Cumple 90 años la Reforma Universitaria

La rebelión estudiantil que se desarrolló en la Universidad de Córdoba cumple este sábado nueve décadas y sigue constituyendo un referente ineludible a la hora de discutir la educación superior en Argentina. El movimiento reformista se encendió unos meses antes del ciclo lectivo de 1918. Aquí los detalles de los históricos sucesos.

Este hito en la historia nacional también fue el bastión que abrió paso a la transformación de la educación superior en toda Latinoamérica, destaca hoy 26N.

Los alumnos cordobeses -que buscaban superar un régimen arcaico y terminar con el autoritarismo- se propusieron modernizar esa casa de estudios, bajo los principios de cogobierno, autonomía, democracia y acceso libre.

La Universidad de Córdoba, fundada por los Jesuitas en 1614, tenía planes curriculares más orientados a contenidos religiosos que al conocimiento científico, permitía que los cargos directivos
fueran vitalicios y que los profesores designaran a familiares o allegados.

El movimiento reformista se encendió unos meses antes del ciclo lectivo de 1918, cuando las autoridades modificaron el régimen de asistencia a clases y suprimieron el internado en el Hospital de Clínicas, espacio de vital importancia para los jóvenes sin recursos.

En un principio, los jóvenes realizaron movilizaciones callejeras para protestar por esas dos medidas, pero rápidamente los planteos se profundizaron: denunciaron irregularidades y nepotismo en la provisión de cargos, en la enseñanza y evaluación, entre otras cosas.

Ante la falta de respuesta, los estudiantes de tres facultades (Derecho y Ciencias Sociales, Ingeniería y Medicina) se organizaron en el "Comité Pro Reforma", que el 31 de marzo de 1918 declaró la huelga general estudiantil.

El Consejo Superior reaccionó clausurando la Universidad el 2 de abril y los alumnos fueron por más: fundaron la Federación Universitaria de Córdoba (FUC) y se entrevistaron en Buenos Aires con el presidente Hipólito Yrigoyen, quien de inmediato nombró como interventor al Procurador General de la Nación, José Nicolás Matienzo.

El funcionario comprobó la veracidad de las denuncias de los estudiantes y presentó un proyecto de reformas al estatuto. A partir de este informe, el 6 de mayo Yrigoyen firmó un decreto mediante el cual los propios docentes debían elegir al consejo y al rector.

El 28 de mayo fue un día histórico para la universidad argentina: por primera vez se votaron democráticamente los cargos docentes de una casa de altos estudios y resultó electa una mayoría de profesores cercanos al ideario de los reformistas.

Pero todavía faltaba la elección del rector en la asamblea universitaria, para la que había tres candidatos: Enrique Martínez Paz, apoyado por la FUC; Antonio Nores, candidato de la antigua conducción; y Alejandro Centeno, que también respondía encubiertamente al oficialismo.

En la votación del 15 de junio se produjeron dos empates entre el candidato reformista Martínez Paz y el conservador Nores; y en la tercera vuelta, Centeno dio su apoyo a Nores y dejó al descubierto la maniobra pergeñada previamente.

Luego de esta argucia, los jóvenes invadieron la sala donde sesionaba la asamblea y proclamaron nuevamente la huelga general, conflicto que se nacionalizó rápidamente gracias al apoyo de otras federaciones, sindicatos y dirigentes políticos.

El 21 de junio los estudiantes cordobeses publicaron el "Manifiesto Liminar" en La Gaceta Universitaria, un hito que luego la historia elegiría para recordar este proceso reformista.

"En la Universidad –decía el documento- está el secreto de la futura transformación. Ir a nuestras universidades a vivir, no a pasar por ellas. Ir a formar allí el alma que irradie sobre la nacionalidad: esperar que de la acción recíproca entre la universidad y el pueblo, surja nuestra real grandeza".

En tanto, Nores –que había anunciado que prefería "un tendal de cadáveres antes que renunciar"-tuvo que dirimir el 7 de agosto debido a las permanentes movilizaciones.

Un mes más tarde, los estudiantes tomaron la universidad y asumieron interinamente su conducción, hasta que llegó la intervención a cargo de José Salinas - ministro de Justicia e
Instrucción Pública-, quien reabrió el internado en el Hospital de Clínicas, aceptó varias renuncias y designó nuevos profesores, varios de ellos reformistas como Deodoro Roca y Arturo Capdevila.

Finalmente, fue electo rector Eliseo Soaje con el aval de la FUC y la experiencia revolucionaria de la Universidad de Córdoba se expandió rápidamente.

En el plano nacional, la Universidad de La Plata en 1919 y la Universidad de Buenos Aires en 1920 profundizaron procesos de reforma, mientras que al mismo tiempo se crearon entidades que agrupaban a los alumnos, como la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) y la Federación Universitaria Argentina (FUA).

El proceso reformista produjo una resonancia continental y fueron varias las casas de estudio de América Latina que tomaron como ejemplo e inspiración la lucha de los estudiantes cordobeses.
Opiniones (1)
23 de agosto de 2017 | 23:56
2
ERROR
23 de agosto de 2017 | 23:56
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Al leer la noticia recuerdo con emoción mi paso por la Universidad y la militancia en la Agrupación Franja Morada, la que es una de las pocas en seguir defendiendo la Reforma Universitaria que postulaba el cogobierno, la extensión universitaria, la periodicidad de las cátedras, el acceso por concurso, la enseñanza laica, etc. etc. Recuerdo también que todo este Movimiento Estudiantil fue apoyado por el Sr. Presidente Hipólito Yrigoyen. Me enorgullezco de ser radical, haber militado en el Reformismo y haber podido estudiar en la Universidad Pública Argentina. Gracias
    1
En Imágenes
Incidentes en la movilización de la CGT.
23 de Agosto de 2017
Incidentes en la movilización de la CGT.