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Uno por uno en el ascenso de Godoy Cruz

El Expreso recorrió un largo camino para retornar en el menor tiempo posible a la elite del fútbol argentino. En el viaje de retorno Godoy Cruz, utilizó dos entrenadores y 31 futbolistas.

Cuando comenzó el certamen los dirigentes tombinos prometieron retornar a Primera en el menor tiempo posible. Es un tema de café saber cuantos hinchas estaban convencidos que el retorno sería inmediato.

Dos técnicos, un objetivo

Desembarcó en la Bodega un entrenador importante como Sergio Batista que dirigió sólo trece juegos antes de irse a la selección Nacional.

En la era del Checho Godoy Cruz sacó  20 puntos sobre 36 posibles. Con Batista en el banco el conjunto mendocino ganó seis juegos, empató 2 y perdió cinco. Los triunfos más resonantes del ciclo fueron a domicilio y ambos por el mismo marcador, 2 a 0 a Instituto y Tiro Federal.

Luego y tras el alejamiento del ex jugador de River y Argentinos Juniors, sonaron varios nombres para calzarse el buzo de entrenador, finalmente los directivos se inclinaron por Walter Daniel Oldrá un conocido de la casa.



Con el Gato al frente del equipo, Godoy Cruz, jugó 25 partidos donde cosechó 13 triunfos, 6 empates y 6 derrotas. Los festejos mas recordados por los fieles del Expreso son sin lugar a dudas los dos partidos contra Independiente 3-2 en el primer juego y 0-1 en el segundo.

Tampoco quedará fuera de la galería de partidos claves como el 2 a 1 ante Talleres tras ir en desventaja por la mínima diferencia. Como postre quedó guardado en las retinas tombinas el  2-0 final ante San Martín de Tucumán.

Al margen de los diferentes procesos técnicos, muchos hablan de un gran grupo humano- profesional. Sin lugar a dudas una de las claves de este ascenso está en la precisión para elegir jugadores importantes sin ser figuras de gran renombre o veteranos de la categoría y en el oportunismo para ir mechando a los pibes de la casa.

Los entrenadores utilizaron 32 jugadores para coronar un ascenso esperado.

En el arco

Comenzó la temporada en el arco Sebastián Torrico pero al cierre de la primera ronda se despidió del arco para jugar en primera con la casaca de Argentino.

Torrico
atajó en 19 partidos, recibió 27 goles, poco menos de un gol y medio por partido. El Cóndor nunca fue expulsado y fue clave en más de un partido, Ben Hur, Tiro Federal, Almagro y Quilmes. En las primera fechas se lo vio un tanto disperso pero rápidamente recuperó su nivel y fue el arquero que todos conocemos.

Nelson Ibáñez
, jugó los 19 partidos restantes y aunque muchos hinchas no confiaban en el, demostró a base de trabajo que la categoría no le queda para nada grande. Recibió 19 goles, promedio de un gol por juego y nunca vio la tarjeta roja. En la recta final se convirtió en una pieza clave para el ascenso. Con Independiente, Quilmes, Ben Hur y San Martín de Tucumán salvó en más de una vez su valla. Sin embargo hay mucho que siguen reclamando otro arquero para Primera división.

El equipo se arma de atrás hacia delante

La última línea del expreso fue en la primera parte del certamen lo más sólido, tuvo algunos baches en la parte media de la competencia pero luego recuperó su nivel.

Los que más participaron como centrales fueron Moreyra con 32 presencias, Curbelo 27 y Franco con 19. El Indio anotó un gol muy importante en Rosario, contra Tiro pero fue expulsado 3 veces y se perdió partidos importantes. Por arriba y por abajo Julio  Moreyra fue en gran cantidad de partidos impasable, el plus del cordobés en relación al resto de los defensores  fue su temperamento para trepar al área rival.

Jorge Curbelo formó junto a Moreyra la dupla de centrales en  27 juegos. El oriental convirtió dos tantos y sólo se fue expulsado en un partido. Se lesionó en la fecha 28 contra Ferro y no pudo volver a jugar. En algunos juegos se lo echo de menos.


Guillermo Franco
participó en 19 partidos y fue la rueda de auxilio permanente ante las lesiones o las expulsiones de Moreyra y Curbelo. El Mormón se puso a punto en la primera ronda y en las revanchas se afianzó. Estuvo muy cerca de convertir contra Ben Hur, pero la pelota rebotó en el travesaño.

Marcos Barrera jugó en 9 partidos y cumplió. Alternó buenas y malas pero en líneas generales mejoró el concepto que varios hinchas tienen de el. Es un defensor joven y tiene mucho hilo en el carretel.

Por los laterales son casi un clásico Valles y Salomón. El Cato vistió 31 veces la camiseta del Tomba en este campeonato, fue uno de los pilares del ascenso. En algunos partidos careció de fútbol, pero nunca guardó esfuerzo. Salomón marcó 4 goles, dos contra Ferro en una victoria clave. Se fue expulsado 3 veces y debió cumplir una fecha por acumulación de tarjetas.

Gabriel Valles comenzó muy bajo en relación al nivel mostrado en Primera. Con el correr del certamen se acomodó hasta ser fundamental en algunos juegos. Gabriel participó en 32 encuentros, no fue expulsado ni marcó goles. Se esperaba un poco más de el en esta temporada.

Colaboraron en esta tarea Fernando Cámara y Diego Pereyra, ambos con dos partidos. Los dos cumplieron y tienen crédito abierto para seguir creciendo.

Los Pac man

La mitad de la cancha era tal vez uno de los lugares del campo donde en un principio se generaron algunos interrogantes, pero con el correr de los juegos se hizo un sector fuerte, aguerrido y hasta infranqueable para los equipos adversarios.

Nicolás Olmedo
con 31 juegos en la campaña era un jugador resistido por parte de los hinchas. El Negro terminó  siendo clave en esta gesta. Anotó un gol importante contra Almirante Brown en el triunfo 3 a 2 y se calzó el traje de caudillo en el circulo central. Se perdió algunos juegos y tardó en reaparecer por el gran nivel de Garipe.

El sanjuanino Cesar Garipe, tuvo un primera ronda para el olvido. Estuvo a un paso de irse pero decidió quedarse y resignó sus vacaciones para equiparar el nivel de sus compañeros. El esfuerzo dio resultado, participó en 23 juegos anotó dos goles y se fue expulsado en un partido. La segunda etapa del certamen fue la suya, cambio insultos por aplausos y elevó considerablemente su nivel. Un ejemplo a imitar por los mas jóvenes.

Gerardo Solana, 35 juegos sin goles ni expulsiones, es la tercera pata de la barrera de contención tombina. El Chiqui jugó mayormente por la banda derecha, pero también cumplió como volante central cuando le tocó el turno. En las primeras fechas se lo notaba disminuido físicamente y en los últimos treinta minutos del juego, su rendimiento decrecía. La pretemporada en Mar del Plata fue vital para el.

De galera y bastón

En la faz creativa brilló por momentos David Ramírez, el jugador diferente que tiene el Expreso. El ex Olimpo alternó buenas y malas, pero las buenas fueron tan importantes que tapó sus flojos rendimientos. Con un total de 29 partidos y siete goles entre ellos uno clave en Santa Fe contra Unión y dos contra Chacarita, hicieron que el público lo despidiera del Malvinas con aplausos. Es uno de los que posiblemente no siga.

Martín Fabro tuvo mas minutos en cancha que Aguirre, 26 encuentros, sin embargo no alcanzó el nivel de representatividad que logró el bahiense. El ex Independiente cumplió pero se esperaba mucho más de el. Al menos ese es el termómetro que dejó la cancha. Cuatro goles para el y ninguna roja en la competencia.

Martín Aguirre jugó 19 partidos y sin embargó aparece como uno de los referentes de este ascenso. Goles claves contra Talleres de Córdoba y la entrega inconmensurable en cada partido hicieron que los fieles del Tomba, descolgaran más de una vez, el grito: “ Pelado, pelado”. Convirtió 4 tantos y nunca fue expulsado.

Ariel Rojas llegó con el cartel de marcador de punta por izquierda, pero su intención de atacar lo convirtió en un volante ofensivo. Sus desbordes por la zurda lastimaron a más de una defensa. Tuvo buenas y malas, nunca se afianzó en el puesto. Llegó en la segunda parte del campeonato y participo en 16 de 19 partidos. No logró conquistar ningún tanto.

También jugó Matías Cuello, el nacido en Córdoba comenzó para comerse el círculo central, pero una lesión lo marginó y nunca logró recuperar el puesto. Sumó tres partidos y no convirtió, está muy cerca de dejar la institución.

Enzo Cappa participó en cunado Batista era el entrenador. Jugó 18 encuentros y anotó un gol, en la segunda etapa del campeonato casi no tuvo participación.

Entre los juveniles sumaron algunos minutos Gonzalo Díaz, 6 juegos y  Marcio Conejero, dos partidos. Debutaron en la B Nacional Emiliano Páez, Alejandro Camargo que convirtió un gol y  Escudero que sumó un par de minutos.

Goles son amores

En la faz ofensiva es tal vez donde más se notó el cambio en la segunda temporada. La llegada de Caruso le aumentó la cantidad goles a un equipo que arrastraba un karma de sequía goleadora.

Leandro Caruso jugó todos los partidos de la segunda ronda y anotó 8 goles, medio gol por partido. Su aporte fue fundamental, algunos lo acusan de no jugar dentro del área rival, pero inexorablemente hay que reconocer las virtudes de este delantero que aguanta la pelota de espalda al arco rival como pocos en la división.

El segundo delantero con más goles fue Leopoldo Gutiérrez, el nacido en Santa Fe jugó 17 partidos ante de emigrar a Ecuador. Convirtió 5 tantos y se marchó expulsado una vez. Insinuó más de lo que hizo, se esperaba mucho más del ex delantero de Guaymallén.

El paraguayo Luis Armando Ovelar, marcó lo que para muchos fue el gol del ascenso. El 3 a 2 ante Aldosivi en Mar del Plata. El guaraní participó en 26 partidos y festejó cuatro conquistas, nunca fue expulsado. Su arma vital fue la entrega y el coraje para pelear cada balón.


Gabriel González es otro de los atacantes de los que se esperaba mucho más. El Bibi fue mas voluntad que otra cosa. En 20 partidos marcó sólo 3 goles, muy poco para un delantero de área. Es casi un hecho que emigrará.

David Fernández jugó 18 encuentros y marcó 5 goles, en la segunda ronda reapareció para el choque contra Independiente donde señaló el gol del triunfo. En el mismo partido pero de la primera ronda convirtió dos de los tres tantos.

El juvenil Jesús Vera tuvo 5 apariciones en el primer equipo y logró convertir su primer tanto en la categoría. Ernesto Garín jugó mucho más en la era de Batista que en la de Oldrá. El Gatito actuó en 12 juegos y no logró convertir.


Todos en mayor o en menor medida forman parte de un logro institucional enorme. Con más o menos minutos todos lograron regresar a Godoy Cruz a la elite del fútbol nacional.

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Opiniones (2)
6 de Diciembre de 2016|11:41
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6 de Diciembre de 2016|11:41
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  1. Nombre por nombre van a tener que ser remplazado, quieren hacer una campaña medianamente digna en primera.
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  2. ME ENCANTA ESE CINCO GATO DALE UNA OPORTUNIDAD ESE PIBE NOS VA A DAR ALEGRIAS NO LO RAJEN DEL CLUB LOCO CREO QUE EL INDIO MOREYRA FUE CLAVE ESTOY MUY AGRADECIDO A MI CLUB NO SOMOS UNA EMPRESA EL SECRETO ES LOS HUEVOS Y LA GARRA DE ESTA CAMISETA QUE EL QUE SE LA PONE SE CONTAGIA DEL ESPIRITU TOMBINO, FIJENSE QUE LOS QUE VINIERON DE AFUERA TERMINARON MUY COMPROMETIDOS TOMBA VOLVIO,,, A LO GRANDE
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