¡Muy buen día, su señoría!

Para un hispanohablante, la jornada se divide, a la hora de saludar, en tres grandes partes: el día, la tarde y la noche.

Las canciones infantiles que cantábamos en la niñez tenían el valor y el encanto de las tradiciones que llegaban, de boca en boca, de una generación a la otra. Las aprendíamos de nuestras madres, abuelas y maestras y las repetíamos, una y otra vez, sin pensar en el origen o en la antigüedad de lo que cantábamos. Así, había una que rezaba: “¡Muy buen día, su señoría!, mantantirulirulá…!”. La memoria las atesoraba y transmitía, sin pensar, como en este caso, que encerraba modos de expresión propios del pueblo. Así, la fórmula con que comienza esta canción es un saludo: Muy buen día. Podría haber sido también Buen día. Y entonces, surge la pregunta: ¿”buen día” o “buenos días”? En primer lugar, debemos aclarar que, para un hispanohablante, la jornada se divide, a la hora de saludar, en tres grandes partes: “el día”, que equivale a la mañana, desde el alba hasta el mediodía; “la tarde”, desde el almuerzo hasta la caída del sol o el cese de la luz, y “la noche”, desde la llegada de la oscuridad hasta un nuevo amanecer. Para el segundo momento del día y para el tercero, la fórmula de saludo no incluye la alternativa de singular: “¡Buenas tardes!” y “¡Buenas noches!”, a diferencia de lo que ocurre en otros idiomas en que esos saludos son en singular: Buona sera, buona notte, bonsoir, bonne nuit, serán en italiano y francés, respectivamente, esas salutaciones. ¿Por qué en plural? Hay quienes atribuyen el uso en plural a la influencia de la liturgia que, en cuanto a las horas, siempre las enuncia pluralizadas: “laudes”, “vísperas”, “completas”.

Si nos referimos específicamente al saludo matinal, nos encontramos con la solución brindada por las Academias que, en la actualidad, no dan como correcta una norma única sino que recogen los usos que se dan en todo el mundo, con criterio panhispánico. Así, los diferentes diccionarios académicos dan cuenta de la fórmula “buenos días”, con el significado de saludo que se da por la mañana; la misma aparece recogida en el Diccionario de uso del español de América y España (2003).

Su variante “buen día”, con el mismo significado, es usada es diversos países de Hispanoamérica según el Diccionario de Americanismos (2010): Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Perú, Bolivia, Chile, Paraguay, Argentina, Uruguay.

Si dejamos de lado el saludo, pero seguimos pensando en los diferentes momentos del día, nos encontramos con los términos ‘mediodía’ y ‘medianoche’. Veamos cada uno: el ‘mediodía’, nos dice el diccionario, es el  “momento en que está el Sol en el punto más alto de su elevación sobre el horizonte” y “doce de la mañana”; también significa “momento situado en las horas centrales del día”: Prefiero trabajar desde muy temprano hasta mediodía. Hace una pausa al mediodía para salir a almorzar. Su plural es “mediodías”: Todos los mediodías, me hago una escapada a la casa de mis padres. Precedido de la preposición a, puede usarse con artículo o sin él: a mediodía, al mediodía. Esta voz es también sinónima de Sur y, en ese caso, se escribe con mayúscula en los mismos casos que los puntos cardinales: Son países del Mediodía.

Con cualquiera de estos sentidos, se escribe siempre en una palabra. No debe confundirse este sustantivo con la combinación ocasional del adjetivo medio y el sustantivo día: Me llevó medio día localizar a ese encuadernador.

Veamos qué ocurre con el sustantivo ‘medianoche’; nos dice el Panhispánico: “Doce de la noche”. Con este sentido, se aconseja su escritura en una sola palabra, aunque también se admite la grafía en dos palabras “media noche”: La votación se prolongó hasta la media noche del domingo. El plural, según escribamos una o dos palabras, será, respectivamente, ‘medianoches’ y ‘medias noches’Casi todas las medianoches de sábado llegaba al destacamentoMe llama todas las medias noches. Se escribe siempre en dos palabras en la locución ‘a media noche’ (en medio de la noche): El otro día me desperté a media noche.  No debe confundirse este sustantivo con la combinación ocasional del adjetivo ‘media’ y el sustantivo ‘noche’: Estuvo media noche llorando de dolor.

Lo curioso es el uso de ‘medianoche’ para nombrar un bollo pequeño para bocadillos’: Debería haber pedido una medianoche, ese sándwich habanero. Su plural es ‘medianoches’. Aunque se aconseja su escritura en una sola palabra, también es admisible la grafía ‘media noche’, con su plural ‘medias noches’: Con una cucharita de café se rellenan las medias noches.

¿Y cómo hacer alusión a algún suceso que ha tenido lugar recientemente? ¿Debo usar ‘el otro día’ o ‘los otros días’? Se considera no correcta la forma pluralizada, que se escucha en nuestro país y en algunas zonas del Caribe; por consiguiente, diremos: El otro día tuvo lugar ese encuentro largamente esperado.

Finalmente, ¿de dónde proviene el término ‘hoy’? El origen del vocablo es latino y se da la evolución de dos términos a uno solo: hoc die significaba “en este día”. Sin embargo, el hablante común no tiene conciencia etimológica y, muchas veces, necesita enfatizar que se trata del momento en que está viviendo y actuando y no de otro. Entonces surgen las locuciones ‘hoy día’ y ‘hoy en día’, que significan lo mismo: “en este momento”, “en la actualidad”, “en estos tiempos”; aunque las Academias prefieren ‘hoy en día’, no excluyen la forma del lenguaje coloquial de algunas zonas ‘hoy día’, con el sentido de "hoy" (el día en el que estamos o la época en que vivimos): Hoy en día se ha valorado el uso del lunfardo. Hoy día jurarán las nuevas autoridades, en horas de la tarde.

Nené Ramallo

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó9/10
Opiniones (0)
5 de Diciembre de 2016|09:57
1
ERROR
5 de Diciembre de 2016|09:57
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016