¿Cuál es el alcance de la tos y el estornudo?

Las gotitas que despedimos pueden llegar mucho más lejos, aunque a simple vista no podamos ver la nube o fase gaseosa que generan.

Un nuevo estudio muestra que las toses y los estornudos llevan asociadas nubes de gas que mantienen flotando a las gotitas potencialmente infecciosas expulsadas hasta distancias mucho mayores que las previamente estimadas.

Cuando estornudamos o tosemos, a veces vemos gotitas expulsadas cayendo cerca e incluso podemos notarlas cayendo sobre nuestra piel si alguien tose o estornuda cerca de nosotros.

Debido a estas experiencias cotidianas, es fácil creer que el alcance de toses y estornudos se limita a esto. Pero, en realidad, llegan mucho más lejos, aunque a simple vista no podamos ver la nube o fase gaseosa que generan.

Eline Dehandschoewercker, de la Escuela Superior de Física y de Química Industriales de París, en Francia, así como John W. M. Bush y Lydia Bourouiba, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados Unidos, han constatado que las gotitas más pequeñas que se desprenden de una tos o un estornudo pueden viajar entre 5 y 200 veces más lejos de hasta donde llegarían si tales gotas se movieran simplemente como conjuntos de partículas desconectadas entre sí, que es como se creía hasta ahora que se movían.

La tendencia de estas gotitas a permanecer en el aire, suspendidas con la ayuda extra de pequeñas nubes de gas, significa que los sistemas de ventilación pueden ser más propensos de lo creído hasta ahora a la transmisión de partículas potencialmente infecciosas.

El hallazgo permitirá a arquitectos e ingenieros mejorar elementos del diseño de hospitales, recintos laborales cerrados que dependan mucho de la ventilación artificial, y sistemas de circulación de aire en vehículos como los aviones, para reducir las probabilidades de que los patógenos vertidos al aire por toses u estornudos se transmitan entre la gente.

Los autores del estudio recurrieron a filmaciones de alta velocidad de toses y estornudos, así como a simulaciones de laboratorio y a modelación matemática, para realizar un nuevo análisis de toses y estornudos desde la perspectiva de la mecánica de fluidos.

Las conclusiones a las que ha llegado el equipo de investigación desmienten algunas suposiciones previas sobre el tema muy aceptadas. Por ejemplo, antes se creía que las gotitas de mucosidad más grandes vuelan más lejos que las pequeñas.

Esto último sería cierto si la trayectoria de cada gota estuviera desconectada de las gotas que la rodean. Las observaciones hechas desde muy cerca demuestran sin embargo que sí hay una influencia considerable.

Al dilucidar la dinámica de la nube de gas, los autores del estudio han demostrado que existe una circulación dentro de la nube, que retrasa la caída de las gotas más pequeñas al arrastrarlas de un lado a otro y mantenerlas en el aire, mediante la acción de los remolinos en la nube. El resultado práctico de esto es que las gotas pequeñas pueden ser transportadas a una gran distancia por esta nube de gas, mientras que las gotas más grandes caen bastante antes.

Específicamente, en el estudio se ha determinado que las gotitas de 100 micrómetros de diámetro viajan 5 veces más lejos que lo previamente estimado, mientras que las gotitas de 10 micrómetros de diámetro viajan 200 veces más lejos. Las gotitas menores de 50 micrómetros con frecuencia pueden permanecer en el aire de un recinto el tiempo suficiente para llegar a eventuales unidades de ventilación instaladas en el techo.

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/

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7 de Diciembre de 2016|16:54
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