Caso Oros: fueron a buscar a una policía citada pero no la encontraron

Se trata de la auxiliar Mónica Arias, que esa mañana estaba a cargo de la comisaría 33 y quien en la instrucción aportó detalles claves sobre lo que ocurrió allí, cuando Jonathan Oros fue baleado. Hoy declaró un amigo del joven y también se contradijo. El viernes o el lunes tendrían lugar los alegatos y la sentencia.

Mónica Arias se desempeñaba en la comisaría 33 del barrio San Martín y, justamente la mañana de 7 de enero del año pasado, era quien estaba al mando de la dependencia -junto a Claudio Vaca, Ricardo Moyano y Manuel Quiroga- cuando el joven Jonathan Oros fue baleado y murió tras dos días de agonía.

De los cuatro efectivos, Arias es la única que aún no se ha presentado a declarar ante la Séptima Cámara del Crimen y ni siquiera la orden del tribunal de que la vaya a buscar la policía al domicilio que tenía declarado en San Rafael –a donde fue trasladada luego del episodio mencionado- fue suficiente. Es que hoy, que estaba previsto que la auxiliar comparezca, esto tampoco sucedió ya que los uniformados que se presentaron en la casa declarada se encontraron con que la mujer ya no vivía más allí, sino que había alquilado por un tiempo y se había mudado.

Por esto es que el presidente del tribunal, Agustín Carrizo ordenó que se notifique al ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, sobre la nueva ausencia de la mujer –ya había faltado ayer- y fijaron para el viernes una nueva citación. Es que, según informaron fuentes judiciales, la mujer aportó detalles muy importantes durante la instrucción, como por ejemplo que vio al joven esposado y que, estando Oros en el piso, los efectivos lo habrían pateado

En tanto, esta mañana –durante la tercera jornada- declaró Hugo Murúa, uno de los amigos de Oros con quien pasó la noche del 6 de enero del 2007 y la madrugada y primeras horas de la mañana del 7. El joven –visiblemente nervioso- se contradijo en varios pasajes de su declaración de hoy, además de pisarse en varios puntos con lo que declaró ante Correa Llano.

El juicio podría llegar a su fin el viernes –con suerte- o el lunes, momento en que tendrán lugar los alegatos y luego la sentencia.

El testimonio de Murúa

El joven de 23 años comenzó su relato contando que durante la noche anterior y la madrugada del 7 de enero, él, Oros y otro joven de apellido Manrique habían estado tomando un total de doce botellas de cerveza en la esquina de la comisaría 33, en el barrio San Martín.

Sin embargo, después de este punto es cuando surgieron las contradicciones –que se han repetido a lo largo de todo el juicio y sin dudas lo han marcado-. Es que, en un primer momento, Murúa dijo que, cerca de las 9, él y su amigo Manrique, a quien llaman Tito, se fueron caminando para la casa del primero de éstos y dejaron a oros en la parada del colectivo ubicada en la misma esquina.

“Recién me enteré ese domingo al mediodía”, declaró el joven, quien dijo que en ese momento no advirtió nada extraño.

Sin embargo, fue en ese momento cuando se le hizo notar que su nueva declaración difería con la que tomó Correa Llano. Allí, el joven relató que, cuando se habían alejado unos metros, sintieron varias detonaciones, por lo que se volvieron al lugar donde habían estado hasta hacía unos minutos y allí otro joven que esperaba en la parada les dijo que la policía había metido a la comisaría a Oros.

Además, Murúa declaró en aquel entonces que, ni bien tomó conocimiento de lo ocurrido, se dirigió a la casa de los Oros y le contó en persona a la hermana de Jonathan lo que acababa de ocurrirle a su hermano.

Ante la consulta de qué versión ratificaba sobre lo que había ocurrido esa noche, Murúa indicó lo que declaró ante Correa Llano era lo que había sucedido esa noche. Sin embargo, continuando con la declaración, Murúa sostuvo luego que no le avisó a la familia Oros personalmente, sino que cuando estaba a media cuadra de la casa, volvió para la suya y lo hizo por teléfono.

Otro detalle de gran importancia aportado por Murúa fue que dijo que, al menos él, esa mañana terminó “bastante ebrio”, aunque destacó que sólo estuvieron tomando cerveza y que no habían consumido ninguna droga ni estupefaciente. Asimismo, acotó que en ningún momento vio a Oros con un arma, aunque si dijo que llevaba una riñonera donde sólo alcanzó a ver que llevaba dinero.

Más declaraciones

La auxiliar Roxana Flores fue otra de las testigos que compareció hoy. La uniformada, que fue uno de los primeros efectivos que llegó al lugar una vez que le dispararon al joven, acompañaba a la ayudante fiscal Florencia Santander.

Flores dijo que los efectivos de la policía científica le mostraron la riñonera de Oros y varios proyectiles que –según dijeron- Oros llevaba en el interior. Además, agregó que en el mostrador encontró un arma calibre 32, y en otra mesa las 9 milímetros.

El debate continuará mañana con la presencia de, al menos, 4 testigos más que son considerados por las partes como fundamentales.
Opiniones (2)
24 de septiembre de 2017 | 17:08
3
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24 de septiembre de 2017 | 17:08
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  1. desaparecida ahora seguro la policia la desaparecio para que no aporte los datos que hicieronestos xxxxxxxxxxxxxxxx que ensima inventan que llevaba el arma nada que ver ahora vana matar
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  2. Y por que no llamó por teléfono, para ver si estaba?
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