La dieta de los abdominales

Seguí estos consejos para ayudar a tu barriguita a perder esa curva hacia fuera que hace que te veas los pies con más dificultad que antes.

1. La regla del 15 Si necesitas perder peso trata de cortar tu consumo calórico en un 15% sobre lo que ahora estás ingiriendo. No bajes de este porcentaje porque los cambios drásticos hacen que tu cuerpo se ponga a la defensiva, interpretando lo que está pasando como una situación de emergencia en la que hay que recortar el gasto calórico a toda costa.

2. Muchas veces y muy seguido Si eres de los que toman desayuno, una comida fuerte a mediodía y una cena importante, necesitas cambiar de hábitos. Estás sometiendo a tu cuerpo a periodos de ayuno demasiado prolongados y esto, (comprobado científicamente), hace que se acumule la grasa en vez de quemarse, como recurso de tu sabio organismo para disponer de energía cuando sea necesario. Repartir las calorías de tu jornada en cinco o seis tomas, con un tentempié a media mañana y otro a la hora de la merienda, incluso debes tomar algo antes de dormir, si es que cenas pronto. No tenes que sentir hambre durante el día.

3. Dale a las proteínas Intenta que en cada comida haya al menos un alimento con alto contenido en proteínas. Se ha comprobado que las proteínas tienen menos tendencia que los carbohidratos, y por supuesto que la grasa, a acumularse en la "tripita" como reserva. Pero tene en cuenta que muchos alimentos ricos en proteínas también contienen grasa en su forma natural, es el caso de las carnes, por lo que habrás de elegir las más magras como pollo, pavo y filetes sin grasa.

4. Un poquito de por favor… Es importante no obsesionarse con seguir una dieta muy estricta. Si lo pasas mal no vas a poder mantener mucho tiempo tu nueva pauta de alimentación, así que una vez a la semana dale rienda suelta a tus caprichos alimenticios en una de las comidas. No es cuestión de que te vuelvas loco en esa ocasión y que te comas lo que no has tomado en siete días, pero sí que es bueno que te relajes y comas lo que te apetezca de forma controlada, como unas onzas de chocolate, un plato de papas fritas pequeño, un helado, una hamburguesa, etc.

5. De sólido a líquido Una licuadora, o en su defecto una batidora, pueden ser tus mejores herramientas para luchar contra la “curva de la felicidad”. Te permitirá mezclar frutas, yogur descremado, leche y hasta polvo de proteína y lo que se te ocurra, dentro de los ingredientes sanos, para fabricarte tentempiés saludables y de fácil digestión. Un batido es especialmente recomendable también como recuperante, para aportar energía justo después del esfuerzo que es cuando más necesaria resulta.

6. De líquido a sólido Atenti con lo que bebes, porque se puede “transformar en barriga sólida” sin que tengas la sensación de estar aportando calorías y por tanto sin notar saciedad. Es el caso del alcohol, que contiene mucha energía pero no te alimenta. Además, hay estudios que afirman que el alcohol hace que tu cuerpo acumule con más facilidad la grasa. Las bebidas carbonatadas azucaradas también son energéticas y lo mismo ocurre con muchos jugos “de tetrabrik”, que te tomas un par de vasos junto a las comidas y te hacen seguir acumulando renta positiva en el balance de tu "tripa", sin enterarte. Tomate 9 vasos de agua al día como mínimo para mantener la hidratación y, si salis, toma jugo de fruta naturales, cerveza sin alcohol, una copa de vino, etc.

 

Fuente; Runners

Opiniones (0)
20 de noviembre de 2017 | 16:37
1
ERROR
20 de noviembre de 2017 | 16:37
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"