El recomendado: un simpático “restó – almacén”

Estuvimos en Almica. Allí podés pedir picadas, tomar un café o cenar con todas las letras. En esta crónica te detallo la experiencia ¡Pulgar arriba!

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Y no podíamos dejar de visitar este rinconcito de Palmares. Almacén y restaurante. Seguramente lo has visto si has pasado por allí. Si mirás su vidriera, te dan ganas de entrar, ya que podés ver las estanterías con vinos y productos gourmet… y sí, te tentás.

Pero además de comprar algo rico (té, conservas, pastas secas, etc.), podés sentarte a tomar un café, a desayunar o a tomar mate… sí, sí, como leíste. Si en una tarde de compras extrañás el mate de tu casa, este es un buen lugar para hacer una parada.

Esta vez fuimos a cenar.

El ambiente
Lindo lugar, minimalista, pisos de madera, paredes blancas y colores neutros en general, resaltan mucho los toques de colores estridentes que dan los almohadones y los divertidos cuadros de la artista Renata Würschmidt. Adentro hay mesas con tapa de mármol, las sillas son muy cómodas de madera con asientos tapizados en colores terrosos, y también hay “livings” con bonitos sillones. Se escucha música suave, y la iluminación es agradable, permite ver con nitidez lo que estás comiendo y también podés leer claramente la carta. Todo muy cuidado, impecable, estético y prolijo.

La mesa
Manteles individuales de papel dan apoyo a la hermosa vajilla de gres Colbo (una marca clásica de diseño de los 50/80´s recientemente puesta en valor y muy premiada). Me encantaron los cubiertos y los servilleteros. Todo cuidadosamente elegido, con personalidad, exclusivo. Nos trajeron una buena panera con bollitos de pan blanco, negro y grisines, pero me hubiera gustado alguna crema para untar mientras esperábamos.

La carta
Muy bonita, con delicados dibujos, armoniza perfectamente con el resto. En un tríptico de cuero, y en un papel satinado color crema pudimos leer de forma fácil y práctica la variedad de platos. Me gustó. Picadas, ensaladas, wok, pastas, sándwiches y algunos principales (con carne de res, cerdo y pescado). Y unos poquitos postres. Diría que tiene lo justo y necesario.

La carta de bebidas: variada, con una muy buena selección de vinos a precios razonables. También había cocktails clásicos, cervezas y licuados. Vino por copa, solo 1 tinto y 1 blanco, que varía según disponibilidad.

Qué pedimos

Como entrada una degustación de quesos ¡de alta calidad todos! Gruyere, azul, parmesano y de cabra, todos buenos. Realmente destaco la calidad, ya que no es fácil encontrar lugares donde las picadas estén hechas con buena materia prima, y además a precios bajos ($45).

También pedimos unos pinchos de pollo ($38), que en la foto se ven muy lindos, pero estaban bastante desabridos… la rica salsita de mostaza que traía no hizo milagros.

Uno de los principales fue una plato de pasta: Pappardelle ($65) con jamón crudo, rúcula y limón (hmmmm ¡qué rico le sentó el limón!). Supuestamente venían con tomates secos, pero vinieron frescos. Muy buen plato, para pedirlo nuevamente.

Otro principal fue un Salmón grillado ($130), con verdes, tomates confitados – muy ricos - , palta… y lo que me pareció más original fue que el salmón llevaba una salsa de naranja y lentejas que lo hacía realmente especial. Otro buen plato, para repetir.

Y por último unas Costillas con salsa de malbec ($90), acompañadas por unas exquisitas cebollas caramelizadas. Buen sabor, linda presentación, pero la carne seca y fría… una pena.

¿Postre? Pocas opciones y clásicas. Pedimos un Crème brûlée (para nada recomendable, le faltó caramelizarse el azúcar y el gusto no nos convenció) y un Triple de limón delicioso y abundante, buena textura, las cremas excelentes (me hubiera gustado más con algún ingrediente crocante o de masa). $25 y $28.

El servicio
Tengo que decir que los 2 mozos que nos atendieron fueron muy amables y educados, súper cordiales, de buena presencia, uniformados y ágiles. Pero un tanto distraídos. Llegó el vino y no estaban las copas, llegaron los platos y no estaba la alcuza con aderezos, llegó el postre y no estaban las cucharas… esos errores muy comunes en el servicio mendocino.

Lo que más nos gustó: La deco, la vajilla, la estética del lugar y la carta equilibrada. Y de los platos, los pappardelle y el salmón grillado con la salsa de naranjas y lentejas.

Lo que menos nos gustó: el Crème brûlée y las costillas con salsa de malbec.

Súper recomendable: si te gustó el vino que pediste en la cena, podés comprar más en el almacén para llevar a casa y te hacen 30% de descuento.

Comimos bien, la atención fue ágil y amable, y la relación precio-calidad excelente.

Una vez más, intentamos recomendarte un lugar donde disfrutamos y nos atendieron bastante bien. Vamos a seguir probando diferentes restaurantes, bares, cafeterías y hasta rotiserías... contanos cuál es tu negocio preferido ¡para que vayamos a conocerlo!

INFO ÚTIL
Almica Almacén

. Dirección: Palmares Open Mall - Godoy Cruz - Mendoza
. Horarios: todos los días de 9AM a 2 AM
. Tel. 0261 413 9159
. Precios: Entradas de $38 a $55. Principales de $60 a $130. Postres de $25 a $35. Ensaladas de $55 a $75. Sandwiches de $45 a $85. Vinos de 750 ml de $65 a $1.400.
. Estacionamiento y seguridad privada del Centro Comercial
. Forma de pago: efectivo y tarjetas
. Menú para vegetarianos, menú infantil y menú ejecutivo
. Hay cafetería y pastelería
. Mesas al aire libre
. Acceso discapacitados (baños discapacitados en Centro Comercial)

NOTA DE LA REDACCIÓN: esta recomendación es independiente, los negocios no pagan por aparecer en este espacio.

Dos más Dos - Marketing Gastronómico
Alicia Sisteró / @aliciasistero
aliciasistero@dosmas2.com.ar
https://www.facebook.com/dosmasdos.aliciasistero

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25 de septiembre de 2017 | 12:54
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