Poesía militante, proclamas a los cuatro vientos

El arte y la literatura, como todo hecho cultural humano, es político. Y desde la llegada del kirchnerismo hay formas poéticas que no se ocultan tras las metáforas.

El arte y la literatura, como todo hecho cultural humano, es político. Esto es así, le guste a quien le guste y le disguste a quien le disguste, a pesar de que haya quienes pregonan una pretendida asepsia que es imposible de sostener.

En el caso de la literatura, los ejemplos pululan. Así es como tras las elecciones estéticas, de forma y filosófica de los autores, hay una posición política que a veces es más clara y otras no tanto.

La Saga de los Confines, de Liliana Bodoc, tiene una clara posición política, y ni hablar de El extranjero, de Albert Camus, o de El juguete rabioso, de Roberto Arlt. Por supuesto que hay casos en los que la posición política está más disimulada, como en los últimos libros de Mario Vargas Llosa (donde hasta parece un escritor progresista) o en las novelas de terror de Stephen King.

De hecho, hasta la literatura para niños hay posiciones políticas y filosóficas asumidas por sus autores, y más aún en los textos de humor.

Y la poesía, por supuesto, no es ajena a esto. Por el contrario. En la poesía es tal vez en donde más se expone lo político y lo filosófico de quienes la escriben. Incluso cuando hablan de amor.

Poesía militante

La irrupción del kirchnerismo en la escena política nacional en el 2003 generó que la política volviera a ser un tema de discusión en la cotidianeidad. Y más allá de la posición que cada uno tenga respecto de este gobierno, no puede dejar de observar que la discusión política, filosófica y sociológica ha invadido terrenos de los que estaba ausente desde hacía años.

Y la literatura (en cualquiera de sus formas) no es ajena a esta realidad. Por eso, de un tiempo a esta parte han ido apareciendo poetas que no sólo tienen una clara posición política, sino que la proclaman a los cuatro vientos, además de que la ponen de manifiesto explícitamente en sus textos.

Mendoza, por supuesto, no es ajena a este fenómeno, y es así como puede suceder que, en medio de un recital de poesía, aparezca un texto que es casi una propaganda política.

El problema con este tipo de textos es que a veces los autores sacrifican calidad en pos del mensaje (la bajada de línea, podría argumentar alguien, y no creo que eso les caiga mal a los autores). Pero esto no amedrenta a los poetas (hombres o mujeres), quienes salen a dejar en claro de qué lado están.

Entre estos poetas, los hay oficialistas y no oficialistas, y desde cualquiera de los bandos lo que se busca es generar la efervescencia, molestar, hacer ruido, gritarle en el oído a quien quiera oír, pero especialmente a quien no quiera oír.

“Este es mi mensaje y este soy yo”, parecen decir, y logran, sin dudas, dar en el lugar justo al que apuntan.

Presentamos hoy tres poemas de sendos autores que tienen una posición política que no intentan disimular, y con ellos invitamos a un debate que hace olas.

Alquilo almas petrificadas...


(de Julio Fernández Peláez,

en Antología política 2007-2012)



“Masetti no aparece nunca. 
Se ha disuelto en la selva, en la lluvia, en el tiempo. 
En algún lugar desconocido el cadáver del comandante

segundo empuña un fusil herrumbrado.”

Rodolfo Walsh.



Alquilo almas petrificadas,
fusiles viejos enterrados en mares profundos,
y todos los horizontes cristalinos de Orán,
alquilo sangre y tierra viva,
atardeceres lisérgicos
con muchachas desnudas.

¿A quién?

Al que me haga el favor, fervoroso,
de darme un abrazo,
y pan
y vino.

A aquellos caudillos adinerados que cruzan,
se desclasan,
nos siguen,
guían ,
y enamoran.

Y no hablo de alguien en especial,
sino de alguien especial,
sino de tus sueños,
sueñeros y distantes
en un hoy que no imagina
la palabra partir,
y ha olvidado
la palabra amar.

Sufrir:
sus huesos aún no son hallados,
su memoria aún no es vencida,
su gesta no debe ser olvidada
jamás.

Masetti,
no llegó a La Paz
no descansa en paz,
no duerme en paz,
ni yo lo hago:

está enterrado,
en mí.




En la Avenida Juan Domingo Perón (la avenida ubicada más al oeste de Mendoza)


(de Gastón Moyano,

en Poemas del IV Estado)


Amo los filos amo lo filoso amo a esta gente pobre amo su rencor

en la Avenida Juan Domingo Perón amo su asfalto refulgente

amo a los r-rochos que viven junto a la Avenida Juan Domingo Perón

amo lo filoso de sus cuerpos si los tocas te cortas amo los zapatitos

destrozados de tanto vagabundear Por qué Guillermo terminamos así

mal con la verga desgastada por el uso y la cabeza envuelta en tinieblas

como la cabeza de la muerte envuelta en tinieblas amo los cortes los cantos

amo éste tiempo de vividores de cortes filos poetas hermosos laúd y harpa

amo todo lo que se ha desgarrado en la hora de la siesta todo lo desgarrado

lo que se ha desgarrado cerrado para volverse a desgarrar por nada amo por nada

como decía el tatuaje del adolescente demencial que amaba “por nada” como amo

el tiempo de Rimbaud ronquidos vahídos de la somnolencia que guardan los mil tormentos

de la noche ícono negro amo lo cortante lo redondo es aburrido amo las casuchas levantadas

antes que asfaltaran la Avenida Juan Domingo Perón amo el calor de esta Avenida amo el polvo

escurrido por los vidrios de las ventanas de las casa precarias al borde de la Avenida Juan Domingo

´Perón amo el interior cómodo y cálido de la carne por la tarde miramos caer la lluvia amo las

palabras sobre la lluvia amo las palabras sus mentiras sofisticadas amo su podredumbre final Amo

el diálogo con los poetas de la Alameda amo la fuerza creativa del amor según amo la declaración

de guerra al dinero amo como Klaus Mann amaba el látigo amo lo

que hablamos en la Avenida Juan Domingo Perón Vaché Ascasubi sus Cielitos de mierda y

violencia amo a los que paran en cárcel o manicomio amo las conversaciones con la marihuana

amo el Barrio Jardín Sarmiento amo a Albertina

amo el intelecto envenenado amo a los poetas campesinos amo los huesos húmeros marcados

bajo la piel

Amo la forma en que Marina guardó mi poema en su delantal

de moza amo la sinfonía del trabajo en la máquina de escribir

amo vagar por la Avenida Juan Domingo Perón al sol a fines de diciembre junto a un poeta amigo

amo el darle el zarpazo a la mandanga a la hora a punto huelo a sal mi corazón azul y gris como el

de la vaca amo la bola de sol que rostiza la superficie y nuestra cabeza rota a las olas del dolor amo

a Julieta extraña en la calle amo la cara de los pobres que viven a la

orilla de la Avenida Juan Domingo Perón cantan a Jesús a Dios cantan intentando volver

completamente solo sin Jesús sin dios sólo con el sol y la amistad amo la amistad amo al empalado

tratando de volver solo sangrante como un sexo menstrual rojo como los árboles de pimiento

vivos en la Avenida Juan Domingo Perón amo los niños sufrientes de estas casas con ancianos

embarazadas padre madres con la sombra de sus muertos y las palabras SÍ SÍ SÍ los pobres de la

Avenida Juan Domingo Perón me ven como un extraño que pasa tratando de volver a las

trincheras a la hora al tiempo de las trincheras a cantar la soledad de la muerte en las trincheras

sin nadie alrededor sin nadie alrededor corazón sin amor A la derecha las casas a la izquierda los

campos y cerros monstruosa condición de la Avenida Juan Domingo Perón




Una siesta casi como una muerte


(de Marcelo Padilla)


he despertado de una siesta

eterna

casi como una muerte

he soñado una infancia

eterna

casi como un película

del neorrealismo italiano

era pibe

muy pibe

San Juan de soles

de semitas

payana de piedras

trompos del paraíso

repito

era como una muerte

digo

porque había algodones en la vereda

como nubes dóciles como alfombras

para patear el barrio de punta a punta

con mis amigos chinitos

hubo chaya

y carneos en los fondos del vecino

(el padre del Daniel y del Guillermo)

gritaba la vaca atada

escupía la sangre por el cogote y nos chorreaba a todos

en esa siesta

hoy

hace un rato la vi

casi como una muerte que mira al muerto

allende las casas que nos dio el Plan Cámpora 

toditas iguales de peronistas

entonces

casi como una muerte

bajé de una escalera

y me metí en un tacho de 200 litros de agua tibia

a bañarme bajo 40 grados

aguanté la siesta entera

casi como un ahogado

y desperté de grande

casi como un nacimiento.



 


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7 de Diciembre de 2016|07:41
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  1. ...O TEMPORA ! O MORES !
    8
  2. La duda que tengo es si es gente que ignora la corrupción que apoyan o la conocen y son cómplices ... delinquir no es poético como tampoco el hambre que trae como consecuencia.
    7
  3. Buenísima la nota y buenísimos los poemas. Felicitaciones al periodista y a los poetas.
    6
  4. Comparar a Padilla con Camus, Arlt o Bodock requiere de mucha imaginación, o alcohol etílico en abundancia ¿Cuál es su caso Frías?, igual el resultado el resultado es gracioso, si eso es lo que buscaba lo consiguió.
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  5. obsecuentes de turno..........................
    4
  6. En toda corte que se precio, hubo artistas que por dinero cantaron loas a sus mecenas. Esta no es excepción. Ahora, la calidad... dudo que alguna vez se recuerde a los kk como a los Médici. Basura estética para un gobierno basura.
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  7. Otro K. No te da verguenza. Cuando señores como Amado o Julio de Vido cobran una cometa lo hacen poeticamente tambien. ???
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  8. Bla... bla... bla... Puede ser que sea poesía y no de la buena, pero sigue siendo kirchnerista.- Si la poesía fuera un postre, sería flan de leche casero para los sentimientos y el corazón.- Pero asi... Es como ofrecer de postre flan con kk.-
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