Un nuevo restaurante de cocina peruano-japonesa

Cenamos en Omoi y disfrutamos esta nueva propuesta de cocina nikkei en Mendoza. Platos desbordantes de sabor y muy bien presentados. Aquí los detalles.

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Poco a poco el patio de comidas de Palmares ha ido creciendo, y desde hace un tiempo ofrece bastante más que hamburguesas… por eso cuando quiero salir a comer, pienso este lugar. La variada propuesta gastronómica, el estacionamiento y la seguridad son razones importantes, y además a veces hay shows de música en vivo para quienes eligen comer al aire libre.

A fines del año pasado inauguró Omoi, y tuve la oportunidad de comer sushi. En esta ocasión amplié el pedido, y pude probar otros platos también.

La ambientación: despojada, minimalista, impecable. Todo reluciente, nuevo y limpio. Tonos terrosos y oscuros en sus paredes y techos, mesas en madera más clara y biombos decorativos simulando cañas de bambú, sillas preciosas pero un poco incómodas, y sillones tapizados en negro. La iluminación es bastante fría, hubiera preferido algo más cálido y sectorizado. La música muy buena, la disfruté, pero estaba un poco alta, hasta pude ver que una mujer le pidió al mozo que la bajaran. Para destacar: paneles acústicos (que funcionan muy bien) en el techo permiten tener una charla amena y al mismo tiempo escuchar música.
En la cocina abierta hay un barra con banquetas para poder ver cómo trabaja el sushiman, y en el muro principal atrás de la barra hay una pintura de un rostro oriental que aviva el ambiente, le da un toque artístico y de color.

Nos recibieron con un appetizer:  un roll con salsa teriyaki. También un mini pisco sour.

La mesa: es pequeña, pero las fraperas con pié para enfriar espumantes y blancos ayudan a dejar más espacio (además dan un toque brillante a la deco). Bien puesta y sin manteles (ni de tela ni de papel). Es una tendencia, y si la mesa está en buenas condiciones, como en este caso, no molesta la falta de mantel. Vasos para agua, copas para vino y champagne. Palillos orientales y cubiertos, para elegir.

La carta: en cuanto a su diseño, es convencional, cuero negro, hojas blancas. En cuanto a su contenido es variada, simple, fácil de leer. Me gustó que ofrecieran varias opciones “degustación”. Es el caso de los tiraditos, el ceviche o los suspiros limeños entre otros platos para compartir. Si no te decidís entre la causa de pollo, la de pulpo o la de salmón, pedís degustación de las 3 ($180), como hicimos nosotros. También hay sushi (los tradicionales rolls y otros exclusivos de la casa), platos al grill, otros al wok, ensaladas y algunos postres. Predominan los pescados y mariscos, aunque hay opciones de con carnes vacunas. Poco para vegetarianos.

Degustación de "Causas" para 2 (o 3)

La carta de bebidas puede parecer demasiado simple para los entendidos en vinos, ya que no es muy extensa. Para mi gusto está bien, ya que me permite elegir más fácilmente. También me encantó que haya muchas opciones por copones, copas y copitas (¡excelente idea!). Lo único que objeto, es que hubiera preferido ver más opciones de vinos blancos y espumantes (en la carta de comidas predominan los pescados y mariscos, y en general se piden más estos vinos para acompañar). También hay cocktails y destilados.

Qué pedimos: una degustación de causas que impresionan desde que uno las ve venir en manos del mozo hasta que las prueba una y otra vez… riquísimas. La causa limeña es un plato típico peruano, se trata de una torre donde se alternan diferentes ingredientes, generalmente un puré de papas amarillas, ají y cebolla con pollo, pescados o mariscos.

Las piezas de sushi son pequeñas justas para un bocado. No se desarman y tienen poco arroz. Para mi, ideales.

También probamos unos rolls, muy recomendables los “Maki Furai” rebozados en panko (especie de pan rallado), salen calientes, y acompaña una salsa espesa y agridulce hecha con fondo de pescado, azúcar y salsa de soja (deliciosa).
Uno de los principales que elegimos fue el “Lomo Saltado” ($115), al wok, con cebollas, tomates, papines y arroz blanco. Abundante, súper sabroso, bien presentado y la carne muy tierna.

Lomo Saltado


Y el otro principal fue un “Pollo Thai” ($100), también al wok, con una salsa de curry rojo, maní y leche de coco. Sutilmente picante y dulce a la vez, adictivo, exquisito.

De postre pedimos una Degustación de Suspiros ($70). Muy rico, y muy dulce (como lo es habitualmente este típico postre peruano). Uno de coco (para mí sublime), otro de cítricos y otro de frutos rojos (este último el más discreto en cuanto a intensidad de sabor). La presentación de este postre desentona con la del resto de los platos tan coloridos y llamativos.

El servicio: rápido, todos los platos salieron en tiempo y forma. Nos atendieron 2 o 3 mozos, fueron ágiles y muy amables. Hubo uno que no nos supo explicar muy bien un plato, y hubo otro que no apareció por un buen rato una vez que terminamos con los principales… ¡queríamos postre! Y un detalle: nos retiraron la entrada, sin preguntar (y no habíamos terminado).

Lo que más nos gustó: El sabor de sus platos, riquísimos. Y la presentación sorprende. Son iguales a los de las hermosas fotos que ellos publican en sus redes sociales (cosa bastante difícil de lograr).

Lo que menos nos gustó: El precio y algunas distracciones de uno de los mozos.

INFO ÚTIL
Omoi

. Dirección: Palmares Open Mall, Godoy Cruz, Mendoza.
. Horarios: todos los días almuerzos y cenas (12:30 a 15:30 hs / 20:15 a 1:15 hs.)
. Tel: 0261 219 5555 - 413 9363
. Forma de pago: efectivo y tarjetas
. Estacionamiento: en el centro comercial
. Baños y acceso para discapacitados
. Precios: Entradas desde $100 hasta $180 para compartir. Principales desde $80 hasta $160. Postres $70.
. Descorche: $62
. Mesas al aire libre

NOTA DE LA REDACCIÓN: esta recomendación es independiente, los restaurantes no pagan por aparecer en este espacio.

Dejanos comentarios de tu experiencia ¡y decinos a dónde ir!

Dos más Dos - Marketing Gastronómico
Alicia Sisteró / @aliciasistero
aliciasistero@dosmas2.com.ar

 

Opiniones (7)
25 de septiembre de 2017 | 12:55
8
ERROR
25 de septiembre de 2017 | 12:55
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. nataliaz: respetamos tu opinión, pero te equivocás. No comemos gratis, pagamos la cuenta. Y describimos con la mayor objetividad posible nuestra experiencia (que puede ser diferente a la tuya). Qué bueno que nos cuentes tu experiencia también... Saludos! y gracias por leernos!
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  2. ¿Tienen alguna crítica que no sea una publinota? Y si no les pagan un mango, deberían cobrar, porque lo único que hacen es ser complacientes con los lugares donde, seguramente, comen gratis. He ido a Omoi y debo decir que la comida es rica, pero tener opciones de 8 rolls todos iguales es bastante aburrido; si vamos 2 no tenemos posibilidad de probar más que dos variedades. Un fail gigante. Fui dos veces, la primera vez nos atendieron muy mal, casi a desgano (pienso que porque era un fin de semana por la noche); la segunda vez fui un martes al mediodía, y el servicio lógicamente fue mejor. La comida es rica, el precio caro y el lugar, la atención y todo el entorno demasiado pretencioso para mi gusto.
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  3. Impecable descripcion 5fantasma, es tal cual lo describis, tendrias que escribir para este diario en lugar de Padilla, que vive en una nube de pe...dos...
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  4. brainhacker no te has dado cuenta que hay al menos 3 Gran Mendozas diferentes, tenés la Mendoza de la precordillera y Chacras donde estan los habitantes del Dalvian, Palmares y los barriecitos privados de Chacras que se van de vacaciones a all inclusive en el caribe con el dolar subsidiado, andan en autos de alta gama pero no pagan patentes, compran un sweater de 3 lucas en Palmares y el shopping y tienen festines en restaurantes como este de cenas de 5 lucas. Despues está la Mendoza trabajadora, donde viven los que trabajan para los primeros, viven en casas de barrios llenos de rejas, con 2 o 3 perros que sirven de alarma para el patio, capaz pudieron mojar las patas en Mina Clavero o Valle Grande, algunos con suerte se fueron a Chile o Mar del Plata, y para salir a comer afuera eligen una pizza de Capri, o alguna milanga de Don Claudio con una coca familiar. Y después tenés la Mendoza oculta, la salvaje, la de las barriadas pobres, las villas, los monoblocks, que no se van de vacaciones, comen en las paradas de la costanera camino al aeropuerto un chori con porron, no tienen auto, no tienen trabajo, pero tienen planes y fierros. Cuando te des cuenta de eso, entiendas de que Mendoza sos, empezá a votar a alguien que te represente, porque si seguimos votando a los mendocinos de la precordillera, los de las barriadas y las villas vamos a seguir sufriendo la inseguridad y la pobreza mientras ellos se cagan de risa en las reuniones de la vendimia.
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  5. Muy caro!!! 800 pesos la cena. Una locura!! Encima cuantas personas eran? Comieron muchísimo cerdos!! ja ja na mentira, se ve que son de buen comer!!
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  6. Claro... necesitás por lo menos unos $800 para una cena de 2 personas... UNA LOCURA. No pido un restaurant "popular", pero esos precios son de locos, inalcanzables o ingastables para la mayoría de los mortales! Para cuando un restaurant mas economico, de los cuales hay muy buenos tambien...? o sólo es para restaurants carisimos que la mayoría sólo conoceremos por fotos?
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  7. el unico problema es la encargada fui el otro dia y te tratan muy mal, a una pareja la reto 1 min de reloj porque se habian sentado en otra mesa, el hombre un dandy termino de retarlo se levanto y se fue, yo todavia la estaria diciendo algunas cositas, otro igual ese se asusto tanto que se cambio de mesa sin chistar
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