Diez puntos clave para entender el asunto

Extracto de la conferencia que Alejandro Castro Santander ofreció en ICEI, auspiciado por MDZ. Mirá los videos.

Organizado por MDZ y el colegio ICEI, se desarrolló en la sede del establecimiento educativo una conferencia sobre “Convivencia y violencia en la escuela”. La exposición central del encuentro con padres y docentes estuvo a cargo del reconocido psicopedagogo Alejandro Castro Santander.

El encuentro surgió luego de que MDZ publicó el 12 de mayo pasado una edición especial para abordar el tema. En aquella oportunidad, con la coordinación de la periodista Viviana García Sotelo se ofreció un panorama integral de la problemática, con artículos como: "Un fenómeno en marcado crecimiento", preparado por la mencionada periodista, "Cuando la respuesta del Estado es casi nula", de Ignacio de la Rosa y Daniel Calivares, "Casos contados en primera persona", de Liliana Hidalgo y "La comunicación es vital en la prevención", de Selva Florencia Manzur, entre otros.

A lo largo de una extensa conferencia, ilustrada con fotos y videos, el experto logró inquietar al auditorio al mostrar casos y estadísticas que pintaron de cuerpo entero una realidad a la que Mendoza no es ajena.

Sin embargo, la claridad de la exposición y las consultas de los asistentes, permitieron crear un clima de interés para continuar actuando en la materia.

Castro Santander es investigador del Observatorio de Convivencia Escolar de laUniversidad Católica Argentina y, como tal, participará la semana que viene como invitado especial al Congreso Mundial de Violencia Escolar. Es autor de libros como "Violencia silenciosa en la escuela", "Analfabetismo emocional" y "Desaprender la violencia".

Este fin de semana, el experto que desde hace 30 años trabaja como asesor pedagógico en escuelas como Don Bosco y Nordbridge, será expositor en el Congreso Internacional de Educación, que se desarrollará en Santa Fe.

Te ofrecemos 10 claves del problema, extraídas de la conferencia de Castro Santander.

1- El nacimiento del término “violencia escolar”

Una anécdota del disertante que nos ubica históricamente: A mediados de los años 90, un chico entró con un arma a una escuela de Chubut. Fue la primera vez que lo tomó un medio de comunicación, que tituló al día siguiente: “Violencia en la escuela”. Al día siguiente el gobernador anunció torpemente que colocaría detectores de armas al ingreso de todas las escuelas. La consecuencia: los docentes le pidieron que, primero, colocara las puertas. “No tenían idea del costo de lo propuesto, pero mucho menos de la dimensión del problema de la violencia en la escuela”. Castro Santander comentó que “el tema lleva tan solo 10 años de vigencia en el mundo y, así y todo, se ha avanzado mucho en el análisis y en las respuestas, aunque aun falta llegar abajo, a los docentes y padres para que sepan qué pasa y cómo actuar”. Está claro que la violencia en las escuelas tiene más de 10 años de existencia. Pero, como tal, estudiada y decodificada en el contexto mundial actaul, muy poco tiempo.

2- La imposible coexistencia en tres eras diferentes

“Tenemos escuelas del siglo XIX, docentes del siglo XX y alumnos del siglo XXI”, sostuvo Alejandro Castro Santander. El psicopedagogo consideró que “esta coexistencia es imposible y es parte de la maquinaria de violencia”, de tal manera que los chicos siempre van a la vanguardia de las nuevas tecnologías, que “multiplican los actos y gestos violentos”, mientras que ni docentes ni padres nos enteramos, porque funcionamos en frecuencias diferentes.

3- Miedo a los adolescentes

“Una de las cuestiones por las que no se afronta el problema de la violencia en las escuelas y aun desde las políticas públicas es porque quien debe tomar la determinación de actuar sufre de un nuevo mal: la efebofia, el miedo a los adolescentes”. Según el experto, como todos los miedos, éste también paraliza. Pero con el agravante que nos deja sin acciones concretas para frenar cuestiones que, sin este miedo, podrían ser afrontadas con éxito.

4- Desaprender la violencia

La violencia se aprende. Y como tal, puede ser “desaprendida”. El conferencista es autor, precisamente, de un libro denominado “Desaprender la violencia”. Es algo que ya se lleva a la escuela y que se mama en el hogar. Pero el autor afirmó que no es solamente que los chicos sean víctimas de maltrato. “El abandono –sostuvo- tanto como la falta de atención suficiente del chico es una forma de violencia”. Cuando va a la escuela, los chicos comparten, socializan y en ese intercambio, “actualizan”, de algún modo, las formas de agredir al otro.

5- “Estas escuelas no sirven”

“Las escuelas –dijo el disertante en la conferencia organizada por MDZ y el colegio ICEI- pueden estar muy bien preparadas para que los chicos aprendan matemáticas, lengua, ciencias sociales y ciencias naturales, pero nadie, ni la escuela ni los padres educamos emocionalmente a los hijos”. Para ilustrar su afirmación, Castro Santander recordó una anécdota que: Hace 50 años le preguntaron al por entonces ministro francés de Educación, André Malraux si en el año 2000 sería necesaria la escuela Malraux contestó con aplomo: “Sí y no. Si la escuela es el lugar que convoca a los niños y adolescentes para inspirarlos y darles datos sobre distintas materias, es probable que en el año 2000 se haya encontrado un sistema más eficiente y económico que la escuela. Pero si la escuela es la prolongación de la familia, donde los educadores forman a los niños en los valores que los preparen para la vida y los hagan más personas, en el año 2000, la escuela será más necesaria que hoy”.

6- Padres ausentes

“Quienes más resienten el abandono y la falta de sentido de pertenencia son los jóvenes. Ellos, en un porcentaje altísimo, además de ser abandonados por la sociedad y por las autoridades públicas, están sufriendo un abandono aún más traumático: el de sus propios padres. También son ellos quienes con más angustia sufren la falta de un horizonte de oportunidades. Esta última carencia genera reacciones de resentimiento, de violencia y de desacato a una sociedad que tanto les falta el respeto”.

7- Los docentes no quieren dar clases

Castro Santander  señaló que una encuesta nacional reveló que la mitad de los docentes no quiere ejercer la docencia. “Si pudieran, no lo harían”. Esto, dijo, además de hablarnos de un montón de cosas como falta de vocación, malos salarios y poca resistencia a las presiones que se viven en la escuela (no solo de parte de los chicos, sino también de pares, padres y superiores), “nos está marcando –según Castro Santander- que los docentes siguen sin ser preparados para educar a los alumnos de hoy”. Dijo que “se repiten esquemas antiguos de formación y cuando el docente nuevo entra a un aula, dura dos o tres semanas y se va a vender pastafrolas a las vecinas. No están entrenados para educar emocionalmente y solo quieren que los alumnos se cuadren a un esquema aprendido y que no quieren más que reproducir. Y eso es inviable”.

8- Los chicos hacen lo que quieren

“La culpa es de Spock”, lanzó al auditorio. “Pero no el de Viaje a las estrellas, sino aquel famoso Dr. Spock que nos dijo que a los chicos no había que ponerles límites, no había que generarles frustraciones y que había que dejarlos hacer, simplemente”. Las consignas de Benjamín Spock plasmadas en un libro hicieron de su trabajo –según el autor difundió- “el libro más leído después de la Biblia”. Castro Santander nos reprende, ahora, a los hijos de las ideas de Spock: “nosotros somos su consecuencia y así hemos educado a nuestros hijos. Nos sabemos cómo ponerles límite y marcar su agenda de vida y hacen lo que quieren. Al punto, que en su búsqueda de independencia total, a veces los padres estamos de más. Ya asimilaron que nuestra presencia no es importante. Nos remplazaron por la TV o Internet”.

9- ¿Quién tiene autoridad?

“Es necesario reconstruir la autoridad familiar para poder poner límites a los chicos y ayudarlos a que destierren la violencia como forma de comunicación”, señaló. Pero, a la vez, advirtió: “¿Quién tiene autoridad suficiente?”. Explicó al respecto que para tener autoridad y no autoritarismo hay que contar con la idoneidad, la integridad y la irreprochabilidad suficientes para ostentarla. “Un padre o una madre, un docente o cualquier otro adulto que son el mismo desastre que su hijo, no cuentan con las cualidades suficientes para marcar límites o imponer criterios”.

10- Predicar con el ejemplo

“¿Qué ejemplo le damos los adultos a los chicos y jóvenes cuando sostenemos un conflicto como el del campo con el Gobierno durante 90 días? Lo que los chicos están aprendiendo es a generar esos conflictos, pero está claro que no les estamos enseñando a que es necesario discutir temas importantes, pero no de manera indefinida”. Castro Santander ejemplificó diciendo que “no sigamos esperando que nuestros hijos sepan hacer todo solos; tenemos que intervenir clara y decididamente yendo a contramano de cómo van las cosas, ya que no todo lo que es moda o se impone, es bueno. Entre ellos –afirmó- sostener a lo largo del tiempo enfrentamientos sin que se avizoren, aunque sea, ganas de vivir en paz”.
 
 

Opiniones (9)
19 de septiembre de 2017 | 11:54
10
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19 de septiembre de 2017 | 11:54
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  1. revizar nuestras intervenciones devería ser un accionar cotidiano.
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  2. Qué se hace cunado los docentes son los violentos?
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  3. Me hubiera gustado participar. Hagan más ruido sobre estos temas por favor. Las cosas que entretienen al mundo pero no lo mejoran, hacen la mejor publicidad.
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  4. A pesar de los pesimismos como el de Margarita, ya no tengo dudas que hay que seguir luchando. Me siento identidicada con lo que dice Castro y creía que estaba sola.
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  5. ¡¡¡EXCELENTE!!! Es la primera vez que lo veo desdesde ese ángulo.
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  6. muy bien gabriel........lástima que no tomaste esta iniciativa cuando estabas en la dinaadyf, hubiese sido lindo que trabajaras más para liberar a esos niños de la opresión en la que viven........ hablar es tan bueno, podríamos construir un mundo con las teorías inaplicables de todas las personas que, como vos, tienen buenas intenciones..........lástima que no todas son capaces de llevarlas a la práctica, y por ese divorcio interminable entre realidad y gestión política es que estamos como estamos y seguiremos como vamos.................una pena.
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  7. Excelente la iniciativa de todos los organizadores, y muy buena la nota. Es importante que las escuelas se animen a debatir el tema y no lo oculten.
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  8. La nota me parece excelente. Creo que tenemos que restablecer las alianzas entre los adultos y establecer verdaderas políticas públicas en prevención, gestión y resolución de conflictos y violencia.
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  9. Como especialista en el tema y docente estoy de acuerdo con el Dr. Castro. Encerrar a los muchachos entre cuatro paredes ya no sirve como mecanismo de pedagogia. Ni los adultos podemos estar sentados una hora sin jugar con nuestros celulares o blackberrys. Las aulas deben ser puntos de encuentro para reunirse con los estudiantes el tiempo necesario no un encarcelamiento de un tiempo definido. Los estudiantes necesitan salir afuera observar, participar y servir. Tambien necesitan aprender a verse la cara entre si proponer y defender ideas y apreciar las ideas de otros.
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