Trabajar los abdominales y lumbares para correr mejor

No sólo de piernas fuertes se hace un corredor rápido. Se le da mucha importancia a fortalecer las piernas y poca al trabajo abdominal y lumbar.

Veamos su importancia:


En velocidad:

A medida que extendes tu tronco o que aceleras el movimiento de tu pierna y pie para aumentar la velocidad, más intervienen los abdominales bajos que incluyen a los transversales, los rectos y los de la espalda baja entran en acción.  Por lo tanto, mientras más fuertes y estables sean estos músculos, mayor fuerza y velocidad pueden generar.

En el ascenso de una cuesta:

La pelvis está sostenida por los glúteos y los abdominales. La pelvis  se conecta con los músculos de la pierna que intervienen al  subir la cuesta.  Si el tronco es fuerte, las piernas tendrán un plano estable de donde empujar, y así tendrás un ascenso más poderoso.  Cuando balanceas tu pierna hacia adelante, los músculos flexores de la cadera, como el femoral recto, halan en la pelvis.  Al pisar el suelo, los glúteos y tendones se engranan.

 

Al descender la cuesta:

Al descender una pendiente, necesitaras que tus músculos gluteales estén fuertes. Ellos te ayudarán  al momento de absorber el impacto y contener el momentum del movimiento hacia adelante.  Aunque parezca divertido descender, esto requiere un gran trabajo de parte de tus músculos. Sin la fuerza del tronco para controlar su movimiento, el peso extra de tu cuerpo será soportado sólo por  tus cuádriceps y articulaciones, lo que puede llevar a la fatiga e inclusive a lesiones.

Para la resistencia:

Al acercarse el final de la competencia, un tronco sólido te ayudará a mantener una buena postura  y a correr de manera eficiente, a pesar de la fatiga.  Con abdominales bajos y lumbares fuertes, es fácil mantenerse erguido.  Si tu  tronco esta débil, podrás terminar  arrastrando los pies, encorvado y colocando demasiado tensión en sus caderas, rodillas y canillas.

En el movimiento lateral:

Cada vez que requiera moverse lateralmente al virar en una esquina, por ejemplo, los músculos oblicuos proveen estabilidad y le ayudan a mantenerlo recto.  Si tú tronco no esta lo suficientemente fuerte, puede terminar inclinándose con el movimiento y esto pude colocar peso excesivo y tensión en las articulaciones de las piernas y pies.


Tene presente incluír en tu rutina de entrenamiento el fortalecer tus abdominales y lumbares. No sólo de piernas fuertes se hace un corredor rápido.

Y si no fuimos del todo "convincentes" mira los abdominales de Chila y sus resultados en las carreras.. que más !

Opiniones (1)
20 de octubre de 2017 | 19:24
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ERROR
20 de octubre de 2017 | 19:24
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  1. una mujer tonificada se ve muy bien pero tanto como en la foto la masculiniza.
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