Denuncian más sobreprecios en nuevos gasoductos

En su edición del domingo, el Diario Perfil publicó un informe donde se destaca que el Gobierno autorizó nuevas obras en gasoductos con sobreprecios de 486 millones de dólares, siguiendo el antecedente producido por la empresa Skanka.

Según anunció el Diario Perfil en su edición del domingo 2 de setiembre, el Ente Regulador del Gas (Enargas) advirtió en diciembre de 2006 que el presupuesto para la construcción de nuevos gasoductos registraba un sobreprecio de 486 millones de dólares -un 35 por ciento más de lo presupuestado- pero a pesar de la advertencia del ex titular del ente, Fulvio Madaro, los contratos fueron aprobados por el Gobierno, que ordenó seguir adelante con la obra.

El contrato de concesión de la segunda etapa del Plan Energético Nacional fue firmado entre la brasileña Odebrecht y las mayoristas de energía, Cammesa y Albanesi, por 1.872 millones de dólares, con el visto bueno gubernamental. El Enargas había establecido para esas obras un presupuesto oficial de 1.386 millones de dólares.

En un documento al que el mencionado diario tuvo acceso exclusivo, Madaro, el expulsado presidente del Enargas, admitió el desvío en los precios mediante una nota que envió en mayo último al secretario de Energía, Daniel Cameron, en la que señalaba que los contratos se encontraban "notablemente por encima de los valores detallados precedentemente, tal como puede observarse en los Cuadros I, II y III adjuntos”.

El contrato de Cammesa contenía un desvío de 349 millones de dólares respecto del presupuesto oficial, mientras que en el caso de Albanesi, la diferencia se acercaba a los 137 millones de dólares.

Según se pudo saber, la nota de Madaro habría sido rechazada por Cameron. Los empleados de la Mesa de Entradas de Energía y del Enargas habrían recibido la orden de borrar el expediente de los registros.

En diciembre de 2006 se había revelado que en la primera fase de la ampliación de los gasoductos Norte y Sur se habían utilizado facturas truchas para justificar sobreprecios millonarios que incluían el presunto pago de sobornos a funcionarios transformándose en el reconocido “Caso Skanska”. Esa investigación se había iniciado en el fuero Penal Tributario a partir de una denuncia que hizo la AFIP. En ese expediente, el juez Javier López Biszcayart detectó que la constructora sueca Skanska había firmado un contrato de 26 millones de pesos para realizar una planta compresora de gas en Deán Funes (provincia de Córdoba), que la concesionaria del servicio, TGN, había valuado en 11 millones de pesos. La propia empresa admitió más tarde que parte de ese dinero extra había tenido como destino el “pago de comisiones indebidas”.

La investigación por el presunto cohecho quedó en manos del juez federal Guillermo Montenegro. A raíz de ese escándalo, Kirchner echó a Madaro y a Néstor Ulloa, el gerente general de Nación Fideicomisos, la empresa del Banco Nación encargada de administrar el financiamiento de las obras.

 

Opiniones (0)
23 de octubre de 2017 | 11:23
1
ERROR
23 de octubre de 2017 | 11:23
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Elecciones legislativas 2017
    23 de Octubre de 2017
    Elecciones legislativas 2017
    Wildlife Photographer of the Year 2017
    18 de Octubre de 2017
    Wildlife Photographer of the Year 2017