Cuentos con fútbol: "Mañanitas de domingo"

Durante todo el Mundial Brasil 2014, podés encontrar aquí cuentos en los que el fútbol y la pasión por este deporte son los protagonistas.

A mi tío, que anda con medio siglo bajo las canas, lo cautivan las anécdotas de tiempos idos. Ayer, nos pusimos a hablar de fútbol y contó que era arquero en la secundaria y también en Córdoba, donde fue a la universidad. Dijo que en La Docta armaron un equipo de mendocinos y se sacaban chispas en campeonatos con estudiantes de otras provincias. Y ya recibidos, rondando los treinta años, casados y de regreso en su ciudad natal, se les vino a la nostalgia la ocurrencia de revivir aquellas emociones -aclaró que en esa época las utopías aún eran posibles-. Formaron entonces un plantel de Profesionales y jugaban, temprano los domingos, contra rivales de clubes de barrio. Después de los partidos, reglamentariamente se instalaban en un bolichón a recuperar el aliento y comentar los pormenores del encuentro con abundantes picadas y litros de cerveza. Al relatar, mi tío se divertía recordando que, las respectivas cónyuges, enfurecían porque todos-todos los domingos las dejaban solas, y volvían al mediodía repletos de moretones, esguinces, desgarros y lamentos, tapados en polvo y apestando como zorrinos. Tras la siesta, también reglamentaria, juraban a las indignadas amas de casa que ese había sido el último partido. Por supuesto, al siguiente domingo la historia se repetía. Pero hubo un ágil delantero, Cayetano Mondragón, que, en una reunión, les pidió comprensión y disculpas ya que había decidido abandonar el grupo por no discutir más con la patrona. Lo trataron de mal compañero, de lavarropas -porque lo manejaban las mujeres-, de cobarde. En fin, que no fue más con ellos. A pesar de que era un amigazo flor de persona, jamás le perdonaron la falluteada. Agregó que, andando los meses, las esposas se fueron acostumbrando y ya no hacían reproches. Al contrario, les lavaban, planchaban y almidonaban el vestuario: vendas, camisetas, cortos, slips, medias, botines, más vendas. E insistían en que jugaran, que el ejercicio dominguero era ideal para la salud y descargar las tensiones semanales.

Hace un rato, le pregunté a mi tía si era cierto todo eso, y si se acordaba de cuando el tío jugaba al fútbol. Me contestó que sí, que nunca se iba a olvidar de aquellas mañanitas de domingo. Tampoco del Cayetano que, mientras los integrantes del equipo se molían a patadas por ahí, visitaba a las esposas de los futbolistas y les entretenía la soledad...

Emilio Fernández Cordón, en Cuentos para matar... te (Eco Ediciones, 2008)

_  _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Otros textos:

Messi, de Roque Grillo

Blanca y redonda, de Graciela Reveco Manzano

Opiniones (0)
10 de Diciembre de 2016|09:19
1
ERROR
10 de Diciembre de 2016|09:19
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    15 fotos de la selección del año de National Geographic
    8 de Diciembre de 2016
    15 fotos de la selección del año de National Geographic