Homenajean en París la obra y vida de Juan Gelman

El poeta argentino fue homenajeado en el Salón del Libro de París. Recordaron su militancia, la ternura en su obra y el humorismo cotidiano, ante más de 150 personas.

El poeta argentino Juan Gelman, que falleció el último 14 de enero en México, fue homenajeado en el Salón del Libro de París, donde Tununa Mercado, Miguel Rep, Diana Bellessi, Noé Jitrik, Horacio González y Nicole Gdalia, su editora parisina, recordaron su militancia, la ternura en su obra y el humorismo cotidiano, ante más de 150 personas.

Este primer homenaje, de una serie programada por el Pabellón Argentino en París, comenzó con una noticia: Tununa Mercado anticipó versos e imágenes del libro que escribió Gelman antes de morir, "amaramara", una obra inédita aún en Argentina y próxima a salir en México.    
 
"Tengo el privilegio de tener el último libro de Juan, con 20 ilustraciones de Arturo Rivera. Ellos se conocieron en México y Juan pidió que no leyera el libro antes de hacer las pinturas, no quería que influenciara, sino que apareciera en la obra un perfume de afinidad humana entre los dos", contó Tununa al tiempo que mostraba las pinturas al óleo en un pantalla gigante.
 
Versos de poemas como "Tiempos" que dicen "te amo por primera vez, siempre te amo la primera vez", en la voz de Tununa, quien clasificó al pintor como "un artista con profunda relación con la muerte y el dolor, pero plasmada con imaginación e ironía".
 
"El libro no es un poema de amor en su totalidad, sino que es cáustico y toca en profundidad otras problemáticas que a Juan le interesaban" reveló, mientras detrás se leían las poesías inéditas "Situaciones", "Baile", "Amortecer" y "La conversación".
 
En su voz, Tununa, quien compartió con Gelman el exilio en México, homenajeó al poeta con el lirismo que legó antes de partir: "Amarte es preciso, vivir no".
 
Horacio González, director de la Biblioteca Nacional, le dio una vuelta a la ternura en la poesía de Gelman: "Escuché muchas veces calificar su poesía de tierna, suena peyorativo, la ternura suele cargar un pequeño rastro de desprestigio. Gelman consiguió hacer una compleja lírica azotada por una lengua interior".
 
"Su lenguaje -dijo- es también desgarrado, la ternura empieza indultando al mundo para concluir desgarrándolo. Gelman hace de la ternura una forma dolorida e irónica; aparece como un sufrir lingüístico. Y nos proyectó en el sentimiento desgarrador de escribir poesía".
 
Y agregó: "Su poesía es el arte de convertir ciertos sustantivos en verbos y usar con mucha precisión un puñado de diminutivos. Esa ternura es de las maximas complejidades que puede concebirse en el acto de escribir".

Diana Bellessi lo conoció en los setenta. "Fue como conocer a Dylan y a Hendrix, pero mejor, su dulzura colmó mi corazón", recordó.  
 
Ella le dio con pudor unos poemas. "Son buenos, me dijo, y yo le conté que algunos compañeros decían que eran textos pequeños burgueses. El rió y murmuró: no saben de poesía".
 
"Siempre me ha parecido casi imposible comentar un libro de poemas y más uno de Gelman, lo único que quiero es citarlo, tal vez porque el poema sólo habla su propia lengua", reflexionó.
 
Jitrik, por su parte, expresó "lo delicado" que es hablar de un hombre que ha muerto hace tres meses y dedicó su momento para pensar en el poeta, aquel que integró las diferentes presencias del lenguaje con un "tono muy argentino, un ritmo y una respiración que se reconoce en la música".
 
"Es un poeta argentino, un poeta que se lo puede leer por un carácter universal, no se trata de folclore y costumbrismos. Es un poeta de un idioma que vas más allá de la situación y la asume. Hay muchos poetas que habría que homenajear antes de la muerte", consideró el escritor.  
 
La editora francesa de Caractères, el sello que editó cuatro libros en Francia, también volvió sobre la ternura: "Lo más admirable es la casi inimaginable ternura donde sería mucho más justificado un paroxismo de la denuncia, al desmadejar el lenguaje vemos la ternura dolorosa que caracteriza a Gelman".

Finalmente, Rep -que ayer recibió la felicitación de la presidenta por el mural sobre la vida de Julio Cortázar-  y que fue invitado a la mesa por Mara Lamadrid, la viuda de Gelman, contó que el escritor "era doloroso en su poesía, pero en persona era un humorista y pensábamos en hacer algo juntos de humor".
 
Notablemente compungido, el dibujante -que está graficando la Divina Comedia- destacó al Juan periodista "subjetivo y contra el poder" y adelantó que Gelman será su "pulmotor gráfico durante 70 semanas" porque tomó su imagen para dibujar a su Virgilio, el guía de Dante. "Es mi forma de seguir viviendo con él", concluyó.

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