cómo surge este proyecto de La cuna vacía en otras provincias?

- El proyecto surgió el año pasado con la formación de un método de trabajo, de una estética narrativa, de una producción, pero, básicamente, con la formación, tanto en Misiones como en Mendoza, de un grupito de gente que se establezca como movimiento y que pueda perdurar como grupo. La sensación es que después se va a enriquecer con plásticos, con escritores, porque me parece que hace falta nuclear a la gente para que tenga un lugar de pertenencia y un lugar de ruptura con respecto al teatro tradicional, al teatro convencional, al teatro que está habilitado básicamente desde la palabra. Acá hay un trabajo muy profundo con el hombre, un trabajo muy arduo con el cuerpo. Habitar otro cuerpo implica todo un trabajo de formación que ahora empieza en la etapa de producción. Estamos ensayando La cuna vacía, que genera una movilización importante en la gente por la temática y por la narrativa, y la idea es que no venimos a hacer una obra para irnos, sino que venimos para dejar grupos que puedan tener una actitud solidaria y un lugar de pertenencia, esto intenta ser. Recién estábamos hablando con el grupo y viendo los conflictos internos y cómo se resuelven, porque no creo en el actor francotirador que trabaje para el sistema haciendo cosas que no le interesan. El ahora Ministerio de Cultura está sosteniendo este proyecto y están trabajando mancomunadamente desde Buenos Aires y desde Mendoza, y esto termina antes de fin de año con una producción de veinte personas en el escenario, formadas desde el año pasado en Mendoza y en Misiones, y la idea sería que sea un movimiento de nueva cultura genere el acercamiento de la gente que tiene al menos la inquietud de hacer algo con otros y no de cortarse en un proceso individual, egoísta o utilitario. Yo no creo en un actor fuera de contexto, sino en un actor que tiene una ideología, una forma de ver el mundo y una profunda formación, por supuesto.

- Hablás de un actor comprometido, de relación con el contexto, de una puesta en escena desde el actor, desde lo humano, todo muy próximo a lo antropológico.

- Su formación está puesta en ese sentido. El cuerpo habitado desde lo fisiológico, desde lo funcional, lo único que representa es un movimiento vacío de contenido. Habitar otro cuerpo implica conocer también un estado de resignificación interna en un proceso de formación que no tiene que ver con el naturalismo. Entonces, si bien La cuna es la más formal de las producciones, es un trabajo de mucha precisión en la búsqueda del hombre, de un nuevo lenguaje, de sonoridades distintas, de una forma de moverse que tiene que ver con lo extracotidiano, por lo tanto, esto implica toda una formación y una formación del hombre que empieza a encontrar en su instrumento fundamental, que es su cuerpo, el alejarse de la información de la palabra como hecho teatral muerto o fosilizado. Por lo tanto, lo que estamos haciendo es el trabajo con un grupo que se va a quedar, al que se van a sumar áreas de la literatura que no tengan que ver con la literatura de las grandes empresas, sino con un lugar que no repita un mecanismo que el sistema tiene muy fluido, que nos carga de culpas. Tenemos una formación que está repleta de resultados inmediatos, y con lo que trabajamos nosotros es con el error constructivo, con que la gente se equivoque y aprenda desde ese lugar y, al mismo tiempo, tenga un actitud profesional muy concreta y clara. Eso tiene que ver con intereses comunes y con lo filosófico, lo metafísico y lo antropológico.

- Te referiste también a la formación de un nuevo movimiento. En este momento del siglo XXI en el que tanto la literatura como el teatro y las demás expresiones se caracterizan por fusionar movimientos y estéticas, ¿qué elementos tendría esto como para considerar que apunta a ser algo nuevo?

- Eso mismo, descubrir lo que hemos perdido, desandar el camino desde lo cercano a lo más psicológico, es decir, entrar en una zona no tan consciente o racional que lleva inevitablemente al naturalismo o al hiperrealismo. La construcción de un proceso de formación en un actor no es repetir, es crear, y crear tiene un estado preconsciente, no es un estado racional. Uno se instala en una zona donde las cosas se resignifican también a partir de una carga genética, una búsqueda en el hombre y un trabajo en el actor nuevo que tenga que ver con otros permisos, con otras libertades y otra búsqueda. Cuando hablamos de lo antropológico, tiene que ver con esa zona desconocida y tan lejana que podamos ir haciendo mucho más sólida y que al mismo tiempo tenga que ver no con la repetición de modelos establecidos. Esas fusiones de las que vos hablás me resultan, tanto en la música como en la literatura como en el teatro, la pérdida de lo genuino.

- O sea que estás hablando, de alguna manera, de purificar el camino.

- Sí. De descontaminarlo, de sacarle lo que le han puesto para que pierda el origen, la esencia, lo más primitivo y lo más primario, y esto también tiene que ver con el hombre, porque el hombre es una gran cabeza con un cuerpo que desconoce y desconocerá hasta que no una ese cuerpo al deseo, a la libertad y a una forma de actuar su impulso en la creación como el verdadero creador. Lo que estamos buscando nosotros es hablar de la identidad de nuestros pueblos, del origen de la dificultad y de los conflictos esenciales que tienen Misiones, Mendoza, volver a lo primitivo, a lo primario, a saber quiénes somos, por qué nos unifican estas cosas. Por qué tanta conexión con los celulares, tanta conexión con lo externo para escaparnos de nosotros. No tenemos quince minutos de silencio para poder reflexionar, hay que volver al origen hay que encontrarse con uno.

- ¿Qué espacio ocupa el paisaje en esto de volver al origen, de un trabajo que tiene que ver más con lo introspectivo y con lo psicológico?

- Yo creo en dos paisajes. Hay un paisaje que me pertenece porque está puesto en una geografía visual que me conecta inevitablemente hasta con lo estético, y hay un paisaje interno que es muy oscuro, ominoso, que tiene que ver con un pasado que yo viví de exilio, de tortura, de treinta mil desaparecidos, de una locura generalizada. Uno tiene una actitud frente a la vida porque es azaroso que uno esté acá tratando de plantearles a los chicos que hay otra manera de vivir, que hay otra forma de conectarse con otro, pero que parte de un encuentro profundo con uno y de convicciones claras, y de eso nos separa el sistema todo el tiempo.

Mirá a continuación el trailer de la versión original de La cuna vacía.

Alejandro Frias

¿Qué sentís?
89%Satisfacción11%Esperanza0%Bronca0%Tristeza0%Incertidumbre0%Indiferencia
Opiniones (0)
6 de Diciembre de 2016|02:57
1
ERROR
6 de Diciembre de 2016|02:57
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016