Saín: "Jaque sabía que no cumpliría"

Hace poco más de 7 meses, en una entrevista con MDZ (ver notas relacionadas), el interventor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y especialista en temas de seguridad, Marcelo Saín, se refirió a la célebre promesa de Celso Jaque, donde garantizaba la disminución del delito el 30% durante los primeros 180 días de gestión. En aquel entonces, Saín anticipó que era riesgoso embarcarse en una promesa de ese tipo y prácticamente imposible que se pueda cumplir.

A continuación, el fragmento de aquella entrevista publicada el 6 de noviembre del 2007 referida a la promesa del entonces gobernador electo que aún no estaba en funciones:

-En su principal spot de campaña, el gobernador electo, Celso Jaque prometió bajar el delito el 30% en seis meses. ¿Esto es posible? ¿Mediante qué mecanismo se puede lograr?

-Los temas de la seguridad no pueden ser tratados con proclamas y slogans. Requieren de estrategias más profundas, considerando la estructura policial y judicial, y elaborando estrategias focalizadas sobre el conjunto de problema. Es riesgoso políticamente establecer plazos en temas tan complejos como el delito y establecer compromisos políticos. En el crecimiento o reducción de determinada problemática delictiva intervienen también aspectos que no son objetos de manipulación por parte de una gestión política, como son los culturales, sociológicos, económicos.

-¿No cree que es arriesgado este compromiso de Jaque?

-El que se pone en camisa de once varas es el político que se apropia de un discurso en el que se coloca  como protagonista del descenso del delito, porque el día que aumenten va a quedar como el responsable de los hechos. Y no es cierto ni una cosa ni otra. Yo tendría un poco más de cuidado en ese tema de postulaciones electorales, porque ahora el contrato social ya está firmado, y en seis meses habrá que bajar esos índices.

Se cumple hoy el plazo fijado y llegó el esperado Día D, ese día en que los hechos delictivos deberían haber bajado 30 puntos en comparación con el año pasado, de acuerdo a la promesa electoral de Jaque. Y en una nueva entrevista, Saín analiza no sólo esa promesa incumplida –“El propio Jaque sabía desde el principio que no la iba a cumplir, pero en la campaña electoral hay una especie de vale todo”- sino que también arremete con dureza contra los primeros seis meses de gestión del malargüino, el excesivo poder de la Policía para elaborar las políticas de seguridad, el paso del Partido Demócrata por el Ministerio de Seguridad y la mentalidad de mano dura –“Cuasifascista”- que rige en la clase media y alta mendocina.

-Se cumplen hoy los seis meses, y el delito no bajó el 30%. ¿Hizo bien Jaque en embarcarse y quedar pegado en una promesa tan compleja?

-No me caben dudas de que el propio Jaque sabía que no iba a poder cumplir esa promesa, hoy incumplida. No la creía ni él mismo, pero en la campaña electoral hay una especie de vale todo. Pero lo que debería haber entre los mendocinos es un replanteo con los temas de seguridad y como deben ser abordaos. Hay que saber que el aumento o la disminución del delito no requieren simplemente de voluntad o se mueren en un simple anuncio. Se necesitan inversiones, primero, en una estrategia de prevención social de violencia y delito, y también en una estrategia  inteligente de trabajo policial. Si no existe una política seria e integrada de seguridad, uno no se puede embarcar en promesas así, porque se están ignorando las condiciones reales que están detrás del delito.

-¿Se puede considerar, entonces como un fracaso?

-Cuando uno promete bajar 30 por ciento el delito en 180 días, es evidente que desconoce de seguridad y juega un naipe peligroso que, irremediablemente, se le va a volver en su contra
Pero el error, el fracaso no es la promesa incumplida, sino todo lo que se ha hecho durante la gestión Los primeros seis meses han sido más peligrosos que la mentira electoral. Porque desde que asumió, Jaque se equivocó en dos aspectos fundamentales. Primero en delegar el gobierno de la seguridad pública a la Policía. No es algo que pueda ser abordado por una institución que, en lugar de tener una mirada para perfeccionarse, tienen una mirada de autoprotección. ¿Cómo le vas a dar el mando de la seguridad pública a una institución que es deficiente en el cumplimiento de sus funciones, donde existen grandes bolsones de corrupción y que está atrasada desde el punto de vista doctrinario?. Mendoza ya fracasó, no le fue bien cuando delegó esta responsabilidad en la Policía.
El otro elemento erróneo es el darle lugar al discurso de mano dura, que es el mismo que mató a Fuentealba en Neuquén, y que en Mendoza va de la mano del Partido Demócrata, porque darle lugar a este discurso es abrirle la puerta a los demonios.

-Usted critica al Partido Demócrata y, justamente este partido fue protagonista durante cuatro de estos primeros seis meses de gestión. Y, dentro de ese gabinete del Ministerio de Seguridad se destacaba la cuestionada figura del ex subsecretario de Seguridad, Carlos Rico…

-En una democracia, siempre hay momentos en que los gobiernos tienen que saber reconocer errores. Y si el estandarte de este Gobierno es responder a los intereses de ese estrato imperante que quiere la mano dura, es un gobierno que no tiene rumbo en materia de seguridad pública. Para que haya una concertación democrática con todos los sectores  se tiene que romper ese pacto mediático con estos sectores que son pro mano dura, porque está demostrado que este tipo de respuesta no solo que no resuelven el problema, sino que son tontas.

-Pero además de Rico, el gobernador también tenía en su gabinete a los abogados Pablo Salinas (por entonces coordinador de Derechos Humanos) y al subsecretario de Justicia, Diego Lavado, que son antagónicos al ex subsecretario. ¿A qué cree que se debió esto?

-Pero los que cortaban el bacalao eran los gansos, eran quienes diseñaban las políticas de seguridad. Si bien fue de un enorme valor la labor que llevaron adelante ellos dos (Salinas y Lavado), lo importante pasaba por manos del PD y el Ejecutivo los avalaba.


-¿Jaque debe dar explicaciones por no poder bajar el delito en ese porcentaje?

-Salir a la calle para manifestarse contra el gobernador y recordarle que no cumplió algo que era obvio que no iba a cumplir, no sirve de nada. Hay que mirar para adelante, sentarse a elaborar políticas de seguridad y consultar con actores dispuestos a colaborar. En Mendoza hay grupos dispuestos, como son la UNCuyo o los organismos de Derechos Humanos, entre otros. Creo que deberían ser convocados, hay elementos como para sentarse. No hay que olvidarse de que Jaque ha conseguido tener un tono crítico con varios compañeros del propio PJ, como es mi caso.
Delegar la seguridad pública en la policía y darle lugar al discurso y a las políticas de mano dura es, lejos, lo peor que se puede haber hecho. Hay que pensar seriamente la reforma policial en Mendoza. Desde hace 10 años la política mendocina de seguridad va detrás de la opinión pública, y es porque la ideología que prevalece en Mendoza es la de un estrato social medio y alto, con orientación fascista que avala este tipo de políticas.

-¿Y que debería hacer la gente que votó a Jaque convencida por el spot del 30%, donde hablaba del Mapa del Delito, los 40 millones acordados con la presidenta Cristina Fernández y un minucioso trabajo con especialistas internacionales?

-En Mendoza la opinión pública, últimamente, compra cualquier cosa. Los sectores medios y altos no sólo que compran cualquier cosa, sino que son poco acordes con los valores de la democracia, son cuasifascistas. El problema es que si la política siempre va a estar guiada por la opinión pública imperante, el campo va a ser siempre el mismo.
Los asuntos de seguridad son técnicos y políticos, y lo que hay que aclarar es que se puede encarar de dos formas: si uno quiere una sociedad que permita crímenes de cuello blanco, de la clase media que esté a favor de la construcción de ghettos para los marginales, está bien entonces que se den lugar a esas políticas de mano dura. Pero también hay que aclarar que son instrumentos esos asuntos, y se pueden encarar de otra forma, como por ejemplo, haciendo una mesa integradora para debatir políticas de seguridad.

-¿Puede tomarse como una provocación que justo el día que se cumplen los 6 meses, Jaque esté en México?

-Desconozco los detalles del viaje, pero en algún momento va a volver (risas). No será cuando se cumplan los 6 meses exactos, pero será a los 6 meses y un día. Igual, insisto en que reclamarle al Gobierno por algo que era obvio que no iba a poder cumplirse es infantil. Lo importante es que desde la oposición se le tienda la posibilidad al Gobierno para elaborar algo consensuado. Hay condiciones para dialogar y la sociedad está dispuesta a colaborar.
Opiniones (2)
20 de septiembre de 2017 | 20:15
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20 de septiembre de 2017 | 20:15
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. solo queda hacer un mea culpa
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  2. ...y la mentalidad de mano dura %u2013%u201CCuasifascista%u201D- que rige en la clase media y alta mendocina. ...la ideología que prevalece en Mendoza es la de un estrato social medio y alto, con orientación fascista que avala este tipo de políticas. ... En Mendoza la opinión pública, últimamente, compra cualquier cosa. Los sectores medios y altos no sólo que compran cualquier cosa, sino que son poco acordes con los valores de la democracia, son cuasifascistas. Así piensa un funcionario nacional de los vecinos y contribuyentes de la provincia de Mendoza, ¿Es el pensamiento del gobierno nacional de los mendocinos? Y se habla de integración, concertación. ¿Qué opinaran nuestros representantes ? Gobernador, legisladores nacionales y provinciales de estas declaraciones que tambien los involucra. Para pensar a quienes se le pagan con nuestros impuestos,
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