Debate: La bella infelicidad de los que no joden

Por fin algunos poetas se animan a discutir en serio. Parece que el concepto de "poesía militante" agitó el avispero de los escritores mendocinos.

Y, sí, parece que el concepto de poesía militante agitó el avispero y varios poetas andan con ganas de decir lo suyo al respecto. Debate es algo que desde varios lugares se viene reclamando desde hace tiempo, para que la poesía hecha desde Mendoza se mueva. Por suerte, hay quienes toman la posta.

Esta vez, es Marcelo Padilla quien dice lo suyo.

La bella infelicidad

Hay artistas que viven en la más tupida nube de pedos. Nada los roza. Como si fueran ciudadanos de una comunidad de evasores protegidos por una burbuja de seda. Los quiero acompañar, y para eso, me voy a poner extensiones de rastas y aros en el pupo. Voy a preparar un trago de revista y saldré, caminando, con mi máscara de oxígeno. La gente y la realidad contaminan.

Tirarse a muerto, “acostarse”, dormir un sueño eterno y “desaparecerse” en el más disimulado de los olvidos puede que sean legítimos riesgos que asuma cualquier sujeto de este fucking mundo. De ello han hecho gala cientos de pintores, poetas y escritores, perfeccionado su pincel y su pluma, para “no formar parte” del mundo material y la realidad cotidiana. Sin embargo, el mercado los necesita más desaparecidos que nunca, más somnolientos y evadidos, desprevenidos en su “bella infelicidad”. Como a los intelectuales o académicos. “Que acumulen prestigio pero que no jodan”.

Reitero, es legítimo que lo hagan. Y a muchos les va de puta madre mirando cómo dos palomas coquetean, para luego decir: “dos palomas filtrean ataviadas por las tímidas hojas de la púber primavera”. ¿Suena, no? Entonces va. Se imprime. Beleza, pura beleza. Ahora mismo recito el poema, me tomo dos botellas de vino de la concha de su madre y me voy con la más linda de la noche. “Soy un ganador, en el mundo al revés. Donde todos juegan a ser el más perdedor, soy el más ganador de los perdedores. Todo mi capital está invertido para la derrota más exitosa”. Microclima del arte por el arte. Parece dulce de leche, pero no, es mierda. Con todo respeto.

En tanto, entrecruzás con un humano un par de palabras sobre lo que nos pasa y no se me ocurre más que repetir lo que más a mano tengo: la parafernalia mediática, el nuevo discurso único versión electrónica siglo XXI. Mientras, pido un subsidio al gobierno que critico para editar mi librito de cuentos o poesías, o para el catálogo de mi muestra, dejo que pongan el logo, y ya. El arte trasciende en sí mismo. ¿Trasciende en sí mismo?

Es como el cuento del tipo que recorre días y noches para llegar al Buda. Cuando lo enfrenta, le pregunta por la vida, y el Buda, inmutable y seguro, le responde: “La vida fluye”, y el peregrino le repregunta “¿cómo que la vida fluye, maestro?”. Y el Buda, asombrado y con los ojos abiertos como huevos fritos, dice: ¿Qué?, ¿no fluye?

Nunca me ensucio, soy más bien pulcro. Es más, llevo el bienaventurado alcohol en gel en mi mochila poética que coloco hasta en mis pelotas que, aunque arda, limpia y purifica. Deprimido estoy, así que no me hace falta impostar letra. Y como no tengo un mango, puedo ir a golpear la manito de hierro en la puerta del Parnaso, con mi aspecto “listo pal cachetazo”. ¡Ay, ay, caramba! Que fácil se me pone esto de agachar la cabecita por el subsidio y el logo, es ya una habilidad en mí, un arte precioso de artista bohemio y fatal. Respiro otro aire. Como Sandro. Y de ahí no salgo, porque si me descubren respirando polvo común, no seré más artista. En todo caso, artesano, carpintero, plomero. Gente común.

El vulgo no entenderá jamás, porque no vuela, y yo sí. Pero resulta que me toca escribir lo que pienso o deliro. ¿Qué pienso o deliro? Bueno, eso no importa. Solo intento bellas metáforas, y lo demás es menor. En este mundo se trasciende por las formas y no por el contenido, así es. El mundo está moldeado, formateado, y la imagen y las formas, tal vez, sean ya su contenido.

Después llenamos el tanque con nafta común o súper, o Fangio. ¿Qué más da? Sucede como en la pasarela de las modelos. Las minas muestran el orto y las tetas, en revistas y en youtube. Con eso da para un programa de televisión el domingo a las ocho de la noche. Estrictamente banal. Nadie es subversivo en mi mundo. Los subversivos están en otro lado, y mejor ni rozarlos. Porque encima me acusan de superficial porque mi música es electrónica y el rock ya no existe. “Quiero ser en el insectario el bicho más raro”. Es palabra de Dios. ¿Te alabamos Dadá?

Marcelo Padilla

Opiniones (9)
9 de Diciembre de 2016|08:41
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9 de Diciembre de 2016|08:41
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  1. Al comentario anterior agrego la errata de que Walt es Withman. El juego de palabras Picasso-Meninas refiere a las mujeres que atendieron al pintor como si fueran meninas. Menina: Mujer que desde corta edad entraba a servir a la reina. Nada que ver con el cuadro de Velázquez.
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  2. Estimado Padilla: tu nota está bien, me encantó (raro, sabes), entre tanto quejido barrococó atinás algunos lúcidos pensamientos. Intuyo que existe una profunda diferencia -aunque las palabras parezcan reflejas- entre "poesía" y "profecía"; entre "poética" y "profética". La poesía versa sobre cualquier cosa y sus consecuencias para la conducta, la estética, el pensamiento, los valores de una sociedad, la conciencia, el autocontrol y un largo etcétera, son infinitas. La profecía, en cambio, también versa sobre cualquier cosa, pero tiene corta vida y su implicancia obedece estrictamente a las creencias (generalmente es una falacia, del tipo non sequitur, cuya conclusión no se deduce de las premisas). El poeta es espejo, versa sobre palomas o incendios de pozos petroleros o ritos tántricos para practicar el "gran amor"; el profeta es siempre primera persona, vive prendado de una revelación, o de estar en posesión de una verdad inmensa según sean sus dotes de actor o de juglar. Pienso que denostar la poética con florituras proféticas; padecer la egolatría de que militar en el "ismo" que fuere otorga un rango superior de bienechor, es aceptable aunque erróneo. Porque poesía militante es otra forma de militar, pero la militancia no es otra forma de hacer poesía, como quieren enseñarnos los relatos pseudoolíticos de ayer y de hoy... La poética y la profética tienen por exclusión mutua un elemento indivisible: la intención de quien escribe. Por esto, es probable que la burla de ciertas poéticas a las que referís, no sume un sólo gramo de verdad a los "ismos" que -al modo de un profeta- enarbolás. Si yo escribiera poesías en el muro del Berlín correría el riesgo de perder todas mis anotaciones entre mentiras, rapacidad, olvido y muchos escombros. Lo que escribe Eugenia Segura (una poeta, no profeta) invocando la palabra "relato" es casi proverbial. También hay poetas que absurdamente se arrancan los pelos, sí, pero, un profeta es reconocible porque rasga siempre sus vestiduras. Lo que referís sobre "arte por el arte" también me parece proverbial, en este caso, una estupidez proverbial: si vamos a ver "nubes de pedo" en los versos de Whitman porque quería anexar territorios mexicanos a los EEUU; o en el Guernica, porque Picasso maltrataba a sus Meninas; o en Bioy Casares, porque de vez en cuando le daba a Silvina, pregunto: Son quásares o galaxias de pedos las que deberíamos decodificar de relatos como el del oficialismo actual, o el de Reagan, o el de Jrushchov...? Estos últimos cuentan muertos y destrucción tangible...
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  3. Che, Padilla, vos que destilás progresismo por todos los poros, escribite algo sobre estos lichamientos y estos ataques a la presna: http://www.infobae.com/2014/04/05/1555085-violenta-represion-y-ataques-la-prensa-la-marcha-exigir-la-liberacion-lopez
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  4. hay algo que aprendí -mirá lo que te voy a decir- del tremendo embole de ir a cada rato a pie de página de la Divina Comedia de Dante, para leer las explicaciones de políticos oscuros e intrascendentes, enroscados en rivalidades mezquinas y complejos manejes políticos florentinos que hoy y fuera de Florencia, importan un carajo, y es que es una enorme pérdida de tiempo. lo mismo pasa en muchos casos -no en todos, claro- de lo que llaman "poesía militante", plumas puestas al servicio de oscuros y mezquinos intereses político-partidarios. Cito aquí un fragmento del texto tremendamente lúcido y bello de Pablo Grasso que integra esta polémica, para que no sea una sucesión de monólogos: "la cosa estaba hecha de mentiras, lo que llamaban tangible realidad, precisión histórica o relato de época, no era más que una perversa y amañada cristalería. Una secuencia del espanto unánime que noche a noche escupían los Medios. Quieto regulaba los minutos que, dopados, regresaban con el viento...". Y tomo posición: todo bien con el arte por el arte, y si sirve para abrir cabezas y conciencias, si sirve para ampliar, desencajar o desmarcar la mirada de lo siempre lo mismo, mejor. si abre una dimensión insólita hacia la belleza, la libertad, el amor o lo que fuere, entonces lo considero verdaderamente revolucionario: sí, creo que el arte por el arte es una de las fuerzas que pueden cambiar el mundo. Por otro lado, a los textos poéticos militantes, tengo varias preguntas para hacerles: ¿cómo funcionan: abren sentidos o los clausuran, bajan línea a modo de dogmas o abren el juego hacia el pensamiento del lector con plena libertad? ¿lo hacen con belleza o sin ella, con fealdad performática al planteo, o con la fealdad a secas de la belleza o fealdad del que no le da? ¿implican un pacto de lectura, o un pacto de obediencia?. ¿aportan una mirada nueva, un rayo de inteligencia, o repiten miradas e ideas de molde? y por supuesto, ya que de mlitancia se trata, a qué causa sirven y cómo la sirven, o al servicio de qué o de quién están hechos. y tengo otras dos preguntas, fundamentales: si yo fuera, pongamos, un lector de Tombuctú ¿sería una completa pérdida de tiempo leerlos, o igualmente me seguirían interpelando?. esa, la del desplazamiento espacial, es artística, esta otra es temporal y es profundamente política: si yo fuera un lector/a argentino nacido dentro de cien, doscientos años ¿qué efecto me produciría este texto? Porque a un artista militante le exijo, sí o sí, que tenga algo: una visión clarísima y profundamente responsable de hasta dónde pueden llegar y qué consecuencias pueden producir los mensajes que emite. En este punto, cuando los efectos del relato oficial y las fiestitas y crisis coyunturales se hayan evaporado, hay algo de lo que no tengo dudas: los argentinos de las generaciones venideras, parados frente a un cráter megaminero cianurado, un cementerio nuclear, una pampa esterilizada por el glifosato y los desmontes, una patagonia hundida por el fracking, no van a tener ninguna duda de hasta qué punto fuimos saqueados y contaminados, y van a leer los textos de era de la militancia k con un espectro que va del asco al horror. En ese entonces, paradójicamente, un poema que haya dado cuenta del vuelo de una paloma, del amor por y hacia las palomas, va a cobrar un sentido mucho más revolucionario que todas las obras completas de la ceguera política hacia el planeta en que vivimos, nosotros y las palomas. Y te digo más, incluso no hace falta irse tan lejos en el tiempo: ya está pasando el darse cuenta, en todos lados
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  5. y ahora con quién te peleaste Padilla?....o de qué evento te excluyeron? jejejejjeej
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  6. PADDY: ES UNA SUERTE QUE TE AUTOPROCLAMES EL DIOS THOT Y PUEDAS SUBIR O BAJAR DEL CADALSO A LOS ARTISTAS SEGUN TU ESCALA DE VALORES INDISCUTIBLES Y ABSOLUTAS. ESPERO QUE ALGUN DIA BAJES DEL OLIMPO (NUBE DE PEDOS EN REALIDAD) EN QUE VIVIS. LO CONCRETO ES QUE NO SABEMOS SI SOS COLONIA O TANDILENSE. ; )
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  7. Los poetas militantes son válidos siempre y cuando, lo que escriban sea poesía y no planfletos políticos, que también navegan de a cientos en el planeta del espanto. Por ejemplo la poesía de juliososa, es indudablemente una oda al régimen nazi o algo así. Pero en realidad no importa, lo importante es que el verdadero arte se caga de risa de los que opinan como debe ser, que debe contener y cual es su sentido. En la historia han quedado solo los que se atrevieron a romper todas las reglas, incluso las frases de aquellos que decían que en el arte no hay reglas. Que me acusen de lo que quieran, realmente me importa un carajo siempre y cuando yo esté conforme con lo que hago. Lo demás son fuegos artificiales para que la gente trate de aprender a levantar la cabeza y no anden tanto tiempo mirando el piso. En lo demás, el arte no deja de sorprender, porque trasciende las fronteras de los tiempos y nadie puede adivinar las razones de tal vuelo.
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  8. Yo me quedo con tipos que se la juegan Marcelo, me gusta tu honestidad, tu sinceridad, hasta un amigo tuyo periodista te hizo una canción de amor. Yo me quedo con esta poesía, esta me gusta, me da oxígeno, la otra ha hecho este mundo irrespirable.
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  9. Los ovnis nazis (Alemán: Haunebu, Hauneburg-Geräte, o Reichsflugscheiben) son míticos aviones avanzados o naves espaciales que fueron supuestamente desarrollados por el III Reich durante la Segunda Guerra Mundial. Estas tecnologías no solamente aparecen en ficción1 sino también en varios textos históricos revisionistas y en teorías conspirativas. Suelen aparecer en conexión con el nazismo esotérico, una ideología que supone la recuperación nazi con fines sobrenaturales o paranormales. La primera referencia no-ficticia sobre platos voladores nazis, parece ser una serie de textos del experto en turbinas italiano, Giuseppe Belluzzo.3 La semana siguiente, el científico alemán Rudolph Schriever admitió haber desarrollado platillos voladores durante el período nazi.4 El ingeniero aeronáutico Roy Fedden remarcó que la única maquinaria capaz de aprovechar las capacidades atribuidas a los platos voladores, era aquella diseñada por los alemanes cerca del final de la guerra. Fedden agregó también que los alemanes estaban trabajando en proyectos aeronáuticos muy inusuales, aunque no se explayó más en el asunto.5 Estos mitos fueron probablemente inspirados por el histórico desarrollo alemán del avión de reacción Messerschmitt Me 262, el misil dirigido V1 y el misil balístico V2, que formó la base de los primeros programas espaciales y de misiles de la Unión Soviética y de los Estados Unidos
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