Desayunar abundante: ¿ayuda a mantener la figura?

Muchos creen que de esta manera se puede evitar comer más en las comidas que restan en el día. Mito o realidad, todo en esta nota.

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Existe una creencia popular sobre la alimentación abundante en el desayuno. Los defensores de esta teoría piensan que tomar un desayuno suculento ayuda a mantenerse en forma, ya que si nos alimentamos bien en la primera comida del día, tendremos menos apetito a la hora del almuerzo, media tarde y cena.

Food Lovers consultó a especialistas en Nutrición para responder a este interrogante, quiénes además, nos darán algunos tips y opciones para empezar el día con energía y bien alimentados.


"Durante la noche, mientras dormimos, nuestro metabolismo trabaja más lentamente. Para ponerse en marcha al comenzar el día, el cuerpo necesita acelerar el metabolismo con un combustible: el desayuno"explica Daniela Broitman, Nutricionista Especializada en Obesidad, (Mat. 626).

"La energía que aporta el desayuno, es la que se utiliza el resto del día. El desayuno aporta los nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento de los órganos del cuerpo. Si desayunamos correctamente, nos sentiremos menos fatigados, más vitales para realizar las tareas del día”, explica Analía Cicciú Weinert, Nutricionista, (Mat.784)

“El desayuno es la comida más importante del día. Está comprobado que desayunar todos los días previene la obesidad. La clave es la calidad y no la cantidad que se ingiere, ya que un desayuno puede ser abundante y no nutritivo. El desayuno ideal tiene que ser equilibrado”, afirma la Licenciada en Nutrición, Natalia Occhionero, (Mat. 1343).

Entonces los lectores nos preguntamos: ¿qué tenemos que desayunar?

Cada especialista eligió opciones ideales ¡para arrancar la mañana con todo! Pero sin olvidar  que antes de arrancar cualquier dieta, se debe consultar al Nutricionista por cada caso en particular. Veamos de qué se trata:

Opción Analía C.

1- Lácteos: fundamentales en el desayuno. Puede ser leche o yogur, que nos aportan proteínas y también grasas. Y vale destacar que según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo recomendado es que sean descremados, ya a partir de los 2 años de edad, para evitar enfermedades cardíacas y sobrepeso, entre otras.

2- Pan, tostadas o galletas: pero preferentemente pan, blanco o de salvado, que nos brinda la dosis de Hidratos de Carbono (HC), principales fuentes de energía.

El color del pan dependerá de la dieta de cada persona, ya que se ajusta a las necesidades de cada paciente. El pan puede acompañarse con queso o mermelada, a  gusto del madrugador, por supuesto…

3- Por último una fruta, que puede ser entera o en jugo.

La especialista destaca que para aquellos que no pueden tomar azúcar y usan edulcorante,  pueden obtener ¡esa preciada glucosa tan necesaria para pensar!, a partir de los hidratos de carbono  y del azúcar de la fruta.

Ahora sí, panza llena corazón contento…


 

Opción Natalia O.

Para poder estar en forma, la licenciada presenta una opción que incluye lácteos, hidratos de carbono, proteínas, fibras, vitamina C.

1- Leche descremada o yogur descremado (proteínas y grasas) con cereales integrales (fibra). Estas últimas, evitan el estreñimiento y ayudan a bajar el colesterol.

2- Dos tostadas (Hidratos de carbono) con queso descremado y/o mermelada diet.

3- Se puede agregar un vaso de jugo natural de fruta. ¡Si la mujer tiene tiempo para exprimirlo! Que aporta vitamina C, ¡de gran poder antioxidante!

Para desmitificar la pregunta que dio origen a la nota, la especialista afirma que la cantidad a consumir en el desayuno sólo se toma en cuenta para bajar de peso.

Podemos decir entonces que, tomar un desayuno abundante no significa estar en forma: para esto se necesita que sea equilibrado, nutritivo y de bajas calorías. Como se describe en el ejemplo.

 


Opción Daniela B.

“Si  elegimos cereales u otros alimentos bajos en grasas y elevados en hidratos de carbono obtendremos nutrientes esenciales, así  lograremos sensación de saciedad y disminuirá el deseo de comer de más el resto del día.

En cambio, si salteamos la primera comida del día, esto nos induce a comer alimentos grasos y harinas en las horas siguientes, sobre todo a la tarde y noche, y así es cuando más se sube de peso”, explica la especialista.



Opción A

1- Infusión  con leche descremada y edulcorante
2- Dos tostadas de pan integral, con queso untable y mermelada light
3- Jugo de naranja

Opción B


1  Un vaso de yogur descremado
2  Cereales sin azúcar (Una taza tamaño té)
3  Una compotera de ensalada de frutas

Vos, ¿ya elegiste qué vas a desayunar mañana?



Info de contacto
Natalia Occhionero: 156925769
Analía Cicciú Weinert:  156951967
Daniela Broitman: 4234159

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16 de agosto de 2017 | 17:28
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