Tendiendo puentes entre Mendoza y España

Nuestra provincia es partícipe de una propuesta que busca sacar la crítica literaria de la academia y de los reducidos circuitos de los iniciados.

La discusión sobre la literatura necesita, desde hace tiempo, que todo lo que tenga que ver con ella no se centre (y cerque) en espacios reducidos a los que pueden acceder sólo algunos, iniciados, por lo general, próximos a la academia.

Por eso, la aparición de un espacio de discusión y difusión como la revista Puentes merece, desde el primer momento, una celebración.

Mendoza es una de las cuatro ciudades (las otras son Buenos Aires, Madrid y Barcelona) testigo del lanzamiento de una publicación que propone debatir sobre el hecho literario y, a partir de él, sobre la cultura en general.

El número uno de Puentes ya está a la venta en la provincia (por el momento, en las librerías Pájaros y García Santos, de Ciudad), y MDZ Online dialogó con su responsable local, Paula Simón, para conocer más sobre la génesis de esta publicación y sobre la propuesta en general.

Paula Simón, la codirectora mendocina de la revista Puentes.

 

Saltar el cerco académico

Los tres directores y editores de Puentes son Paula Simón, investigadora de Conicet con sede en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo; Fernando Larraz, profesor en la Universidad de Alcalá de Henares, y Max Hidalgo Nácher, profesor de la Universidad de Barcelona.

Los tres, recuerda Simón, coincidieron, entre el 2008 y el 2010, en el Grupo de Estudios de Exilios Literarios de la Universidad Autónoma de Barcelona, en el que, además de en el objeto de estudio, la literatura del exilio republicano en 1939, trabajaron realizando otras actividades, como organización de congresos, jornadas y debates.

Por entonces, los tres coincidían a la hora de analizar que “la crítica literaria de los últimos años sufría una suerte de arrinconamiento en la universidad, y los modos de circulación del pensamiento y la reflexión sobre la literatura quedaban siempre reducidos a los entornos académicos”, indica Simón, y agrega: “Con ese espíritu ellos dos [Larraz e Hidalgo Nácher], en España, empezaron a darle forma a la idea, y me convocaron para que el proyecto tuviera un cariz transatlántico, para que fuera un espacio que sirviera para convocar voces heterogéneas para pensar la literatura y poner en diálogo los problemas del campo literario y cultural español con los del argentino”.

Esta percepción de que la circulación de la crítica literaria había quedado reducida a espacios académicos llevo a los directores de Puentes a pensar en que, aun trabajando dentro de la institución, podían  “proponer un espacio de debate y discusión que saltara ese cerco”. “Y por eso tomamos serias decisiones en cuanto a contenidos y direccionalidad de estos y también en cuanto a la forma. Entonces, hemos trabajado mucho con los autores que colaboran, en tanto que les solicitamos prescindir de la jerga académica, del metalenguaje o aparato crítico académico”, señala Simón.

“Puentes siente el deseo de llegar a un público más amplio, interesado por los problemas y la actualidad cultural y por acceder a la posibilidad de pensar de manera profunda temas actuales”, indica la codirectora de esta publicación, que se imprime a la vez en Barcelona, Madrid y Mendoza, con puntos de venta en esas tres ciudades y Buenos Aires, a los que se sumará en breve Valencia.

El espíritu de la revista hace que esté abierta a colaboraciones de los lectores. “Una persona interesada por la literatura, por activar debates culturales que no están perdidos o cerrados o reducidos a un concepto único de lo literario como lo bello, lo legitimado, lo canónico, puede enviarnos su colaboración. La idea es discutir el canon, pero también debatir y pensar en la cultura como un campo problemático de tensiones”, concluye Simón, agregando que todo hecho literario puede tener su lugar en Puentes, aunque se trate de autores o editoriales que no tengan difusión masiva o que su espacio de acción sea una región reducida.

El número uno

El primer número de Puentes propone un artículo la novela policíaca y la novela negra escrito por Javier Sánchez Zapatero, además de artículos sobre traducción, sobre Galdós, sobre la relación entre Picasso, el comunismo y los poetas del exilio de 1939 en España.

También cuenta con artículo sobre el libro electrónico y otro sobre la idea de la muerte del libro, entre otros.

Cada uno de los artículos de Puentes no sólo pone el ojo sobre un tema específico, sino que dispara debates. En este sentido, la propuesta de los editores alcanza sobradamente sus objetivos, puesto que no se puede permanecer impasible ante artículos que son, ante todo, una invitación a la respuesta o la ampliación, en definitiva, al debate.

Cuando desde varios sectores relacionados con la literatura mendocina se viene reclamando debate, el arribo de Puentes es más que propicio. Y esperemos que sea provechoso.

Para conocer más sobre la publicación, se puede ingresar a http://puentesdecritica.com/ o a https://www.facebook.com/puentesrevista?fref=ts, o escribir a puentesdecritica@gmail.com.

Alejandro Frias



Opiniones (2)
7 de Diciembre de 2016|13:41
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7 de Diciembre de 2016|13:41
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  1. La revista parece interesantísima y voy a comprarla, ahora: no creo que la crítica literaria sea para la gente común, no creo que haya una demanda social por que eso ocurra, y NO creo que bajar el nivel de las discusiones sea la forma de promover el interés de ese público. Tenemos suficiente experiencia en la educación argentina de los últimos años sobre el resultado de esos "intentos de acercamiento". Personalmente, creo que sin exigencia no hay calidad, en ningún ámbito. Gente que no lee y apenas sabe escribir en forma coherente difícilmente pueda aportar algo interesante.
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  2. ¡Muy interesante! Y sí, coincido en que hay que salir de los guetos académicos y acercarse a la gente común. Como dice un académico conocido, la universidad debe empezar a dar respuestas a las demandas de la sociedad.
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